El emprendimiento de escarapelas artesanales de las hermanas Milagros y Jesica Benítez cobró fuerza durante la Semana de Mayo, pero llegó a su punto máximo cuando la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, lució una de las creaciones en la solapa de la prenda que llevaba puesta el pasado 25 de Mayo. “Para nosotras fue un honor, sentimos una alegría inmensa. Estamos orgullosas de haber llegado hasta allá, a una persona muy importante, emblemática para nuestro país”, manifestaron las jóvenes del barrio 140 Viviendas, de Garupá, que confeccionan las escarapelas de manera artesanal.
Comentaron que “mirábamos su perfil y habíamos visto que todo el tiempo usa escarapelas, que siempre tiene diseños distintos y de emprendedores. Que haya elegido ponerse la nuestra el día que se le entregó y, que al día siguiente eligiera otro diseño, nos puso mucho más contentas. Estamos muy felices y esperando ver que luzca los otros diseños que enviamos, seis en total”. El regalo remitido por mi_angel_accesorios.ok llegó a destino gracias a Cristian González, efectivo de la Policía Federal, también oriundo de Garupá, y cercano a la Vicepresidenta.

“Vio lo que hacíamos y dijo que a ella le iba a encantar nuestro trabajo. Hicimos el envío -a través de Brenda, hija de Jesica- y llegó a sus manos el mismo 25 de Mayo. De acuerdo a lo relatado por nuestro primo, ella se quitó el símbolo patrio que llevaba puesto y se puso una de nuestras escarapelas”, confiaron las emprendedoras, cuyo trabajo se visibilizó gracias a Ricardo Benítez, de El Difusor Digital.
Milagros, que cursa el cuarto año del Profesorado en la Educación Inicial y es madre de Ámbar, comentó que la idea de las escarapelas surgió el año pasado, pero “no prosperó”. Este año, días previos al inicio de la Semana de Mayo “sugerí a mi hermana que saliéramos a comprar los insumos a fin de probar, a ver qué es lo que salía. Hicimos un stock de cintas, strass, pegamento y comenzamos”. Los primeros diseños fueron hechos con monedas, “tomando inspiración de otros diseños, de otros creadores, también artesanos. Nos fuimos inspirando y poniéndole nuestra impronta, nuestro estilo”.
Jesica agregó que consiguieron algunos insumos en librerías del barrio y del centro de Posadas. Y, “si bien tuvimos la suerte de tener este impulso para, si Dios quiere, seguir creciendo, tratamos de hacer cosas nuevas, inspiradas en otras que vimos, pero poner lo nuestro. La mayoría de los diseños son originales y a pedido de las personas que nos compran. Todas son unisex, pero tratamos de hacer algunas para los hombres que, por ahí, no quieren el brillito. Seguimos creando para el gusto de todos”.
Si bien parece sencillo, este emprendimiento implica cierto sacrificio, “porque ambas tenemos nuestras actividades, hijas que atender, y en el horario nocturno buscamos momentos para crear las escarapelas. Ambas somos mamás, tenemos a nuestras hijas y justamente eso también es lo que nos da el impulso a crecer”, señalaron.
Aseguraron que las pone contenta leer las devoluciones de las personas que adquieren sus escarapelas. “Algunos nos piden para regalar y las prefieren personalizadas, por ejemplo, para obsequiar a la mae de sus hijos. Después vuelve el mensaje: estaban hermosas, son muy delicadas, están re lindas. Eso nos da mucha más fuerza para seguir haciendo y ponemos mucho empeño en cuidar los detalles para que sea realmente algo lindo”, acotaron.
Para Jesica, la vida del emprendedor comienza cuando hay una necesidad. “Cuando comencé con el proyecto era diciembre y, como, por mi trabajo, estoy mucho con los jóvenes, empecé a hacer gorritos de egresados personalizados, cuadros de selfie, bandas para egresados, a lo que Mili sumó ramos de rosas eternas, armadas con cinta de raso, muy elegidas para regalar a las egresadas. Y así fuimos agregando algunas cositas y hoy estamos a full con las escarapelas”, sostuvo, la mamá de Brenda y Pía, que llamó al emprendimiento “Mi ángel” por un niño suyo que “está en el cielo”.
Ahora están abocadas a diseñar para la Promesa de Lealtad a la Bandera, “un día muy importante para los chicos y también para las maestras que los acompañan”. Para el Mundial aún no lo pensaron. El único diseño “que hicimos pensado en niños fue con las tres estrellitas, que son de los tres mundiales que ganamos”. La tarjetería que contiene estos productos está hecha por Magalí Fernández, también de Garupá, porque “somos emprendedoras ayudando a otros emprendedores”.

Buscan ofrecer algo distinto
Ambas emprendedoras se definieron creativas. “Creo que es porque venimos de una familia remadora, emprendedora. Mi mamá, Nicolasa Speleiter, era peluquera, repostera. Cuando aún éramos chicas nos enseñó a hacer todo, a confeccionar nuestras manualidades, los adornos para los cumpleaños, y creemos que de ahí fue surgiendo todo. Buscamos salir de lo tradicional, de ver siempre el simple lazo. Quisimos armar algo delicado, que tenga más detalles, por eso también incorporamos las monedas. Cada moneda tiene su historia, el momento en el que surgió, el año, en eso nos centramos, en hacer algo distinto y que la gente quiera llevar sobre su pecho, que nos represente también a nosotros como argentinos”, dijo Milagros. Agradeció el acompañamiento de toda la familia, en particular de su papá, Héctor, que fue quien les alcanzó la primera provisión de monedas que, “cuando nos faltaban, todos salían a buscar, amigas, conocidas”.







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