“En Posadas son muchas las personas en situación de pobreza extrema”

Lo afirmó Gervasio Silva, de la Parroquia Jesús Misericordioso, que administra ocho merenderos y tres comedores. Dijo que la situación se agravó por la pandemia y también por “las medidas políticas que se tomaron en torno a esto”.

02/10/2020 08:52

GARANTIZAR LA ALIMENTACIÓN. Al igual que Jesús Misericordioso, otras organizaciones trabajan par ayudar en la crisis actual.

La crisis económica que atraviesa el país ha provocado que miles de familias vean cada vez más dificultoso el acceso a lo básico: la alimentación.

Luego de conocidas las estadísticas sobre pobreza e indigencia que difundió el INDEC días pasados, donde Posadas aparece como la que mejor le fue en medio de tanto drama social, siguen las repercusiones. Esta vez fue el sacerdote Gervasio Silva, párroco de Jesús Misericordioso en el populoso Itaembé Miní de Posadas.

En diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones, la radio de PRIMERA EDICIÓN, el padre “Gerva” admitió que “vemos con mucha preocupación la situación. Hace poco salió el informe del observatorio social de la UCA, que reflejó datos escalofriantes: el 57,6% de la población del país sufrió bajas importantísimas en sus ingresos con la cuarentena y la pandemia, además de las medidas políticas que se tomaron en torno a esto. No es cuestión de echarle la culpa de todo al coronavirus”.

Dijo que la profundización de la crisis “se nota en la afluencia de gente que viene a pedir una ayuda a la Parroquia y a los merenderos”.

Según el sacerdote, de las charlas que mantiene con los feligreses y en la recorrida por el barrio (el más grande que tiene la capital misionera) surge que “mucha gente se ha quedado sin trabajo y en Posadas es muy fuerte la cantidad de personas en situación de pobreza extrema, diría yo”.

Precisamente, Gervasio Silva fue consultado si notaba un crecimiento de la pobreza, a lo que respondió: “Creería que sí, en torno a los ingresos que las familias tenían y se quedaron sin la posibilidad de trabajar, muchas personas que tuvieron que cerrar sus negocios, toda esta situación económica que vivimos hizo que mucha gente entrara a vivir en la pobreza profunda”.

 

El único plato de comida

El padre “Gerva” contó que la gente busca un único o un segundo plato del comida del día en los lugares de asistencia. “Muchos vienen al merendero y llevan la merienda, que utilizan como merienda y cena”, dijo.

“En un principio atendíamos a niños y adolescentes pero, hoy, tratamos de ayudar a cualquier persona. Hay muchos jóvenes de 20 a 35 años que vienen a buscar alimentos, porque se vieron de repente sin trabajo o tenían un trabajo informal que se cortó. Hay mucha gente que viene a pedir alimentos o si conocemos a alguien que de un trabajo de limpieza, jardinería, trabajo informal. No estamos hablando de gente que viene para ver si puede mejorar su casita, son personas que vienen a buscar alimentos, para tener algo en la mesa día a día”, agregó.

Respecto a la tarea social que cumplen, relató que “hablando con las señoras del merendero que está detrás de la Parroquia, uno de los ocho que tenemos además de los tres comedores, se está atendiendo a 75 familias lo que hace a algo más de 300 personas”.

Silva agradeció la solidaridad de los vecinos: “Vienen a buscan la merienda gracias a mucha gente que dona alimentos para el merendero y otros no perecederos que nosotros aprovechamos para darles a las personas cuando buscan sus meriendas”.

“Siempre nos preguntan cómo sostenemos los merenderos sin ayuda del Gobierno ni de empresas que manden mil litros de leche. Pero sí tenemos mil personas que mandan un litro de leche y que, cuando escuchan las notas en los medios, me escriben o simplemente vienen para sostener al merendero”, destacó el párroco de la parroquia Jesús Misericordioso de Itaembé Miní.

 

Entre los sueños y los temores

Gervasio Silva no ocultó su preocupación, sin dejar de lado la esperanza de no llegar a situaciones más complejas. “Mi temor es que no salgamos de esta, yo tengo esperanza y trato de infundirla. Me duele hasta las lágrimas ver a gente que no tiene para comer, que las vemos en nuestras recorridas con niños buscando de la basura. Eso duele mucho que los niños no tengan un futuro, salir adelante. Como sociedad debemos ver qué hacemos para salir de acá, para mejor y no seguir hundiéndonos”, solicitó.

Finalmente, expresó que “nuestro sueño es cerrar los merenderos de la parroquia porque ya nadie los necesita”.