Tupá Rendá, el aislamiento de niñas y niños dentro de un Hogar

Los costos de vida llevaron a necesitar $500 mil al mes para alquileres, personal, alimentos, ropas, servicios, impuestos, útiles escolares, para los 20 internos.

03/05/2020 10:10

La pandemia por COVID-19 obligó a los hogares de la Fundación Tupá Rendá a “blindarse” mientras dure el aislamiento social, preventivo y obligatorio. Así, muchas personas que colaboraban con los 10 niños y 10 niñas que se encuentran viviendo allí, no pasarán más a dejarles alimentos, ropa, elementos de limpieza o unas horas dedicadas a los pequeños.

Neni Valdéz, presidenta de la institución confirmó al programa “El Aire de las Misiones” por la FM 89.3 que, el mantenimiento para la veintena de alojados, los obliga a juntar medio millón de pesos mensuales entre alquileres, alimentos, servicios (energía eléctrica, agua potable, etc), útiles escolares y ropa, entre otras cuestiones.

Los subsidios recortados que les entrega el Estado provincial y municipal los ayudan a cubrir el 30% de los gastos. Lo demás se consigue con actividades que, por la cuarentena, no se pueden realizar (ferias de usados, por ejemplo); y donaciones de particulares.

 

¿Quién puede ayudar?

Valdéz recordó que “las actividades como la venta de cosas no se pueden hacer ahora, pero aparecen los donantes, los que ayudan siempre y el aporte del Gobierno provincial, el subsidio provincial cubre un 30% de la parte total de los gastos de esta infraestructura, viene con atraso, pero siempre aparece esa platita”.

Antes que se desatara la parálisis generalizada por el COVID-19 solicitaron audiencia con varios funcionarios de distintos estamentos gubernamentales, para pedir que los ayuden a sostener alquileres y algunos profesionales indispensables para la atención de los niños y niñas.

Siendo Orlando Franco intendente y Joaquín Losada ministro de Desarrollo Social, encargaron a Tupá Rendá la custodia de una veintena de pequeños que salieron de otro Hogar de Posadas, que terminó cerrado por severas irregularidades tras el fallecimiento de su fundadora.

Además, desde el grupo de colaboradores de los Hogares de Tupá Rendá esperan, a su vez, que Desarrollo Social les pueda enviar más mercaderías como lo hizo mientras fue vicegobernador el actual mandatario provincial, Oscar Herrera Ahuad.

Respecto del confinamiento por la pandemia, Neni Valdéz contó en la entrevista en la radio de PRIMERA EDICIÓN que “es difícil para todos, la casa donde están las nenas por suerte tiene mucho espacio verde. No así donde están los chicos.

Entonces ahí se hace más difícil el tema de la contención. Los chicos no salen y se suspendió el ingreso de toda persona que no sea la guarda y los profesionales. Igual todos llevan adelante todo un protocolo de higiene riguroso y exhaustivo”.

Destacó que “más que preocupados, estamos muy ocupados en subsistir y, más que eso, en tener todos los cuidados necesarios para proteger la salud de nuestros niños”. “Esta situación es todo un desafío para todo el mundo, porque creo que nadie en su historia de vida vivió esto”, sostuvo Neni Valdéz.

Más recortes, menos servicios

Como en todos los ámbitos, el ajuste obligó a Tupá Rendá a recortar algunos servicios. Pero de ajuste en ajuste, buscan que no peligre la atención de los 20 niños y niñas que viven en los dos Hogares.

“Estamos cobrando la cuota de marzo de 2019 y por lo menos es periódico. Aunque sea con un año de atraso, sabemos que contamos con ese dinero todos los meses. La cuota de 2019 vino con una disminución del 30% respecto de 2018. Así, tuvimos que hacer recortes en el servicio de Guardería por los costos que acarrea toda esta infraestructura”, explicó Neni Valdéz, presidenta de la Fundación.

“Ahora está suspendida la atención de la Guardería por la cuarentena. Alquilábamos una casa en Pedernera y Nicomedes Castro para ella y tuvimos que dejarla. Acomodamos la Guardería en el Hogar de las niñas. En lugar de 13 a 15 niños en guardería, pudimos atender hasta el aislamiento a no más de ocho”.

Finalmente advirtió que “la deuda del alquiler de los Hogares se incrementa porque nos dejaron de ayudar desde el Estado y el dueño de la casa nos pide que le paguemos todos los meses”. Para resguardar el “techo” que los cobija se destina el dinero que tenía otro objetivo, para mantener el lugar donde viven los niños.