“Lo único que ella conoce como familia somos nosotros”

Evelin Spengler y Sebastián Dragneff Mortcheff continúan su lucha para no perder a la beba que crían hace año y medio. “Estamos con el corazón en la boca todos los días”. El Superior Tribunal de Justicia debe expedirse sobre la apelación que presentó la pareja.

27/01/2019 14:08

La pareja pide que no les saquen a la niña y buscan adoptarla, su objetivo desde el primer día.

La pareja de Evelin Spengler y Sebastián Dragneff Mortcheff vive horas de incertidumbre en esta lucha que mantienen para que no los separen de la beba a la que crían desde hace año y medio: es el turno del Superior Tribunal de Justicia (STJ) de resolver la apelación extraordinaria presentada tras el fallo de la Cámara de Apelaciones de Eldorado que revocó la guardia con fines de adopción de la menor.

La Cámara de Apelaciones determinó que se busque una familia de acogida para que se intente la revinculación de la beba con su madre biológica y dio un plazo de 60 días que corre. “Estamos con el corazón en la boca todos los días esperando que nos llamen para cumplir con eso”, afirmó el matrimonio en diálogo con PRIMERA EDICIÓN. Su pedido es claro: “no nos separen a nuestra hija del corazón”. “Nosotros la tenemos desde los tres meses. Hace un año y medio. Lo único que ella conoce como familia somos nosotros. Nos dice ‘papá’, ‘mamá’, aprendió a caminar, a correr, todo con nosotros”, afirmó el matrimonio y agregó que “ella (por la beba) siente que hay algo, está mucho más pegada a nosotros. El otro día fuimos con una psicóloga infantil como para ver cuáles serían los riesgos si se llega a concretar esto y ella misma nos preguntaba si era tan pegada porque no se quiere despegar”.

¿Se imaginan la posibilidad de tener que darla?

“No. Esperemos que no. No me puedo ni imaginar, tratamos de no pensar. Yo no me puedo visualizar el hecho de tener que ir y dejarla. Cómo le explicas a una criatura que la tenés que dejar”, señaló Spengler.

Es por ello que recurrieron a PRIMERA EDICIÓN, para hablarles a los jueces que deben definir lo que ocurrirá de ahora en adelante.

“Son nueve jueces los que tienen que leer el expediente completo y ponerse de acuerdo y tomar una decisión. Eso es lo que queremos, que estos jueces, si no podemos hablar cara a cara, que nos escuchen a través de los medios y tengan en cuenta los derechos de la menor. Pedimos que vean a la menor. La que se está jugando es la criatura en realidad”.

Sobre el fallo de la Cámara de Apelaciones reconocieron que “fue duro” y señalaron que “nosotros veníamos diciendo y nuestra abogada también nos decía que había algunos errores técnicos en el proceso pero no fue por mala voluntad. Nosotros no somos abogados, fuimos cumpliendo con todos los pasos que nos pidieron y nos pareció muy duro para nosotros, obviamente, pero más que nada para la beba”.

Opinaron que “la sentencia está basada más que nada en los derechos de la madre biológica. No está mal, sabemos que las leyes de Argentina defienden lo biológico pero hay casos y casos”.

Ahora la pareja es clara: busca la adopción de la niña, objetivo que aseguran tenían desde el primer día. “Es por lo que peleamos desde el día cero. Si quieren que sigamos haciendo visitas con la madre biológica me parece bien. Siempre y cuando los profesionales lo consideren lo mejor nosotros no nos oponemos”.

El caso

El matrimonio cuida a la beba desde que tenía tres meses. Sin embargo, la Justicia revocó la declaración de adoptabilidad de la niña, que ahora tiene 18 meses, y ordenó la vinculación con su madre biológica.

La Cámara de Apelaciones dictó una sentencia que asegura que la madre biológica nunca fue declarada insana por un profesional y establece que es capaz de cuidar a su hija. El fallo habla de procedimientos “poco claros” e indica que no se cumplieron los protocolos médicos y de protección de los derechos del paciente, la maternidad y del niño que derivaron en la separación de la niña de su madre biológica tras un parto domiciliario y la posterior derivación de la bebé a Neo del SAMIC de Eldorado.

“Al ser dada de alta hospitalaria (…) la bebé fue alojada en un hogar de niños, y ante la oposición categórica de la madre (…) reaccionó con otra crisis cuando el juzgado dispuso no sólo el alojamiento, sino la prohibición de acercamiento de la madre al hogar donde iba a ser alojada su bebé, sin tener en cuenta que de ese modo cortaban el vínculo con su hija impidiendo su ejercicio maternal (…). Luego en breve tiempo y ante la denuncia de la madre que trataba de permanecer con algún contacto con la niña, se entera que ésta atravesaba un grave cuadro respiratorio, y solicita que la externen del hogar y sea asistida en un centro médico”, detalla el fallo. Fue entonces que el juzgado resolvió su externación y otorgó la guarda provisoria al matrimonio guardador de Spengler y Mortcheff que ya había solicitado su guarda con fines de adopción y estaban inscriptos en el Registro de Adoptantes a tal fin.

Según la Cámara, se debía propiciar la vinculación de la bebé con la madre, pero esto “fue obstaculizado por el matrimonio guardador, quienes luego de ingresar a la causa como colaboradores porque eran médicos, declaran su intención, la cual no era actuar como familia solidaria, sino adoptar a la niña”. Con estos antecedentes, el fallo ordenó enviar a la menor a una familia sustituta y revincularla con su madre biológica, a lo que la pareja se opone.