Chiperos de Santa Ana se encuentran en situación crítica

Son 120 vendedores que, al igual que ocurre con trabajadores de otros sectores, permanecen sin poder salir a la vía pública a comercializar el tradicional producto.

06/05/2020 09:48

Imagen ilustrativa

“Estamos muy mal, la situación podríamos definirla como caótica, no sólo de los chiperos, sino también de los propietarios de las fábricas de chipas”, lamentó José “Pepe” Besbergui, secretario de la Comisión de Chiperos de Santa Ana, sector que quedó prácticamente sin generar ingresos debido a las restricciones impuestas por el Gobierno nacional por la pandemia de coronavirus.

En diálogo con la FM 89.3 Santa María de las Misiones, Besbergui recordó que en Santa Ana “son seis las fábricas, pequeñas PyME, emprendimientos familiares más que nada, que producen chipa. Somos 120 vendedores que hace 50 días ya llevamos sin trabajar, que estábamos acostumbrados a salir y ganarnos el día a día. A partir de las cuatro de la mañana nos podían ver a la vera de la ruta 12 y hasta las ocho de la noche y hoy no se puede hacer nada de eso”.

Consultado cómo se la rebuscan los vendedores, si elaboran chipa en su casa o vieron otro tipo de comercialización, Besbergui contó que “la paralización es total. No sale ningún vendedor ambulante en Santa Ana”.

Y agregó que “la cooperativa de vendedores de chipas comenzó a funcionar en 2016 para batallar, viendo que se venía el tema de la autovía en Santa Ana y que nos iba a dejar sin poder vender sobre la ruta. Pero fue perdiendo credibilidad porque fueron pasando los años y no llegaba la personería jurídica, entonces fueron renunciando los socios, de los 70 iniciales pudimos aguantar 14 hasta el final y el año pasado recibimos la matrícula por fin”.

En cuanto a las fábricas de chipas de Santa Ana, Besbergui dijo que “hoy solamente está trabajando a lo mínimo nuestra cooperativa, hacemos unas 40 a 50 chipas por día” y venden al público allí, sin salir, de 6 a 10.30. “Antes se vendía de 1.800 a 2.400 chipas, variando de acuerdo al día y la altura del mes”.

Con relación a si recibieron algún tipo de ayuda para sobrellevar esta dura recesión, el “chipero” comentó que “el Municipio de Santa Ana nos hizo entrega de dos bolsas de mercadería y un vale de 1.000 pesos para esas 120 familias. Pero eso también trajo muchos problemas porque hay muchas otras personas que no trabajan y no reciben nada”.

 

Extremar las medidas sanitarias

La Comisión de Chiperos de Santa Ana también está evaluando qué medidas de seguridad tomar para poder volver a vender una vez que el Gobierno flexibilice su actividad en el marco del aislamiento obligatorio.

“No será fácil para volver a enderezar nuestra actividad porque se trata de un producto tradicional que se pasa de mano en mano”, reconoció Besbergui, uno de los chiperos más reconocidos de Santa Ana.

Y agregó que “el que pasa por la ruta 12 a la altura de nuestra ciudad ve que cada uno de nosotros trae en el canasto las chipas para venderlas o bien las coloca en una bolsita para subir al colectivo y ofrecerlas. Y están quienes se van a venderla a otro pueblo porque las chipas que se fabrican en Santa Ana se comercializan desde Capioví a Candelaria y desde Campo Grande hasta Cerro Azul (por ruta 14). Todos salen de acá a buscar el peso para poder subsistir”.

Reconoció que “será muy difícil retomar la actividad. Habrá que extremar los recaudos sanitarios para que la gente confíe en nosotros nuevamente y podamos vender”.