La iniciativa del Gobierno nacional de derogar la Ley de Etiquetado Frontal, a tan solo cinco años de su aprobación, no fue bien recibida por la sociedad en general pues los octógonos negros en los alimentos procesados con exceso de sodio, grasas, grasas saturadas y calorías permitieron visibilizar el riesgo de muchos de estos productos que eran percibidos como saludables.
La iniciativa del Gobierno, que no apunta a mejorar el sistema de rotulado sino a su eliminación, parece responder más a los intereses de la industria alimentaria que a una preocupación genuina por la salud de los argentinos, una de las poblaciones cuya curva de sobrepeso y obesidad se mantiene en ascenso.
Al respecto, la expresidenta del Colegio de Nutricionistas de Misiones, Florencia Córdoba, indicó en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones que la derogación de la Ley de Promoción de Alimentación Saludable, más conocida como de etiquetado frontal, “sería un retroceso para nuestro país porque este tipo de políticas lo que promueven es proteger la salud del consumidor dándole información para que pueda elegir. Si no tenemos información sobre el alimento que vamos a comprar ¿cómo vamos a tomar una decisión? Incluso con información, puede que la persona decida seguir comprando los productos con octógonos aunque le hagan daño, pero hoy muchas personas que con los octógonos se dieron cuenta que habían productos engañosos, que pensaban que eran saludables e incluso gastaban un poco más porque eran de color verde y con los octógonos se dieron cuenta que son productos igual de dañinos que otros”, remarcó.

Protección a la infancia
La especialista recordó que la ley fue impulsada por las asociaciones profesionales, entre ellos de nutricionistas, que durante años observaron que las no podían identificar bien qué compuestos tenían los alimentos que estaban comprando y muchas veces caían en un engaño. Los octógonos permitieron simplificar esa información en los productos que tienen exceso de azúcar, grasas o de sodio.
“La ley también incluyó la eliminación de los personajes infantiles de aquellos productos considerados dañinos porque el exceso de grasa, azúcar o sodio nos traen enfermedades y cuando el producto está asociado a un personaje infantil o un referente los niños lo quieren consumir”, recordó.
En este escenario, Córdoba opinó que “vienen a hacer leyes y propuestas que protegen a las grandes empresas en detrimento de la protección de la salud de los consumidores y sobretodo de los niños porque el grupo más vulnerable son los niños”. De derogarse la ley, se eliminan limitaciones sobre el packaging y publicidad.
Advirtió que los problemas relacionados con la alimentación -sobrepeso y obesidad- no se solucionan con algo que se consume una vez sino con los alimentos de todos los días, “por eso, saber elegir es una manera de evitar enfermedades que no solo afectan a la persona sino a la comunidad y al sistema de salud”.









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