La muerte de Ilda Goyochea mantiene conmocionados a los vecinos del barrio Infantería II, en la capital riojana. La mujer, de 32 años, permaneció internada durante varios días en el Hospital Enrique Vera Barros luego de sufrir una grave lesión que, en un primer momento, fue atribuida a un accidente doméstico.
El hecho ocurrió el viernes de la semana pasada en el domicilio de Goyochea, donde la joven compartía una reunión con un hombre y una mujer. De acuerdo con esa primera reconstrucción, la mujer habría caído sobre una copa de vidrio que se rompió y le provocó un profundo corte en el cuello.
Tras el episodio fue trasladada a una clínica privada y, debido a la gravedad de las lesiones, derivada al Hospital Enrique Vera Barros, donde falleció ayer.
A partir de fuentes judiciales se pudo saber que la causa quedó radicada en el Juzgado de Instrucción 1, a cargo de la jueza Cecilia Córdoba, y en un primer momento se trabajó bajo la hipótesis de un accidente.
Sin embargo, con el avance de las primeras actuaciones comenzaron a detectarse inconsistencias en los relatos de las dos personas que estaban con Goyochea al momento del hecho. Frente a esa situación, y antes del inicio de la feria judicial, la magistrada ordenó la detención preventiva de ambos.
Con el comienzo de la feria, el expediente pasó a manos de la jueza Karina Andrea Torres, quien dispuso nuevas medidas para profundizar la investigación. Ordenó la intervención de la División Homicidios de la Policía de La Rioja, el levantamiento de nuevas muestras y el secuestro de los teléfonos celulares de los dos detenidos para ser sometidos a pericias.
En declaraciones públicas, el ministro de Salud de La Rioja, Juan Carlos Vergara Zárate, explicó que la investigación apunta a reconstruir “el tiempo, modo y lugar” en que ocurrieron los hechos y determinar “con precisión la causa de la muerte y la circunstancia en la que se ocasionó”.
El funcionario también aclaró que los investigadores no descartan ninguna posibilidad. “La principal hipótesis primero fue la de un accidente, pero no nos quedamos solamente con esa hipótesis. Tratamos de analizar de manera muy minuciosa cada testimonio para confirmar si efectivamente fue un accidente o existe algún otro tipo de situación”, sumó.
En ese sentido, indicó que ya declararon las personas que asistieron a Goyochea en la clínica privada a la que fue trasladada inicialmente y que continúan incorporándose testimonios. Además, señaló que se están recopilando registros fílmicos de distintos lugares para reconstruir los momentos previos y posteriores al hecho.
Tras confirmarse el fallecimiento de la mujer, intervino el Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (INCUCAI) para avanzar con el proceso de donación de órganos solicitado por su familia. Previamente, una médica forense había determinado que una eventual ablación no interfería con la investigación judicial.
En paralelo, la Justicia también busca reconstruir cómo fue la atención médica que recibió Goyochea desde que ingresó al sistema de salud.
La autopsia será ahora una de las medidas centrales de la causa.
Junto con las pericias sobre los teléfonos secuestrados y el resto de las pruebas reunidas, los investigadores intentarán determinar si la lesión que sufrió Goyochea fue producto de un accidente, como sostuvieron inicialmente quienes estaban con ella, o si existió otra circunstancia que derivó en su muerte.






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