Padres en alerta por cambios en los liceos militares de Argentina

El manejo de armas de fuego será teórico en los primeros años y preocupa que ya no estén como reserva para las fuerzas mientras se aprueba una “Ley de Reserva".

30/09/2020 08:28

PREOCUPADOS. Los padres recordaron que hubo otros intentos de quitar la formación militar de los liceos, lo cual fue rechazado.

Durante agosto fue publicada la resolución 255/2020 del Ministerio de Defensa que establece modificaciones para la formación dentro de los liceos navales militares de todo el país.

Entre los puntos que generan mayor preocupación se encuentran los artículos 6 y 7: el primero establece que los egresados integrarán la reserva pero sin responsabilidad operacional en tanto se aprueba una “Ley de Reserva”; en tanto, el artículo 7 apunta a cambios en cuanto a la instrucción en armas de fuego para los alumnos, que sólo tendrán una formación teórica durante los primeros años de cursada y más adelante las prácticas de tiro serán en simuladores.

Entre las asociaciones de padres de alumnos de los liceos y también los egresados esperan una explicación formal desde el Ministerio de Defensa, ya que temen que las instituciones pierdan sus características de base en formación en seguridad.

 

Padres en alerta

En diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones, la radio de PRIMERA EDICIÓN, Susana Corach, de la Asociación de Padres del Liceo Naval Militar Almirante Storni, explicó que “como padres estamos realmente preocupados por esta resolución que sale el 5 de agosto de este año. Desde la Comisión Directiva estamos averiguando qué cambios tendrán los planes de estudio de nuestros cadetes. Consideramos que el Liceo Naval Militar Almirante Storni es una oferta para nuestra comunidad y región”.

En primer lugar “intentamos tener una respuesta desde el Ministerio de Defensa para aclarar algunos ítems que no nos convencen como padres. Sabemos de la disciplina de estos liceos de todo el país, tal como abarca esta resolución tanto para los del Ejército, Náuticos y Aéreos. La idea es ocuparnos para llevar tranquilidad a todos los padres y la comunidad en general”, añadió.

“Tenemos dos artículos que no están muy claros, como si serán egresados o no de la reserva, porque se reciben con dos títulos uno de bachiller y el otro consiste en formar parte de la reserva de la guardia marina nacional. Entonces, no estaría muy claro esto y vamos a insistir para, desde el Ministerio de Defensa, tener una respuesta concreta. Más allá de no estar vigente la Ley de Reserva, esto confunde cada vez más el panorama”.

A nivel nacional, “estamos en contacto con todos los presidentes de los otros liceos para poder también unificar las inquietudes. Nos comunicamos con el Liceo Belgrano de Santa Fe, el Brown de Buenos Aires, intentamos comunicarnos con el Liceo Roca de Comodoro Rivadavia que depende del Ejército. Buscamos defender a los liceos para que esta oferta educativa que tiene el país siga existiendo”, remarcó.

Además, recordó que “en el año 2013, cuando hubo que hacer abrazos solidarios y cortes de ruta por el no al cierre del Liceo, toda la comunidad estuvo acompañando porque el Storni forma parte de nuestra cultura. Haremos lo que tengamos que hacer en el caso que sea necesario”.

 

Formación integral

Entre los padres del Liceo Naval Militar Almirante Storni, María Florencia Coll señaló a PRIMERA EDICIÓN que “una de las cosas que nos llama la atención es que no hubo quejas o situaciones que ameriten modificaciones”.

Como madre de un alumno, indicó que “a mi criterio, ir al Liceo marca una diferencia muy importante, porque se manejan de otra manera, con sumo respeto a las personas y sobre todo a los adultos, cuando en la sociedad no existen los límites marcados para los chicos. La formación académica, la contención y la responsabilidad que fomenta la institución no se encuentra en otros lugares”.

Durante la pandemia de coronavirus, la institución siguió en su modalidad virtual: “Se manejan por zoom y aula moodle, donde tiene que realizar las tareas y presentar los trabajos prácticos. Para el Liceo, esto fue muy difícil al ser instituciones tan estructuradas donde los docentes tuvieron que aggiornarse a las nuevas metodologías. Mi hijo estaba acostumbrado a llegar al Liceo a las 6.20 de la mañana y retirarse 5.30 horas, sin descanso. Cualquiera que pregunte a quien se le pregunte dirá que quiere volver a clases, porque más allá de la carga horaria tiene una camaradería tal que es como estar rodeado de hermanos. Por más exigencia física o intelectual es como si estuvieran de campamento constante”, detalló.