Estepa patagónica

Pegada a Piedra Parada está la entrada a un impresionante cañadón de cinco kilómetros de extensión, el Cañón de las Buitreras . Formación geológica cuyas paredes superan los 200 metros de altura y presentan espectaculares formas talladas en la roca. Es de muy fácil recorrido y sorprende con antiguos grabados y pinturas rupestres en los aleros de sus paredes, así como fósiles y una gran diversidad de flora y fauna prehistóricas.

27/10/2019 16:28

El Área Natural Protegida Piedra Parada, en la esteparia zona del noroeste de Chubut, recibió más de 5.000 turistas en lo que va del año y se consolida como un fuerte atractivo turístico de la provincia, informó el Ministerio de Turismo chubutense.

El atractivo central es un monumento natural de piedra de formación basáltica, de unos 100 metros de base y más de 200 de altura, ubicada en el departamento de Languiñeo, aunque el área protegida, de unas 132 hectáreas, se extiende también por el departamento Cushamen.

En plena estepa patagónica y en medio del valle del Río Chubut se alza una imponente piedra de origen volcánico de 210 metros de altura. El lugar fue la caldera de un antiguo volcán, cuya chimenea se solidificó y dio origen a geoformas muy peculiares. Las antiguas paredes con huellas del material incandescente también atesoran pinturas rupestres que dejaron las poblaciones antiguas de la zona. Es posible acceder a ella desde la ruta y con medios propios, pero si se quiere conocer cada detalle y los secretos de la región, conviene contratar una excursión guiada. Al cruzar el río Chubut, a pocos metros de la piedra, se ingresa a un cañadón de tres kilómetros de largo, flanqueado por paredones de 150 metros de altura, que van disminuyendo gradualmente a medida que uno avanza hacia el interior del área. Esas paredes contienen rutas de escalada, cuevas y son el hábitat de aves, reptiles y roedores locales como el chinchillón.