“Desde que nació, no le dejaron cuidar a su hija un sólo día”

Le impidieron llevar a su bebé cuando fue dada de alta en Neo. Luego, un juez dictó prohibición de acercamiento al hogar donde fue llevada. La Cámara repartió duras críticas al hospital y al juez.

26/12/2018 07:20

PUJA. La beba tiene hoy 18 meses y vivió desde los tres con la pareja.

“Busquen lo que es mejor para la criatura”, pidió angustiada la médica pediatra Evelin Spengler quien junto a su esposo, también médico, Sebastian Mortcheff, cuidaron y criaron como padres adoptivos a una bebé desde que tenía tres meses y ahora- por disposición de la Cámara de Apelaciones de Eldorado- cuando la nena ya tiene un año y ocho meses, deberá ir con una familia sustituta para iniciar la revinculación con su madre biológica.

Desesperados por la sentencia de la Cámara de Apelaciones, los médicos salieron a los medios a contar su historia y el tiempo que llevan con la bebé que, desde un primer momento, expresaron que quieren adoptar.

La historia no contada hasta ahora

Pero la sentencia de la Cámara de Apelaciones visibilizó la dramática historia de la madre biológica, además de tener en cuenta los múltiples indicios y pruebas de que ésta siempre quiso estar con su hija.

La beba nació en un parto domicialiario y fue derivada a Neonatología del Samic de Eldorado por bajo peso y prematurez. Todos los días que estuvo internada su bebé, la mamá asistió diariamente a Neonatología a cuidarla y amamantarla.

Incluso, habría sacado un préstamo para comprar lo necesario para su bienestar. Cuando estaba por ser dada de alta, se encontró con la negativa por parte del hospital cuyos profesionales determinaron que no estaba apta para asumir el cuidado de su hija. Para la Cámara de Apelaciones, este procedimiento fue “poco claro” y motivó un pedido de investigación por parte de los Jueces de Cámara al Fiscal Penal en turno en enero 2018.

Según declaró la propia madre, le arrebataron a su hija de los brazos y esto desencadenó una crisis como respuesta a la agresión recibida, por lo que fue reducida farmacológicamente sin su consentimiento y esposada a la cama del hospital.

Para la Cámara no se cumplieron los protocolos médicos y de protección de los derechos del paciente, la maternidad y del niño contemplados en la legislación, para reforzar el vínculo del recién nacido con su madre.

“Al ser dada de alta hospitalaria con el cuadro de salud informado, la bebé fue alojada en un hogar de niños, y ante la oposición categórica de la madre a que su pequeña hija fuera alojada en dicho hogar -en el que ella misma habitó siendo menor de edad y contra el cual denuncia haber recibido tratos abusivos- reaccionó con otra crisis cuando el juzgado dispuso no solo el alojamiento, sino la prohibición de acercamiento a la madre al hogar donde iba a ser alojada su bebé, sin tener en cuenta que de ese modo cortaban el vínculo con su hija impidiendo su ejercicio maternal, en detrimento de la protección a la familia. Luego en breve tiempo y ante la denuncia de la madre que trataba de permanecer con algún contacto con la niña, se entera que ésta atravesaba un grave cuadro respiratorio, y solicita que la externen del hogar y sea asistida en un centro médico”, detalló el fallo.

Fue entonces que el juzgado resolvió su externación del hogar y otorgó la guarda provisoria al matrimonio guardador de Evelin y Santiago que ya había solicitado su guarda con fines de adopción y estaban inscriptos en el Registro de Adoptantes a tal fin.

Fueron seleccionados sin participación del órgano administrativo, y se les dio carácter de familia sustituta por un mes. El matrimonio debía propiciar el proceso de vinculación de la bebé con la madre progresivamente, pero según la Cámara de Apelaciones esto “fue obstaculizado por el matrimonio guardador, quienes luego de ingresar a la causa como colaboradores porque eran médicos, declaran su verdadera intención, la cual no era actuar como familia solidaria, sino adoptar a la niña y que ya habían iniciado los trámites, comenzando a instalar la postura de que la madre no estaba apta para serlo, derivando en la decisión por su propia cuenta de interrumpir y prohibir las visitas ordenadas por el juzgado en favor de la madre y la niña”.

La madre es capaz civilmente

“La madre biológica nunca pudo cuidar a su hija, ni un solo día desde que nació”, advirtieron los jueces al tiempo que señalaron que “desde Neonatología del hospital se violaron sus derechos fundamentales, basados en presunciones y pruebas orientadas a suprimir su capacidad maternal basados en informes médicos contradictorios”.

La decisión impugnada abría una puerta peligrosa a la calificación de futuros casos, donde podría cuestionarse la maternidad de personas con algún tipo de capacidad diferente o por su condición cultural o económica”, advirtieron.

La madre declaró en la causa que en el hospital le exigieron ir con un tutor o responsable para poder retirar a su hija, pese a que ella es mayor de edad y capaz civilmente.

También declaró que allí mismo le hicieron creer que tenía que dar en adopción a la pareja de médicos, asegurándole que así la niña se quedaría en Eldorado y podría seguir viéndola.

“Ante esa situación, la madre en período puerperal y siendo sujeto vulnerable por la educación, condición familiar económica y social, como así emocional, accede a que la cuiden, retractándose inmediatamente y reclamándola insistentemente cuando advierte que no era incapaz de ser madre y que la habían inducido a ese error, y que el matrimonio no cumplía su promesa de dejarla ver y ser la mamá de su hija”.

Inicio de la vinculación

En el reciente fallo, la Cámara nunca ordenó la restitución de la bebe a la madre, porque nunca la tuvo consigo ni un solo día, sino que “declaró la nulidad del estado de adoptabilidad de la niña y ordena que se lleven a cabo una serie de medidas que deben cumplirse inmediatamente en 60 días a fin de que el Estado no incurra en responsabilidad internacional por violación de derechos humanos”.

Entendió que los pedidos de adopción y la declaración del estado de adoptabilidad efectuados por los elegidos como familia sustituta o acogedora, fueron realizados en procedimientos apresurados y contra la normativa vigente, y que no se ajustan a la preservación de los derechos básicos de la protección de la familia, ni a aspectos procesales, jurídico y legales para que fuesen válidos, no pudiéndose suprimir la responsabilidad parental de los padres biológicos de la bebé anticipadamente y sin los resguardos especificados.

La lucha actual de los padres adoptivos

La historia no es simple y puede ser contada desde diferentes perspectivas.

Según relató la pareja de médicos a PRIMERA EDICIÓN, ellos estaban inscritos en el Registro de Aspirantes a la Adopción, no para ser familia sustituta.

“La beba nació prematura en un parto domiciliario y su mamá tiene una enfermedad psiquiátrica. Cuando aparecen estos casos, nosotros avisamos a servicios sociales y ellos son el nexo con el juzgado y se hace lo que ellos decidan. En este caso, el mismo juzgado determinó que la madre biológica no estaba en condiciones de regresar a su casa con su hija y envió a la bebé a un hogar. Conociendo esta situación, la mamá nos planteó un día que quería que nos hiciéramos cargo de la beba y un día, el juzgado nos llamó para decirnos si podíamos cuidarla porque la encargada del hogar estaba internada con neumonía y la beba estaba con bronqueolitis. Nosotros aceptamos, quizás nuestro error fue haber aceptado sin haber declarado el estado de adoptabilidad. Desde entonces está con nosotros, nos dieron una guarda provisoria por un mes y después nunca más se renovó”.

Seguidamente indicaron que empezaron con las visitas con la madre biológica.

Se hacían en la casa de una vecina. Al principio los encuentros fueron buenos, pero después empezaron a ir mal y un día terminamos a los golpes y con intervención de la policía. Nosotros dimos aviso de eso al juzgado y pedimos que se suspendan las visitas o que se busque otro lugar neutral porque la vecina ya no quería recibirnos. Pedimos la presencia de un tercero en las visitas, alguien de acción social o un profesional que nos ayude a manejar la situación en el caso que aparezca otra crisis”, recordaron.

Según la pareja de médicos, “la mamá biológica no puede hacerse cargo de su hija por una cuestión médica, no por un problema económico: fue evaluada por dos psiquiatras, uno de ellos la atendió desde los cinco años porque ella incluso estuvo internada en Posadas y en varios hogares de niños de Eldorado”.

Finalmente aseguraron que, después de un año y medio de convivencia, están afianzados los vínculos afectivos de la bebé.

“Ignoramos las prioridades de la Cámara de Apelaciones que dictó este dictamen violando el derecho de la niña, sin importar si sufre o si pueden quedarle secuelas”, cuestionaron.