POSADAS. La falta de móviles en las unidades carcelarias para el traslado de internos en casos de emergencias o para el uso administrativo de las unidades carcelarias es un problema que lleva mucho tiempo sin resolverse y las autoridades provinciales no dan respuestas a las necesidades que afectan a todas las cárceles de la provincia.En diálogo con PRIMERA EDICIÓN, efectivos de esa fuerza manifestaron que todas las cárceles carecen de móviles para realizar traslados de internos en caso de emergencia, trabajos administrativos o comisiones de trabajo.Esta situación hace que los choferes que realizan esas tareas deban redoblar sus esfuerzos al límite de lo soportable: comienzan su jornada laboral alrededor de las cuatro de la mañana y finalizan al filo de la medianoche.Misiones cuenta con dos camiones especialmente equipados para el traslado de internos. Uno realiza los viajes por el interior de la provincia y el otro efectúa traslados dentro del distrito de la capital provincial.Los penitenciarios agregaron que el poco equipamiento que reciben está mal distribuido. A manera de ejemplo, indicaron que los nuevos vehículos 0 kilómetro fueron destinados al personal jerárquico de la fuerza, mientras que hay cárceles que no cuentan siquiera con una camioneta utilitaria para sus diferentes actividades.Manifestaron, además, que el solo hecho de no contar con móviles dificulta, en muchas ocasiones, el buen funcionamiento de las instituciones. En ese sentido, efectivos de la fuerza recordaron el caso de un joven, a principios de este año, que recibió un profundo corte a raíz de una gresca entre internos y no había ningún medio para trasladarlo de urgencia.Personal del Instituto Correccional tuvo que llamar a una ambulancia de la Unidad de Traslado del hospital Madariaga porque la cárcel no cuenta con una ambulancia o con un vehículo propio para resolver cualquier eventualidad que ocurra. “Eso no puede ocurrir en ninguna cárcel, porque lo que se tiene que resguardar en estos lugares es justamente la seguridad del personal y de los internos”, indicó la fuente.Este problema se acrecentó debido a la sobrepoblación en las unidades penales. Y se agudiza cuando se acercan fechas especiales y los ánimos de los presos están caldeados, se indicó.Otro ejemplo similar ocurre en la Unidad Penal V, conocida también como “Cárcel de Mujeres”, que tampoco posee un vehículo a disposición del personal y de los directivos. Los efectivos afirman que sería de mucha utilidad un medio de transporte en esas instalaciones.Las fuentes dieron acabada muestra de que es necesario un parque automotor moderno y eficiente para las penitenciarías, porque muchos móviles están prácticamente obsoletos. Señalaron que “la Unidad 6 cuenta con una utilitaria tipo furgón, Citroën C-15, modelo 1997, y tiene el desgaste lógico de un vehículo utilizado desde hace más de una década por la institución. Vive más en el taller que en servicio”, describieron.Además, manifestaron que recorren las cárceles de otras provincias y ven que Misiones está a años luz de los avances en comparación con esos distritos. A manera de ejemplo, citaron que una unidad carcelaria se inauguró en dos etapas y en ninguna de ellas se brindó un medio de transporte para que los efectivos de la dependencia pudieran realizar las tareas de rigor.Hace más de un mes, en el marco del 56º aniversario del Servicio Penitenciario Provincial (SPP), se inauguró la Unidad de Encausados y Procesados VII en Puerto Rico, pero las modernas instalaciones no cuentan tampoco con unidades de traslados ni con vehículos propios.Agregaron que las obras que se realizaron recientemente no son proyectos nuevos: tuvieron que esperar más de diez años para su concreción. Se tendrían que haber hecho hace años y actualmente no representan una solución integral al problema carcelario en estos tiempos.Los directivos de las unidades carcelarias incluso deben trasladarse en comisión por algún acontecimiento institucional o en sus propios autos. A esta situación se agrega la dificultad para realizar algún servicio administrativo en la institución.“El personal de las dependencias debe realizar cualquier trámite en sus vehículos y, de producirse algún desperfecto, tendría que movilizarse en ómnibus”, advirtieron.“Este problema se debe a que el Servicio Penitenciario Provincial está en la cola de las distribuciones que realiza el Estado y, al igual que las demás fuerzas, necesita de esos recursos”, concluyó un portavoz consultado por PRIMERA EDICIÓN. Esperando las prometidas novedadesFuentes del Servicio Penitenciario Provincial manifestaron que los problemas que tiene la institución, en materia de traslados administrativos y de internos, lleva mucho tiempo sin resolverse y en muchas ocasiones la burocracia, los tiempos de demora en los llamados a licitación y el presupuesto limitado destinado a las cárceles atentan contra el hallazgo de soluciones.Sin embargo, el Gobierno prometió el envío de doce vehículos para las unidades carcelarias de la provincia, así como de dos ambulancias para el traslado de internos.Al parecer, se adquirieron dos camiones celulares marca Iveco para el transporte de internos, pero los mismos deben acondicionarse a los estándares de seguridad e higiene preestablecidos, es por eso que se demoran en la entrega, expresaron.Esta sería la primera tanda de una entrega de diez camiones celulares, más dos vehículos utilitarios y dos ambulancias que se trasformarán en un nuevo y necesario parque automotor para los complejos penitenciarios misioneros.Por otra parte, se destacó la buena predisposición por parte de representantes del Poder Judicial de Misiones, que podrían disponer de vehículos, que se encuentran en depósito del organismo como material ocioso, y destinarlos a las unidades carcelarias.





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