Misiones continuará bajo condiciones meteorológicas adversas, con lluvias intensas, caída de granizo y fuertes ráfagas de viento, al menos hasta el sábado por la tarde. Así lo anticipó el licenciado Favio Cabello, jefe de Meteorología y Prevención de Riesgos Naturales de Posadas, durante una entrevista con FM 89.3 Santa María de las Misiones.
El especialista señaló que desde el miércolesPosadas acumuló casi 120 milímetros de lluvia y estimó que podrían sumarse otros 40 a 50 milímetros durante el viernes, además de nuevas precipitaciones el sábado. La situación, explicó, no se limita a la capital provincial: las tormentas abarcan todo Misiones y también afectan a Paraguay, el norte de Corrientes y los estados del sur de Brasil.
Al describir la evolución de los sistemas, Cabello indicó que las tormentas se forman sobre la región y se desplazan hacia el este. De acuerdo con las imágenes de radar que mencionó durante la entrevista, se observaron núcleos intensos sobre el centro de Misiones y Posadas, con caída de granizo. Incluso las tormentas de menor tamaño que comenzaban a desarrollarse estaban descargando piedras de hielo, una señal de la intensidad de la inestabilidad atmosférica que describió.
Cuándo mejorará el tiempo y cuándo volverán las tormentas
El pronóstico de Cabello ubicó la primera mejora hacia la tardenoche del sábado, cuando se produciría una pausa en las precipitaciones más intensas. Sin embargo, el alivio no sería inmediato ni completo: para el domingo por la mañana todavía esperaba nubosidad y algunas lluvias dispersas, mientras que la mejora más definida llegaría durante la tarde.
Ese intervalo de estabilidad sería transitorio. Cabello anticipó que, después de varios días de buen tiempo, entre el 2 y el 3 de noviembre podría comenzar otro episodio de tormentas fuertes, con una duración de dos o tres días consecutivos. La previsión se enmarca en un patrón de alternancia entre períodos relativamente breves de estabilidad y jornadas con fenómenos meteorológicos intensos.
Frente a ese panorama, recomendó evitar la planificación de actividades al aire libre durante los días más complicados, reducir los desplazamientos que no sean necesarios y resguardar los vehículos bajo techo siempre que sea posible. Su advertencia apunta a que las tormentas no solo pueden provocar lluvias abundantes, sino también granizo, ráfagas fuertes, caída de rayos y posibles efectos asociados a tornados.
Cabello consideró que la situación podría prolongarse durante los próximos meses, aunque intercalada con mejoras de dos, tres o cuatro días. Por eso, planteó la necesidad de aprovechar esos períodos de estabilidad sin perder de vista que las condiciones podrían volver a deteriorarse.
Para explicar el escenario previsto, el meteorólogo vinculó las tormentas con la influencia del fenómeno de El Niño y el ingreso de humedad proveniente del océano Pacífico. Según detalló, la ausencia de corrientes importantes de aire frío durante estos días permite que esa influencia se manifieste con mayor intensidad, mediante un aporte significativo de humedad en los niveles medios de la atmósfera.
La combinación de esa humedad con la baja presión atmosférica y otros factores favorece la formación de sistemas tormentosos, explicó. También recordó que las condiciones actuales habían sido anticipadas con anterioridad y sostuvo que la evolución observada responde a un escenario que se venía anunciando desde hacía meses.
Durante la entrevista, Cabello se refirió además al índice ONI, utilizado para seguir la evolución de El Niño y La Niña. Afirmó que los valores correspondientes a agosto y septiembre se encontraban entre los más elevados en comparación con episodios históricos como los de 1982-1983, 1997-1998 y 2015-2016. Según sus estimaciones, el indicador podría ubicarse cerca de 2,8 o 2,9 en el período mencionado y alcanzar entre 3,7 y 4 hacia diciembre.
El especialista relacionó esas cifras con el calentamiento de las aguas del Pacífico y sostuvo que el proceso todavía estaba en desarrollo. También señaló que el fenómeno había generado preocupación en ámbitos internacionales por sus posibles implicancias climáticas. No obstante, la magnitud de los valores citados y su comparación con registros históricos requieren contrastación con las series climatológicas correspondientes.
Un verano con más lluvias y menos calor del habitual
Las previsiones de Cabello también apuntan a una temporada estival distinta de la habitual en Misiones. En lugar de un verano caracterizado por períodos prolongados de calor, estimó que predominarán los días lluviosos y nublados, con temperaturas más alejadas de los valores típicos de la región.
El meteorólogo explicó que, en un verano normal, las máximas pueden alcanzar los 38 o 40 grados en determinadas jornadas, pero consideró que ese comportamiento no sería el predominante durante la próxima temporada. Para noviembre, diciembre y enero, proyectó valores elevados del ONI, de entre 3,5 y 4, y anticipó que las precipitaciones podrían superar los registros habituales.
Al comparar el episodio previsto con antecedentes anteriores, mencionó valores del índice ONI de entre 2,4 y 2,6 para los fenómenos de 1982-1983 y 1997-1998, así como un valor de 2,6 para el episodio de 2015-2016. A partir de esa comparación, sostuvo que el próximo período podría ser más intenso, aunque reconoció que no existe un consenso científico que permita establecer una relación lineal entre un índice más alto y una mayor magnitud de los impactos.
En ese contexto, Cabello advirtió que las tormentas podrían ser más frecuentes e intensas durante las próximas semanas, con granizadas asociadas a distintos episodios. También incluyó entre los riesgos las ráfagas de viento, las descargas eléctricas y los posibles efectos de tornados, fenómenos que describió como parte de un escenario de marcada variabilidad climática.
El especialista concluyó que la región atraviesa un período de condiciones meteorológicas extremas y remarcó que El Niño no produce los mismos efectos en todas las zonas del mundo. Según su evaluación, Misiones se encuentra entre las áreas donde su influencia es particularmente significativa, en combinación con otros factores climáticos que, afirmó, también afectan a la provincia.






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