
Cuatro meses después de que el Ministerio de Salud de la Nación habilitara el uso de tokens digitales para identificar a los pacientes al retirar medicamentos, ese cambio empieza a tomar forma concreta dentro del sistema de PAMI. La renovación del convenio con las farmacias incorporó formalmente la herramienta y abrió una etapa de implementación gradual que modificará una escena cotidiana para miles de jubilados: llegar al mostrador, presentar la documentación y llevarse una medicación recetada.
La novedad no implica una nueva medida desvinculada de aquella resolución publicada en junio, sino su aplicación específica dentro de PAMI. El nuevo esquema prevé que el afiliado pueda generar desde Mi PAMI un token para validar la dispensa y que, cuando el medicamento sea retirado por un hijo, nieto u otra persona, quede registrada también esa autorización.
El cambio apunta a reforzar la trazabilidad y avanzar hacia un circuito cada vez más digital, pero su llegada al mostrador abre otra cuestión: cómo se adaptarán los adultos mayores que tienen dificultades con teléfonos celulares, aplicaciones o conectividad. Ese fue justamente uno de los puntos que planteó la presidenta del Colegio de Farmacéuticos de Misiones, Vania Ilchuk, durante una entrevista con FM 89.3 Santa María de las Misiones.
Según explicó, los afiliados deberán contar con la aplicación Mi PAMI, validar nuevamente su identidad y asociar un número telefónico. Cuando lleguen a la farmacia, el establecimiento podrá visualizar las recetas electrónicas disponibles como hasta ahora, pero para completar la operación la persona deberá generar desde la aplicación un código o token que será ingresado al sistema para autorizar la dispensa.
La modificación no reemplaza la receta electrónica sino que agrega una instancia de identificación. Actualmente, la página oficial de PAMI continúa informando que para retirar medicamentos ambulatorios el afiliado debe concurrir con DNI y credencial, y que incluso una persona de confianza puede hacerlo con la documentación correspondiente. PAMI La incorporación del token será, por lo tanto, gradual y no debe interpretarse como un requisito ya plenamente operativo en todas las farmacias desde hoy.
La novedad quedó formalizada en la adenda del convenio firmada el 30 de septiembre por las entidades farmacéuticas nacionales. Ese acuerdo prorrogó la prestación hasta marzo de 2028 e incorporó la denominada Presentación Digital, que irá reemplazando paulatinamente la firma manuscrita, sellos, troqueles y otros documentos materiales. Entre las nuevas herramientas figuran expresamente el token digital de Mi PAMI, la identificación mediante DNI de quien efectivamente retira la medicación, los datos de facturación electrónica y la certificación digital del director técnico. El período de coexistencia entre documentación física y digital se extenderá inicialmente hasta el 30 de junio de 2027 .
La transformación tampoco surge únicamente del convenio de PAMI. En junio, el Ministerio de Salud de la Nación dictó la Resolución 638/2026, que reconoció al token digital o mecanismos equivalentes como herramientas válidas para identificar al paciente durante la entrega de medicamentos. La norma también estableció que, cuando retire un tercero, deberá existir una autorización digital y que la farmacia deberá registrar el documento de identidad de la persona que se presente físicamente en el establecimiento.
Para Ilchuk, ese último punto tendrá especial importancia porque en la práctica muchos adultos mayores no retiran personalmente sus medicamentos. Lo hacen hijos, nietos u otros familiares, por lo que el nuevo sistema deberá permitir que el afiliado genere previamente la autorización correspondiente. La intención es que quede registrado no sólo a quién pertenece la receta, sino también quién recibió efectivamente el medicamento.
El objetivo declarado de la reforma es aumentar la trazabilidad, evitar desvíos y digitalizar el circuito completo desde la prescripción hasta la entrega. La Resolución 638 establece precisamente que estos mecanismos buscan mejorar el registro de las dispensas, facilitar auditorías y completar el proceso iniciado con la receta electrónica.
Pero esa mayor trazabilidad incorpora también un desafío operativo que las farmacias ya anticipan. Ilchuk imaginó situaciones cotidianas que probablemente comenzarán a repetirse: un jubilado que no sabe dónde encontrar el token, un teléfono que no funciona correctamente, falta de conectividad o una persona que llega al mostrador sin haber completado la validación y descubre que el farmacéutico no puede finalizar la operación sin ese código.
“Va a ser engorroso también para la farmacia porque va a depender de que faciliten ese número”, explicó, y remarcó que las condiciones tecnológicas no son iguales en todos los lugares ni para todos los afiliados. Una persona acostumbrada a utilizar aplicaciones en un gran centro urbano no necesariamente enfrenta la misma realidad que un adulto mayor con problemas de conectividad o un teléfono básico en una localidad del interior.
Del troquel a un registro completamente digital
El token es apenas una parte del cambio. Ilchuk adelantó que los laboratorios también deberán avanzar hacia sistemas de identificación digital de los envases mediante códigos como Data Matrix o códigos de barras, en un esquema que terminará desplazando el tradicional troquel que las farmacias debían retirar de las cajas y adjuntar a la documentación presentada para cobrar la prestación.
El convenio firmado por las entidades farmacéuticas confirma esa dirección: la nueva Presentación Digital apunta justamente a eliminar progresivamente el pegado de troqueles, firmas, sellos y comprobantes físicos para reemplazarlos por mecanismos electrónicos de validación, facturación y auditoría.
Las farmacias ya comenzaron a adaptar sus sistemas de facturación y gestión para esa transición. El desafío será implementar los nuevos procedimientos sin transformar una herramienta pensada para reforzar la seguridad en una barrera adicional para el afiliado, especialmente mientras convivan distintos niveles de alfabetización digital, conectividad y acceso a dispositivos.
Ilchuk resumió esa preocupación desde el lado del establecimiento: el sector deberá incorporar sistemas, aprender nuevos procedimientos, asistir a usuarios y adecuar la documentación durante los próximos meses. Todo ello sucede, además, mientras las farmacias continúan reclamando por las demoras en las liquidaciones de PAMI.
“Vamos a tener un trabajo grande, pero amén de todo este trabajo que se viene, necesitamos que nos paguen para que nosotros podamos cumplir con gusto con todos estos requerimientos”, planteó. Markdown pegado
La reforma ya tiene entonces un marco definido, pero todavía transita una etapa de implementación. Para los afiliados, la recomendación por ahora es mantener actualizada la aplicación y sus datos de identidad, mientras PAMI y las entidades farmacéuticas terminan de establecer el despliegue operativo. Hasta que el nuevo mecanismo quede efectivamente habilitado, las condiciones publicadas actualmente por PAMI para retirar medicamentos continúan indicando DNI y credencial como documentación requerida.






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