La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) denunció que el Gobierno nacional evalúa desguazar la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) mediante una quita de funciones clave, lo que —según advirtieron— pondría en riesgo la seguridad de los viajes estudiantiles, el transporte de larga distancia y la circulación de cargas peligrosas.
El secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, fue contundente al describir el escenario: “Están poniendo en riesgo miles de vidas a diario. El desguace de este organismo y la quita de funciones de prevención, sumado al pésimo estado de las rutas por la falta de obra pública en los últimos dos años, es un cóctel letal para la población”.
Según el sindicato, la iniciativa oficial apunta a transferir las tareas de control que actualmente realiza la CNRT a la Gendarmería Nacional. Sin embargo, desde ATE sostienen que esa fuerza “no cuenta con los equipos, el personal ni la capacitación técnica adecuada” para asumir esas funciones específicas.
Controles en riesgo
Desde el gremio remarcaron que la CNRT cumple un rol central en la prevención de accidentes en todo el país. Solo en lo que va de 2026, el organismo ya realizó más de 2.000 controles de viajes estudiantiles, una actividad clave en temporadas de excursiones y turismo educativo.
Actualmente, la CNRT cuenta con más de mil trabajadores distribuidos en 45 sedes, encargados de fiscalizar el transporte urbano de jurisdicción nacional, los servicios ferroviarios, los micros de media y larga distancia —incluidos los viajes turísticos y estudiantiles— y el transporte de cargas, tanto generales como peligrosas.
Entre sus funciones, se incluyen revisiones técnicas de los vehículos (frenos, luces, neumáticos), controles de alcoholemia y test de sustancias a los conductores antes de iniciar los viajes, así como inspecciones en talleres y terminales.
Menos prevención, más riesgo
ATE advirtió que, de concretarse los cambios, los controles quedarían limitados a rutas nacionales, autopistas y semiautopistas, dejando afuera espacios clave como terminales de ómnibus y rutas provinciales, donde actualmente se realizan muchas de las inspecciones preventivas.
“Esto implica un retroceso enorme en materia de seguridad vial. Se perderían instancias fundamentales de control antes de que los vehículos salgan a la ruta”, señalaron desde el sindicato.
Además, remarcaron que la eventual reducción de funciones impactaría también en el transporte de sustancias peligrosas, un área que requiere controles técnicos específicos para evitar incidentes de alto riesgo.
En ese contexto, ATE alertó que la medida no solo afectaría a los trabajadores del organismo, sino que tendría consecuencias directas sobre la seguridad de millones de usuarios del transporte en todo el país.





