El próximo 3 de junio se cumplirán once años de la primera movilización de Ni Una Menos, una de las expresiones sociales más masivas de la historia reciente del país. Sin embargo, lejos de tratarse de una fecha de celebración, desde las organizaciones feministas sostienen que el contexto actual obliga a redoblar los reclamos ante la persistencia de los femicidios, el debilitamiento de las políticas públicas y las dificultades para acceder a una respuesta rápida de la Justicia.
En diálogo FM 89.3 Santa María de las Misiones, la coordinadora provincial de Mujeres de la Matria Latinoamericana (MuMaLá ), Carla Talavera, trazó un duro diagnóstico sobre la situación de las violencias por motivos de género en Misiones y el país, al tiempo que convocó a la movilización prevista para este martes en Posadas y reclamó justicia por los casos de Dulce María Candia y Agostina Vega, dos hechos que conmocionaron a la sociedad misionera.
“Lamentablemente seguimos sumando víctimas. Esta semana nos atraviesan dos femicidios muy atroces, tanto en Misiones como a nivel nacional. Es una realidad muy dolorosa que sigue presente once años después del primer Ni Una Menos”, afirmó.
Un movimiento que nació del hartazgo
Talavera recordó que la primera marcha del 3 de junio de 2015 surgió a partir del impacto social generado por el femicidio de la adolescente Chiara Páez y por una sucesión de crímenes que expusieron la gravedad de la violencia machista en Argentina.
“El primer Ni Una Menos nace del hartazgo de toda una sociedad. Surge también a partir del asesinato de una adolescente y de una historia marcada por una enorme violencia. Cuando miramos algunos casos actuales encontramos muchas similitudes. Por eso duele tanto comprobar que, después de once años, seguimos enfrentando situaciones parecidas”, señaló.
La referente sostuvo que la persistencia de estas violencias demuestra que los avances logrados durante la última década no fueron suficientes para erradicar el problema.
“A once años seguimos con estadísticas alarmantes y con situaciones de violencia extremas. Los femicidios son evitables, pero para eso hace falta decisión política, recursos y un abordaje integral”, remarcó.
Tres femicidios y 51 intentos en Misiones
Según los registros de MuMaLá , en lo que va de 2026 ya se registraron tres femicidios consumados y 51 intentos de femicidio en Misiones, cifras que mantienen encendidas las alarmas entre las organizaciones que trabajan en la prevención y acompañamiento de víctimas.
Talavera recordó además que la provincia cerró 2025 con números especialmente preocupantes.
“El año pasado Misiones tuvo una de las tasas más altas de femicidios del país. Registramos 16 femicidios, de los cuales 12 fueron directos y cuatro vinculados. Son cifras muy duras y que nos obligan a repensar qué está pasando como sociedad y qué está haciendo el Estado para prevenir estas situaciones”, expresó.
La dirigente consideró que el escenario actual no puede analizarse únicamente desde la estadística, sino también desde el contexto político y social.
“Hubo un retroceso histórico”
Durante la entrevista, Talavera cuestionó el desmantelamiento de organismos y programas destinados a abordar la violencia de género y aseguró que en los últimos años se produjo un fuerte retroceso.
“Durante mucho tiempo hubo avances importantes. Se creó el Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad, se impulsó la Ley Micaela, se desarrollaron programas de acompañamiento para víctimas y herramientas para capacitar a quienes trabajan en estas situaciones. Pero en los últimos dos años y medio hubo un retroceso histórico”, sostuvo.
Para la coordinadora de MuMaLá , el discurso oficial también tiene consecuencias concretas.
“Estamos frente a un Gobierno que niega la violencia de género. Lo hace discursivamente, simbólicamente y también cuando toma decisiones políticas. Y cuando se niega una problemática, se dificulta enormemente combatirla. Ese mensaje termina habilitando a los violentos porque les quita la condena social que debería existir sobre estas conductas”, afirmó.
El reclamo por Dulce Candia
Uno de los puntos centrales de la movilización de este año será el pedido de justicia por Dulce María Candia, la adolescente de 17 años asesinada en Eldorado, cuyo caso sigue generando conmoción y reclamos por el avance de la investigación.
Talavera cuestionó el desarrollo de la búsqueda inicial y la falta de respuestas que todavía rodea al expediente.
“En el caso de Dulce todavía no sabemos quién o quiénes fueron los responsables. Lo que sí sabemos es que la búsqueda comenzó tarde y que no hubo una búsqueda real y sostenida desde el primer momento. Hoy seguimos sin respuestas y eso es muy grave”, manifestó.
La dirigente también lamentó que el caso no haya tenido la repercusión pública que, a su criterio, merece.
“Hay situaciones que rápidamente ocupan la agenda pública y otras que parecen quedar relegadas. Con Dulce sentimos que no hubo la repercusión que debería haber tenido un hecho tan grave. Necesitamos que se investigue hasta las últimas consecuencias y que haya justicia”, expresó.
La organización también sumó al reclamo de justicia por Agostina Vega, otra de las víctimas de violencia extrema que motivará parte de las consignas de la movilización de este año.
Otro de los aspectos que preocupan a las organizaciones es la persistencia de discursos que responsabilizan a las víctimas o a sus familias por los hechos de violencia sufridos.
“Seguimos discutiendo qué hacía una mujer, dónde estaba, por qué salió, qué hizo la familia. Seguimos poniendo el foco en las víctimas cuando deberíamos estar concentrados en los agresores y en los femicidas. Eso también forma parte de una cultura que necesitamos transformar”, afirmó.
En ese sentido, insistió en la necesidad de fortalecer las políticas de prevención y educación.
“Tenemos que trabajar para identificar las conductas violentas antes de que escalen. Hay que intervenir cuando aparecen las primeras señales y garantizar protección efectiva a quienes denuncian”, agregó.
Críticas a la Justicia
La referente de MuMaLá también apuntó contra las demoras judiciales que suelen aparecer en numerosos casos de violencia de género.
“La Justicia no tiene los tiempos que necesita una víctima. Cuando una persona denuncia una situación de violencia, el Estado tiene la obligación de actuar rápidamente y tomar todas las medidas necesarias para protegerla. Muchas veces eso no ocurre y llegamos tarde”, advirtió.
Según explicó, la mayoría de los femicidios presentan antecedentes de violencia previos al crimen.
“Los femicidios no ocurren de un día para otro. Generalmente hay señales, denuncias, amenazas o situaciones previas. Por eso insistimos en que son evitables si se actúa a tiempo”, sostuvo.
La marcha en Posadas
En este contexto, MuMaLá convocó a participar de la movilización que se realizará este miércoles 3 de junio en Posadas, en coincidencia con las actividades previstas en distintos puntos del país.
La concentración comenzará a las 16.30 y culminará con un acto en la Plaza 9 de Julio.
“Volvemos a marchar porque las calles siguen siendo nuestro lugar de lucha y de conquista de derechos. En un contexto tan complejo es fundamental que la sociedad vuelva a expresar que no está dispuesta a naturalizar la violencia”, señaló Talavera.
Además, durante la jornada la organización lanzará una encuesta socioeconómica nacional y convocará a voluntarias para colaborar en el relevamiento.
“Nuestra consigna sigue siendo la misma: no más violencia, nos mata el machismo. Esta no es una discusión exclusiva de las mujeres y las diversidades; es una problemática que atraviesa a toda la sociedad y que necesita el compromiso de todos”, concluyó.
📌 “A 11 años del primer Ni Una Menos, Misiones vuelve a marchar: 3 femicidios, 51 intentos y dos nombres que duelen: Agostina y Dulce.” @MuMaLaNacional 💜 #NiUnaMenos #Misiones https://t.co/NXg5cNQKXe
— FM De las Misiones (@fmdelasmisiones) June 1, 2026





Discussion about this post