La importancia de la conservación del suelo en la economía misionera

Expertos hablaron sobre la necesidad de educar e incorporar prácticas para evitar la erosión de los suelos. “Cuidar la tierra es una necesidad, un imperativo ya que de eso depende una buena cosecha”, apuntaron.

12/07/2020 15:10

La importancia de la conservación del suelo en la economía misionera

El 7 de julio se celebró el Día Nacional de la Conservación del Suelo, decretado en 1963 por la Presidencia de la Nación Argentina en reconocimiento a Hugh Hammond Bennett, pionero y emblema norteamericano en la disciplina. La conservación del suelo es esencial para el cuidado de nuestra tierra y como legado para las próximas generaciones.

En este contexto, expertos hablaron sobre la importancia de educar e incorporar prácticas para evitar la erosión.

Al respecto, la ingeniera agrónoma Angelina Fediuk, quien se desempeña como docente en el Instituto Agrotécnico Salesiano “Pascual Gentilini”, expresó en una entrevista por la FM 99.1 que “el suelo es muy importante”.

Este día siempre es recordado por nosotros debido a la importancia que tiene el suelo como la base de toda actividad productiva. Lo recordamos sobre todo por nuestros jóvenes para que ellos se sientan identificados con las problemáticas que tenemos en el mundo”, apuntó Fediuk.

Asimismo, destacó que el suelo en Misiones es muy bonito porque “se puede diversificar”. “Se puede hacer cualquier cultivo que queramos como nuestra producción madre que es la yerba mate. Solamente Misiones y Corrientes, por las características que tienen, pueden hacer este cultivo. En ninguna otra parte del mundo, que no sea Sudamérica porque también se produce en Brasil y Paraguay, podríamos tener esta planta que mueve la economía de nuestra región”, enfatizó.

En este sentido, Fediuk apuntó que en la provincia “se puede producir lo que imaginemos” aunque para hacerlo se debe “querer, poder y cuidar”. “Nuestro suelo es noble y nuestro ambiente es muy propicio a cualquier actividad siempre que sea a conciencia y sostenible”, señaló.

Se refirió también al colorado de la tierra misionera y explicó que esta característica se debe a que “los suelos son lateríticos porque tienen alta concentración de hierro, elemento que le otorga este color”.

 

Cuidar nuestra materia prima

En alusión a la fecha, el ingeniero agrónomo Matías Bazila, del área Técnica del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) habló sobre la importancia de aplicar prácticas para evitar la erosión de los suelos.

La yerba mate fue el primer cultivo de Misiones, primero con los Jesuitas y luego a principios de 1900, son muchos años de uso de suelo y por su puesto son muchos los estudios que evidencian la pérdida de fertilidad”, sostuvo.

Es por esto que desde el INYM se promueve la plantación en curvas de nivel, la incorporación de cubiertas verdes tanto en invierno como en verano, como las leguminosas que fijan nitrógeno; mantenerlo siempre cubierto con material orgánico seco o verde, y no quemar la biomasa, además de hacer un control natural de malezas y plagas.

“Todo eso contribuye a disminuir la temperatura en el suelo, facilitar la infiltración y retención de agua de lluvia y mejorar las propiedades físicas, químicas y biológicas, evitando la erosión”, destacó el técnico. “Cuidar la tierra es una necesidad, un imperativo ya que de eso depende una buena cosecha”, agregó.

 

Primeros cultivos

Las primeras plantaciones de yerba mate y prácticas de uso de suelo se realizaron en San Ignacio a partir de 1903, dirigidos por el ingeniero agrónomo Pablo Allain, en tierras de la firma la firma Martin y Cía.

Luego se sumarían más emprendedores y para 1919, de acuerdo al censo de yerbales del Ministerio de Agricultura de la Nación, el establecimiento Santa Inés, del español Don Pedro Núñez, en Posadas, lideraba en superficie cultivadas: 800 hectáreas; le seguían el establecimiento La María Antonia, de los Herrera Vega, con 750 hectáreas; Martín y Cía, propiedad del suizo Jules Ulyses Martín, con 650 hectáreas, y en cuarto lugar, Allain, de La Plantadora de Yerba SA, con 577 hectáreas, estos últimos en San Ignacio.

Pasaron más de 100 años de aquellos primeros cultivos; actualmente la yerba mate está extendida en toda la región, en Misiones y norte de Corrientes, y es el producto más emblemático por sus componentes sociales, culturales y económicos. “La verdad es que el suelo, para nosotros quienes vivimos aquí, no es sólo la base en la producción, es también identidad, es la propia historia”, reflexionó Bazila.

Recordó que uno de los inmigrantes, Alberto Roth, aprendió y “nos enseñó sobre cómo cuidar el suelo observando la relación estrecha entre la tierra colorada y las plantas”. Roth, radicado en Santo Pipó, fue reconocido como el “Mejor conservacionista al Sud del Río Grande” por Hugh H. Bennett.