Cooperativas reconocieron que aumentó el nivel de morosidad de los socios

Recordaron que la falta de ingresos afecta a la prestación de los servicios o la posibilidad de hacer inversiones. Señalaron que en algunos casos “no se puede ni pagar a los empleados y es casi imposible un aumento salarial”.

02/08/2020 08:52

PROBLEMÁTICA. “Algunos socios ni llaman, directamente ni pagan, porque entienden que están cubiertos con el no corte de servicio”, apuntaron.

La pandemia del COVID-19 profundizó la crisis económica que impacta a nivel nacional por arrastre de años anteriores. Así, entre los diferentes efectos que provocó la compleja situación, en Misiones desde el sector de las cooperativas alertaron que el nivel de morosidad de los socios sigue incrementándose, perjudicando a la posibilidad de mantener el correcto funcionamiento de los servicios prestados y complicando la planificación de las necesarias inversiones.

Al respecto, en diálogo con FM 89.3 de las Misiones, Daniel Sena presidente de la Federación Misionera de Cooperativas de Agua Potable (FEMICAP), comentó que la morosidad de los socios “evidentemente va en aumento, lógicamente hay mucha mora”.

En ese sentido, lamentó que “algunos socios lamentablemente ni llaman, directamente ni pagan, porque entienden que están cubiertos con lo que se ha pregonado sobre el no corte de servicio (sobre el decreto nacional). Es lamentable porque se termina haciendo una promoción para que la gente no pague y eso no es bueno para las cooperativas”.

“Hay cooperativas que tienen un consejo de administración que está muy comunicado con sus socios, y mediante eso son conscientes que el servicio se mantiene únicamente con el aporte de capital, que es el pago de los servicios. En esos casos sí se pueden sostener, pero hay otras que están muy mal y no sabemos cómo van a hacer para salir de esta compleja situación”, alertó.

Al ser consultado sobre cómo afrontan los costos de funcionamiento, Sena recordó que “para los repuestos está todo dolarizado y cada vez se está haciendo más difícil hacer entrar a la provincia los productos químicos”.

Mientras que sobre la posibilidad de hacer inversiones necesarias para mantener el correcto funcionamiento, reconoció que “en este momento directamente no se están haciendo. Simplemente se está tratando de cumplir con las obligaciones que son fundamentales para poder continuar con el servicio, pero para hacer inversiones no hay forma. Todo lo que estaba previsto para este año quedó suspendido y no sabemos hasta cuándo”.

Dentro del complejo contexto sentenció que “algunas cooperativas ya están en crisis, no pueden ni pagar a los empleados, además hay que tener en cuenta que los trabajadores también piden aumento salarial y la verdad es que apenas se está pudiendo pagar lo actual. Es casi imposible afrontar una posible suba salarial”.

“No se pueden mover las tarifas, los productos son más caros, y los salarios no alcanzan a los empleados. Por todo eso se está poniendo muy difícil”, cerró.

 

Cuidar el costo laboral

Por su parte, el titular de la cooperativa Luz y Fuerza de General San Martín Limitada de Puerto Rico, Guido Weber, remarcó que el 2020 “es un año bastante complejo para el sector eléctrico porque venimos de una incertidumbre, cambio de Gobierno nacional y decisiones, y para completar desde marzo la pandemia nos modificó a todos. Eso se sintió mucho en el sector eléctrico y comunicaciones, dos áreas fundamentales de nuestra cooperativa”.

Además manifestó: “Nos acogimos al decreto de no cortar el suministro eléctrico a los socios, a pesar que la provincia no adhirió a ese reglamento”.

Al ser consultado sobre la situación actual en la zona de cobertura, con más de 17.500 socios en el suministro de energía, 8.000 para el servicio de televisión y alrededor de 4.000 en datos de internet, destacó que “por el hecho de estar cerrada la frontera, mucha gente, sobre todos los industriales, empezaron a incrementar su producción, ventas, comercialización y sus ingresos. Eso nos permitió en los últimos tiempos normalizar el funcionamiento de la parte eléctrica de la cooperativa”.

“En la parte residencial crecieron las moras de los socios, pero nos preocupaba más que los comercios no tengan una gran caída”, subrayó.

“Eso nos permitió en cierto modo hacer frente a los gastos corrientes que tenemos todos los meses, como el pago por la energía, impuestos nacionales y provinciales, no tener deuda con los empleados y mantener un pequeño margen, que no es mucho, para hacer alguna inversión. La crisis también brinda oportunidades con entidades crediticias, es lo que estamos aprovechando. Nuestra apuesta fuerte hoy es instalar medidores inteligentes. Estamos en una etapa de recambio de medidores en toda la zona de cobertura”, añadió.

Por ello, opinó que “el sector eléctrico no pasa por un buen momento pero si se mantiene una administración razonable, austera, se puede hacer frente a la situación”.

Sobre el pedido de los trabajadores para alcanzar un incremento en los sueldos, Weber apuntó que “la parte salarial siempre fue complicada en nuestro sector porque el sindicato no mide algunas cuestiones. Si bien fueron más benévolos en esta parte del año, generalmente el sindicato cierra con la Federación Argentina de Cooperativas Eléctricas (FACE), sin importarles si las cooperativas recaudan o no. Y lo mismo pasa con EMSA. El año pasado el aumento fue muy significativo, cuando todos cerraban en subas de 20% o 25%, el convenio de Luz y Fuerza cerró en casi un 50%”.

Debería considerarse que la situación es muy diferente en el país central que en el Norte. Años anteriores nos opusimos a los aumentos salariales pero no tenía sentido. Hoy cuando hay un incremento tratamos de acompañar, cada cooperativa paga lo que puede pagar, y en nuestra cooperativa cuidamos mucho el costo laboral, por eso nos mantenemos con 91 empleados, tratamos de no incorporar más, entonces los aumentos que surgen se pueden pagar, pero entendemos que debería haber una revisión profunda de los convenios”, finalizó.