A diez días de ser derivado de urgencia a Buenos Aires Valentino Fernández Dos Santos, el niño misionero de 11 años que fue intervenido cuatro veces por una cardiopatía congénita, evoluciona favorablemente y continúa bajo tratamiento médico hasta mañana, cuando se evaluarán los pasos a seguir.
Los estudios mostraron que el motivo detrás del cuadro de fiebre persistente y el hematoma que presentaba Valentino en la zona del esternón, justo donde le habían realizado la instalación de una válvula pulmonar en abril, están relacionados con una infección superficial, por lo que está siguiendo un tratamiento especial para combatirla.
“Al principio nos asustamos mucho porque nos habían dicho que podía ser algo interno, que había que volver a operar, y eso fue un golpe muy fuerte. Pero después de todos los estudios nos dijeron que no, que era superficial, que estaba en la parte de afuera, y eso nos calmó bastante. Ahí recién pudimos respirar un poco”, aseguró Andrea Machado, mamá de Valentino, en entrevista con PRIMERA EDICIÓN.
Por eso, el seguimiento posterior se centró en dos frentes: la medicación específica contra la infección y el tratamiento anticoagulante, uno de los puntos más sensibles en la recuperación de Valentino porque está vinculado a los valores de coagulación de la sangre, que son muy variables, y al mismo tiempo deben mantenerse dentro de márgenes muy estrictos.
“Puede cambiar de un día para el otro, depende mucho de cómo reacciona el cuerpo. Tiene que estar entre 3,40 y él estaba en 2,20, así que ahora lo están ajustando y controlando permanentemente”, explicó Andrea. Ya con el cuadro estabilizado, Valentino mostró señales claras de mejora en su aspecto y estado de ánimo. “Ahora lo veo mejor, con más color, más tranquilo. Antes estaba más apagado, con ojeras, y ahora está distinto, se lo ve más como él”, describió Andrea.
Los próximos días serán claves para definir si madre e hijo retornan a Misiones.






Discussion about this post