La suba de precios en los alimentos empuja a más familias a la pobreza

20/06/2021 08:10

Tras conocerse el índice de inflación del INDEC para mayo de este año (3,3% a nivel nacional y 3,1% en el NEA), hay rubros de la economía que vienen empujando fuerte los precios en nuestra región. Cabe recordar que, en término interanual, el incremento inflacionario llega al 51% en el noreste argentino (Misiones, Chaco, Corrientes y Formosa).

En un desagregado estadístico que realizó la consultora Politikon Chaco, queda expuesto que vestimenta, calzados, transportes y alimentos y bebidas no alcohólicas son las que más castigan los bolsillos de quienes todavía conservan un ingreso.

En apenas un año, las prendas de vestir y calzado subieron un 63,7%; el transporte un 57,9% y los alimentos y bebidas no alcohólicas un 55,9%.

Sobre el último de los segmentos, los aceites, grasas y mantecas registraron (por segundo mes consecutivo) la mayor variación en mayo: los precios crecieron un 4,7%, muy por encima del nivel general regional.

En segundo lugar, se ubicaron aguas minerales, bebidas gaseosas y jugos, que tuvieron un alza del 4%, y en tercer lugar la yerba, té (siendo las zonas productoras más grandes las que se encuentran en Misiones) café y cacao, con un aumento en mayo del 3,4%.

Al ver cuánto aumentaron en el NEA en un año, aceites, grasas y mantecas ya están en el 92,3%. Las frutas (pese a haber tenido retracciones de precios los últimos dos meses) se posicionan segundas con 81,2% de aumento; y carnes y derivados completan el podio con 74,3% interanual.

A nadie escapa que cualquier suba vuelve inalcanzables a los productos para quienes están bajo la línea de pobreza si no es por el Estado. Y que “hunde” aun más a quienes transitan una delgada línea con la indigencia.

Lamentablemente en el país no hay un plan en marcha para bajar la inflación que golpea a miles de familias.

 

Alejados de la gente

En apenas una semana se conocieron más casos de dirigentes en ejercicio de un poder (nacional, provincial o municipal) que quedaron expuestos por los propios vecinos, tras “aislarse” de problemas graves que requieren de una urgente solución.

En Iguazú, luego de demandar una charla con concejales de la localidad -que iban a sesionar el jueves a puertas cerradas- hubo una toma de la sede por parte de manifestantes que llevan varias semanas sin agua.

La cuestión, compleja en tiempos de escasas precipitaciones, represas cerradas en Brasil y obras que llevan su tiempo de concreción; ameritaba al menos un encuentro entre quienes dicen ser representantes del pueblo y los que demandaban al menos ser escuchados. Porque, por más excusas o explicaciones, una familia que abre una canilla durante varios días y se encuentra sin suministro de un servicio tan básico (y que no tiene un pozo perforado para abastecerse) espera algo de contención de quienes tienen una responsabilidad en el municipio.

En Oberá, el presidente de la Cámara de Turismo de las Sierras Centrales, Ernesto Martins, reveló que los empresarios del sector en la Zona Centro llevaban semanas esperando poder hablar aunque sea por teléfono con el intendente Carlos Fernández. El eje, es la decisión del Municipio obereño de no invertir para recuperar las Termas, un atractivo del destino sobre el cual muchas inversiones se concretaron pensando en el mismo.

Lograron finalmente plantearle quejas y preocupaciones al médico a cargo de la intendencia, porque terminó yendo el ministro de Turismo de la provincia, José María Arrúa, que logró juntarlos a todos.

La zona central de la tierra colorada había conseguido con la pandemia marcar récord de visitantes y ocupación hotelera. Sin embargo, pensando en las vacaciones de invierno, no podría mantener esos niveles de actividad turística.

Con simplemente ver los resultados electorales de hace dos domingos atrás, se puede entender que cada paso lejos de los vecinos se traduce en rechazo en las urnas, un “castigo” que cualquier político siente con dureza aun cuando no sea su candidatura la que se puso en juego.

 

El caso nacional: ni un peso para viviendas en Misiones

Esta semana, entrevistado por la FM 89.3 Santa María de las Misiones (la radio de PRIMERA EDICIÓN), el presidente del IPRODHA reveló que en un año y medio de mandato del Frente de Todos, no llegó un solo centavo a Misiones para la construcción de viviendas. Incluso, queda impaga parte de la deuda asumida por la gestión de Mauricio Macri donde Misiones puso su contrapartida para levantar casas y Nación sigue mirando a un costado.

Por otro lado, aseguró que “hasta ahora no hemos recibido ningún recurso de Nación, y de la gestión anterior muy poco. Es por eso que esperamos que se revierta a parte de este segundo semestre”, dijo Santiago Ros.

En una provincia donde se calcula una demanda habitacional por parte de 100 mil familias, en el Norte pobre y postergado que describió el propio Alberto Fernández en reiteradas oportunidades en las que se reunió con los 10 gobernadores de la región, resulta inentendible que ni siquiera haya cumplido con los convenios suscritos.

Según Ros, de esas 100 mil familias hay 80% que están debajo de la línea de pobreza. Ese solo dato debería movilizar a la Casa Rosada (como a quienes dicen ser los representantes políticos del FdT en Misiones como la diputada nacional Cristina Britez o su par “Cacho” Bárbaro) a conseguir que al menos se puedan destrabar recursos para levantar las viviendas de madera, que requieren de menor tiempo de construcción.

“Las viviendas de madera que están comprometidas ya en la época del Gobierno anterior, estamos intentando que el Estado nacional aporte algo en la contrapartida, que ya había comprometido en su momento, que era la mitad de la inversión”, dijo en la entrevista radial.

Y ratificó que “nosotros llevamos hecho el 70% y todavía no hemos visto ni un centavo”.

Como ese ejemplo sensible para cualquier familia, como es tener un techo donde vivir, en especial si no puede afrontar el pago de un alquiler, también sigue irresuelto el del transporte público de pasajeros.

Si bien la Nación anticipó su “gesto” de poner 8 mil millones de pesos más fuera del AMBA en subsidios para que las provincias trasladen a los concesionarios y éstos puedan pagar aumentos a los choferes, por ahora todas son buenas intenciones. Y el paro de colectivos quedó “congelado” hasta el 24 de junio cuando se vuelvan a reunir.

Tal vez, por efecto de la proximidad de las PASO y las elecciones generales, Fernández y su Gabinete empiecen a dar respuesta a los viejos compromisos asumidos con el interior del país, esa zona alejada de Buenos Aires a la que muy de vez en cuando se la mira con atención: al parecer, sólo ante cada comicio.