La creciente presencia de motos realizando picadas y maniobras peligrosas en la Chacra 153 de Villa Cabello encendió la preocupación de los vecinos, quienes aseguran que la situación dejó de ser un problema aislado para convertirse en un escenario que afecta la convivencia y genera temor en el barrio. El tema fue abordado en una reunión realizada junto al Defensor del Pueblo, autoridades policiales, representantes de Seguridad Vial y funcionarios municipales.
Néstor Alfonso, referente vecinal de la zona, explicó en FM de las Misiones que el conflicto se agravó durante los últimos meses, principalmente por la cantidad de jóvenes que comenzaron a concentrarse en inmediaciones de la Costanera Oeste. Según relató, tiempo atrás las juntadas eran esporádicas y reducidas, aunque con el paso del tiempo el número de participantes aumentó considerablemente.
“Hace algunos meses teníamos una problemática no tan grave como lo que está ocurriendo actualmente. Se juntaban jóvenes menores de edad con sus motos, pero era un grupo pequeño”, comentó. En ese sentido, detalló que anteriormente se reunían “cinco o seis motos y no más de diez personas”, mientras que ahora contabilizan “más de 200 personas y entre 70 y 80 motos”.
El dirigente barrial sostuvo que la situación se volvió cada vez más compleja debido a las maniobras imprudentes que se realizan tanto sobre la avenida como en sectores peatonales. “Estamos hablando de personas que están cometiendo un delito, porque circulan por la vía pública poniendo en riesgo su vida y la de terceros manejando de manera imprudente”, manifestó.
La tensión escaló luego de un episodio registrado el 25 de mayo, cuando un vecino golpeó a un menor que circulaba en motocicleta. A partir de allí, según relató Alfonso, se produjo una reacción del grupo que derivó en amenazas y recorridas por distintas calles del barrio buscando a la persona involucrada. “Ya estamos hablando de un extremo de violencia”, afirmó.
Frente a este escenario, las comisiones vecinales solicitaron la intervención de distintos organismos para encontrar una salida al conflicto. Durante el encuentro, los residentes insistieron en la necesidad de reforzar controles vehiculares y garantizar el cumplimiento de las ordenanzas vigentes vinculadas a caños de escape modificados y conducción por parte de menores.

“Nosotros lo que pedimos es que las ordenanzas se cumplan”, señaló Alfonso, quien además remarcó que muchas de las motos utilizadas para las acrobacias presentan irregularidades y modificaciones prohibidas. A su vez, aclaró que los vecinos no buscan trasladar el inconveniente hacia otros sectores de Posadas, sino una solución integral.
“Nosotros no queremos que el problema se vaya mudando de barrio”, expresó. Según explicó, los jóvenes organizan las convocatorias mediante redes sociales y, tras enterarse de los reclamos vecinales, habrían anunciado que dejarán temporalmente de reunirse en la zona para trasladarse a otros puntos de la ciudad.
El referente también diferenció la práctica deportiva desarrollada en espacios habilitados de las maniobras realizadas sobre avenidas. En esa línea, mencionó la participación de agrupaciones de stunt que efectuaron exhibiciones en el autódromo de Posadas bajo condiciones controladas y con medidas de seguridad.
“Un auto de carrera no circula por la calle. Lo llevan al autódromo, compite y después vuelve en tráiler. Esto debería manejarse de la misma manera”, comparó.





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