La disputa geopolítica entre China y Taiwán volvió a poner a Paraguay en el centro de la escena internacional. El gobierno chino condenó este martes la reciente visita del presidente paraguayo Santiago Peña a Taiwán y renovó la presión diplomática para que Asunción rompa relaciones con la isla y reconozca oficialmente a Beijing.
La reacción llegó a través del portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Guo Jiakun, quien expresó que Pekín “se opone firmemente y condena enérgicamente” el viaje de Peña y reclamó al gobierno paraguayo que “rectifique cuanto antes” y adopte “la decisión política correcta” respecto al principio de una sola China.
La declaración refleja una disputa diplomática que se volvió estratégica para Beijing: aislar internacionalmente a Taiwán y reducir el número de países que aún reconocen a Taipei como un Estado soberano.
En ese tablero global, Paraguay ocupa un lugar singular. Es el único país de Sudamérica que mantiene relaciones diplomáticas oficiales con Taiwán, pese al enorme peso económico y político de China en la región.
Durante su visita, Peña mantuvo reuniones con Lai Ching‑te, líder de Taiwán, y ambas partes firmaron distintos documentos de cooperación bilateral, según informó la agencia estatal china Xinhua y reprodujo la Agencia Noticias Argentinas.
El viaje representa además una señal política importante por parte del gobierno paraguayo, que ratificó su alineamiento con Taipei en momentos en que China profundiza su ofensiva diplomática sobre los pocos aliados que aún conserva la isla.
En los últimos años, Taiwán perdió varios apoyos internacionales en América Latina y el Caribe. Países como Panamá, República Dominicana, Nicaragua y Honduras rompieron relaciones con Taipei para establecer vínculos oficiales con Beijing, atraídos principalmente por inversiones, comercio y financiamiento chino.
Ese contexto convierte a Paraguay en una pieza especialmente sensible dentro de la disputa global entre China y Taiwán.
La presión de Beijing sobre Asunción no es nueva. Sectores empresariales paraguayos vinculados al agro y la exportación vienen reclamando desde hace años una apertura diplomática hacia China continental, especialmente por el peso del mercado chino en el comercio mundial.
Sin embargo, hasta ahora los distintos gobiernos paraguayos mantuvieron la relación histórica con Taiwán, una alianza que también posee fuerte respaldo político de Estados Unidos en el marco de la creciente competencia estratégica con China.
La reacción china tras la visita de Peña deja en evidencia que la disputa por Taiwán ya no se limita al escenario asiático. También atraviesa América Latina y coloca a Paraguay en una posición diplomática cada vez más delicada entre las dos potencias.
Fuente: Agencia de Noticias NA





