Lo que empezó como un sueño hace apenas un año terminó en una hazaña que hoy inspira. María del Carmen “Maru” Villamil, una corredora de Posadas de 60 años, completó los exigentes 110 kilómetros del Patagonia Run y se quedó con el primer puesto en su categoría, tras casi 24 horas de esfuerzo extremo en uno de los escenarios más duros del trail running en Latinoamérica.
“Es un sueño que venía pensando hace un año, correr en el Patagonia Run”, contó emocionada en una entrevista radial. Y no fue una meta improvisada: detrás hubo meses de disciplina y sacrificio. “Me preparé un año entero. Corría todos los días entre 15 y 20 kilómetros, y los fines de semana hacía fondos de 30 a 40 kilómetros”, detalló.
La competencia, que reunió a miles de corredores de distintos países, puso a prueba no solo el físico, sino también la mente. Maru largó el viernes a las 21 y cruzó la meta el sábado cerca de las 20.30, tras completar el recorrido en aproximadamente 23 horas y media. “Se hace todo de un tirón. Hay puestos de hidratación, pero tenés que seguir, comer algo cada hora para tener energía”, explicó.
Frío, dolor y superación
Acostumbrada al clima cálido y húmedo de Misiones, uno de los mayores desafíos fue el ambiente patagónico. “Allá es frío y seco, eso fue muy difícil para mí. Tenía mucho frío”, recordó. Pero el clima no fue el único obstáculo.
“Había partes donde el dolor me ganaba: me dolían los pies, las uñas, el pecho… a veces no podía ni respirar”, confesó. Sin embargo, siguió adelante. Paso a paso. Kilómetro a kilómetro.
La recompensa llegó al final, en una escena que todavía la emociona: “Cuando vi la meta me explotó el corazón. Me largué a llorar. Dije: ‘por fin lo logré’”.
Aunque estaba lejos de casa, no estuvo sola. En la llegada la esperaba un compañero de entrenamiento, quien la recibió con un abrazo que sintetizó todo el esfuerzo. “Necesitaba descargar ese llanto que venía acumulando durante toda la carrera”, dijo.
El respaldo fue clave durante todo el proceso: “Tuve el apoyo de mi familia, de mis alumnos,porque soy entrenadora, y de toda la gente que me quiere”.
Un mensaje que rompe barreras
Más allá del logro deportivo, Maru dejó un mensaje potente para quienes sienten que la edad puede ser un límite. “Las personas mayores tienen que pensar que uno puede. Si uno lo desea, puede”, aseguró.
Y agregó: “Hay que entrenarse de a poco, dedicarle tiempo. La mente es muy importante: si creés que podés, lo lográs”.
Su historia también pone en valor el rol de la constancia y el acompañamiento. “Hay que empezar despacio, buscar un entrenador o un grupo. Se arranca con pocos kilómetros y se va avanzando”, recomendó.
Y ahora, un desafío aún mayor
Lejos de conformarse, Maru ya tiene en la mira un nuevo objetivo que parece aún más ambicioso: volver al sur y correr 100 millas (160 kilómetros). “Me quedé muy atrapada con esta carrera, quiero volver y hacer 100 millas”, adelantó.
Mientras tanto, su historia ya dejó huella. En una competencia con cerca de 5.000 participantes y unos 500 en su distancia, la posadeña no solo completó el recorrido, sino que se subió a lo más alto de su categoría.





