Aumentó la precariedad laboral, según reconoció el INDEC

“Es consecuencia de la pérdida de fuentes de trabajo y la falta de oferta”, indicaron desde el Gobierno. El comercio, la industria y la educación siguen siendo los mayores empleadores.

21/07/2019 08:44

Como resultado de la recesión y la caída del poder adquisitivo, crecieron los puestos de trabajo de los asalariados “en negro” y el de los autónomos, también informales. A su vez, disminuyeron los puestos laborales de los asalariados que trabajan “en blanco” y aumentó el número de desocupados. Estas conclusiones surgen a partir de los datos del primer trimestre de 2019 difundidos por el INDEC, y dan cuenta sobre las falencias del mercado de trabajo argentino.

En los primeros tres meses de 2019, se detectó un leve aumento de la tasa de desempleo y caída del trabajo, registrado en 1%, lo que es equivalente a 105.000 personas. Los puestos de trabajo en relación de dependencia en negro se elevaron un 2,5%, alcanzando unas 115.000; y las ocupaciones en condición de autónomos y monotributistas se expandieron 3,5%, es decir, unos 176.000 puestos.

De acuerdo a lo publicado por el INDEC, al cierre del primer trimestre de 2019 se encontraban activos 20,68 millones de puestos de trabajo, con un leve aumento respecto a igual período del 2018, que fue de 185.000 posiciones. Es decir, el incremento es un 0,9% más.

En cuanto a los puestos registrados en relación de dependencia, disminuyeron en un año en 105.000, es decir, un 1%. Por el contrario, incrementó la participación de los asalariados en la informalidad en 2,5%, y también las que se desempeñaron como independientes, sea en calidad de autónomos, con ingresos superiores al promedio general, y monotributistas que en conjunto, incrementaron en 3,5%, alcanzando unos 5,18 millones de puestos laborales.

Uno de esos casos es el comercio, que se presenta como uno de los más afectados por el ciclo recesivo, con cierre de locales por la caída de las ventas y el aumento de los alquileres, pero a juzgar por el último dato del INDEC, no sólo tiene la condición de ser el mayor empleador de la Argentina, sino que con 3,6 millones de puestos de trabajo, 17.000 menos que el año anterior, tuvo una leve caída del 0,5%, pese a que las ventas en supermercados y shopping disminuyeron más de 12%.

A nivel nacional, el comercio registra 33,9% de asalariados declarados; 19,9% en la informalidad y 46,2% de los puestos laborales que están distribuidos entre autónomos y monotributistas.

Respecto a esto, PRIMERA EDICIÓN indagó sobre la situación a nivel local, y para ello consultó con el ministro de Trabajo y Empleo de la provincia, Juan Carlos Agulla, quien aseguró que “claramente, el sector que genera más trabajo en nuestra provincia es el sector comercial”.

En el caso del segundo mayor empleador, que es la industria manufacturera, con 2,36 millones de puestos laborales, según el informe, se redujo el empleo en el último año en 1,8%, es decir, 44.000 puestos. Esto, como producto de bajas de 5,4% en la franja de los asalariados registrados y 5,9% en los informales; pero los contratados como autónomos y monotributistas crecieron en 7,6%, y pasaron a representar el 31,1% del total del sector, casi 3 puntos porcentuales más que en el 2018.

Mientras que el tercer sector de mayor relevancia por su contribución a la generación de puestos de trabajo, la enseñanza, con 2,1 millones de posiciones, mantuvo el crecimiento. Además, va en aumento al ritmo de la población total de 1% por año, es decir, unas 21.000 personas. De este modo, en Argentina, la enseñanza genera 2,1 millones de puestos de trabajo, de los cuales poco más de 1,4 millones se concentra en la administración pública nacional, provincial y municipal, y 672 mil a establecimientos privados.

Acerca de esto, Agulla sostuvo que “la educación es la que permanentemente ha requerido cubrir las demandas sociales en todo el territorio provincial. La obra pública se ha acentuado mucho en este terreno, en la construcción de escuelas. Claramente ahí la demanda ha sido importante. Es consecuencia de las políticas públicas provinciales, en atención a la demanda social de nuestra provincia que tiene la característica de ser una de las primeras en índice de crecimiento poblacional”.

El mayor incremento del número de puestos de trabajos se concentra entre los trabajadores autónomos y asalariados informales, debido a la necesidad de muchos hogares de compensar la reducción de los ingresos familiares con un segundo empleo o con el trabajo de otro miembro de la familia. Por ese motivo también creció el número de subocupados, es decir, personas que trabajan en “changas” o por pocas horas.

En cuanto a esto, el ministro sostuvo que “es consecuencia de la pérdida de fuentes de trabajo y la falta de oferta de trabajo. Todos los años se incorporan miles de jóvenes con edad de poder ingresar a un puesto de trabajo, y esa oferta no existe”, y agregó que  “con la caída del consumo y del rendimiento de los ingresos de las familias, al trabajador le cuesta encontrar esa changa, y además tiene que sostenerla con algún emprendimiento, aun cuando éste trabajador tenga un empleo registrado”.

Claramente, la fuerte crisis que afecta a la economía en su conjunto, llevó a muchas empresas a desprenderse de personal y recontratarla como independiente o en negro; al tiempo que surgieron nuevas actividades. “Ese mismo empresario o pequeño comerciante va mutando en función a sostener su actividad y lograr hacer un recorte de sus gastos como consecuencia de la caída del consumo hasta en sus mismos trabajadores. Es un mecanismo usado para seguir con su actividad, buscando el modo de compensar esa caída del consumo”, explicó Agulla.

“Todos los indicadores siguen dando algo negativo.  Todos estos años esperamos que eso mejore, o que por lo menos se detenga. Pero los resultados están a la vista. Esto no va a cambiar si no cambian las políticas macro a nivel nacional”, concluyó.