La situación de la fábrica Dass en Eldorado atraviesa un momento delicado, marcado por la incertidumbre, la caída de la producción y la falta de previsibilidad a corto plazo. Así lo expresó el delegado de la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado de la República Argentina (UTICRA), Gustavo Melgarejo, quien brindó un panorama amplio sobre el presente y el futuro de los trabajadores de la planta.
“La situación en realidad es de incertidumbre”, resumió el referente sindical al describir el clima actual dentro de la empresa. Según explicó en una entrevista con FM 89.3 Santa María de las Misiones, hoy la continuidad laboral depende directamente de la confirmación de pedidos para los próximos meses. “Se está esperando que confirmen pedidos para lo que queda del año, para ver qué cantidad se va a terminar de producir”, indicó.
En ese contexto, uno de los puntos que generó confusión en los últimos días fue la difusión de una supuesta “fusión” empresarial. Sin embargo, Melgarejo aclaró que no se trata de una novedad ni implica mejoras para los trabajadores. “Es una noticia vieja, de hace más de un año”, señaló, al tiempo que explicó que responde a la absorción de bienes de la planta de Coronel Suárez, que cerró anteriormente.
“No significa que genere más empleo, ni estabilidad o seguridad. Para nada”, enfatizó. Según detalló, lo que se incorporó al patrimonio de Dass Eldorado son “máquinas viejas y un predio”, lo que no tiene impacto en la producción ni en la cantidad de puestos laborales. “Desaparece Coronel Suárez y se blinda todo en Eldorado, pero nada más”, agregó.
Actualmente, la planta mantiene una producción diaria de 4.500 pares de calzado, número clave para sostener la estructura actual. “Nosotros necesitamos mantener 4.500 pares diarios hasta diciembre para que estén todos los compañeros”, explicó Melgarejo.
No obstante, el principal foco de preocupación está puesto en lo que ocurrirá a partir de mitad de año. “Lo que preocupa es ver qué pasa en el mes de julio”, advirtió. Si bien hasta junio hay previsibilidad en la producción, luego el panorama es incierto. Incluso, aclaró que un eventual aumento en los pedidos no implicaría nuevas contrataciones: “No significa que ampliaría el personal, sino que simplemente estaríamos manteniendo lo que ya tenemos”.
Uno de los factores centrales que explica la crisis del sector es el crecimiento de las importaciones. En ese sentido, el dirigente fue contundente: “En seis meses se importaron 12 millones de pares de calzado, y en Eldorado no se llegó a producir ni 600 mil”.
El impacto de esta situación es directo sobre la industria nacional. “La producción bajó entre un 70 y un 80% de la capacidad que tenía la fábrica”, afirmó, marcando la magnitud de la caída.
A nivel nacional, el panorama tampoco es alentador. Melgarejo sostuvo que el sector viene sufriendo una pérdida constante de empleos: “Hemos perdido miles de compañeros en todo el país en lo que va de este gobierno”. Además, mencionó problemas en otras plantas como Topper en Tucumán o Puma en La Rioja, lo que evidencia una crisis extendida en la industria del calzado.
El dirigente también fue crítico respecto a la falta de respuestas políticas. “No tenemos llegada al Gobierno nacional, no tenemos herramientas más que hacer denuncias públicas”, lamentó. Y agregó: “Es muy difícil articular algo y ser escuchados”.
En esa línea, apuntó tanto al oficialismo como a la oposición: “Es muy lindo cuando se sacan fotos en campaña, pero hoy no aparece ninguno”, cuestionó. Incluso, reclamó mayor compromiso de los legisladores: “Ellos están para mejorar la vida de la gente y hoy no han hecho nada de eso”.
Sobre el impacto concreto de una eventual caída en los pedidos, Melgarejo fue claro: “Ya bajaron los pedidos y tuvimos el impacto que tuvimos”, dando a entender que una nueva retracción podría profundizar la crisis.
En cuanto a los salarios, destacó que la empresa cumple con los pagos y que los sueldos se ubican por encima del promedio local. “Están arriba del millón y medio, dependiendo de la categoría y la antigüedad”, explicó. Sin embargo, criticó duramente las paritarias: “Lo que se cerró es una vergüenza. Hoy estamos hablando de aumentos que equivalen a cinco kilos de carne”.
Finalmente, el dirigente insistió en la necesidad de sostener la producción para evitar despidos y pidió mayor involucramiento político. “Ojalá que los legisladores se acerquen, vean la situación y puedan articular algo”, concluyó.
Con este escenario, la fábrica Dass Eldorado se mantiene en una delgada línea entre la continuidad y el ajuste. Todo dependerá, en gran medida, de que se sostenga el nivel de producción actual en un contexto económico cada vez más adverso para la industria nacional.









