POSADAS. “Son tres líneas a las que quisimos apuntar: la primera es la ecológica porque sabemos que los pañales y las toallas higiénicas nunca se van a poder reutilizar porque tienen material como contaminado, como plástico y algodón. Deben pasar 500 años para que se biodegrade una toalla o un pañal. Lo segundo es lo económico, porque si compras éstas, no tenes que comprar más durante dos años. Y lo tercero es lograr una aproximación diferente al período menstrual, a nuestro ser femenino, porque es una de las cosas más potentes que tenemos las mujeres”. La frase se explica por sí sola.Estos son los pilares en los que se apoyaron Paola Torres y Silvia Barrios para devolver al futuro una práctica del pasado: las toallitas higiénicas ecológicas. No es una idea nueva u original, cientos de agrupaciones de mujeres a nivel mundial se sumaron a esta movida ecológica donde las abuelas fueron las principales pioneras. Entonces, Paola y Silvia pensaron porqué no. En octubre del año pasado pusieron en marcha el plan: crear toallitas higiénicas reutilizables. “La idea surgió a partir de una reunión que hace un grupo de mujeres para hablar de cosas femeninas en Posadas y por las experiencias que se tienen con las toallas higiénicas comerciales. Por ejemplo, muchas nos decían que les producían alergia, ardor y hasta infecciones”, le contó Paola a PRIMERA EDICIÓN y agregó, “se lo comenté a Silvia y a la semana ella ya tenía el primer prototipo”. Ese primer prototipo es algo diferente al que ofrecen hoy las chicas a través de su página de Facebook “Mágico Carmesí”. “Se empezó a mejorar el diseño, lo probamos y así lo fuimos haciendo más anatómico y hoy es mucho más prolijo. Está testeado, porque nosotras las venimos probando desde hace cinco meses”, relató Silvia, quien es la encargada de la confección de las “toallitas”.Cada toallita higiénica está compuesta por cuatro capas. La primera es una tela 100% de algodón, la del medio es de toalla, que es la capa absorbente – tiene dos – y la tercera es una capa impermeable de poliéster, pero que se usa para ropa, como en rompevientos y camperas. La última capa es de popelín, muy suave al tacto. “Todas las telas están relacionadas al cuerpo y a la piel, no dan alergia y todas las costuras son con hilo de algodón. Las que tienen alas poseen un broche de plástico que por medio de presión, se sujeta a la ropa interior”, relató Silvia. Cada paquete que se comercializa trae dos toallitas con alas y cuatro protectores. “Ellos se ponen sobre la toallita y son los que se cambian de acuerdo al flujo de cada una”, indicaron. Quienes ya tuvieron la oportunidad de ocuparlo destacan que no se siente nada distinto al uso de las toallitas comerciales. “Al principio pensé que iba a sentir un pedazo de tela, pero nada. Es como si el cuerpo lo sintiera más natural y se adaptara rápido”, relataron.Una vez utilizada, no hace falta más que lavarlas y volverlas a usar. Como antes. “Primero hay que dejarlas en remojo, nosotras recomendamos cinco horas en agua para que salga bien la sangre. Después hay dos maneras de lavarlas. Una es con jabón blanco, únicamente o por el lavarropa pero sin jabón, sólo con agua. Luego, tenderlas al sol”, explicaron las jóvenes. Muchas chicas se preocupan por microbios que puedan quedar en la toallita, pero las chicas explicaron que el sol es quien se encarga de ellos y que, en los cinco meses que llevan de uso, nunca han sufrido consecuencias. “La limpieza es super higiénica, pero en el caso de alguien desconfíe, se recomienda que en el último enjuague, le coloquen unas gotitas de vinagre, lo que mataría algo si quedara”, indicó Silvia. Ahora se encuentran en proceso de producción de toallitas diarias reutilizables, gracias a la demanda de clientas. “Las comerciales están llenas de químicos. Una de las cosas más feas que tiene es asbesto, que se utiliza para fabricar chapas de zinc”, indicaron. “Sabemos que con esto no vamos a mejorar el efecto invernadero ni nada parecido, pero es un aporte de nuestra parte a la ecología. Fue una búsqueda y una apuesta muy grande”. Sus beneficiosLas toallitas ecológicas “Mágico Carmesí”, tienen un menor riesgo de desarrollar enfermedades e infecciones relacionadas con químicos y reducen los residuos de protección menstrual altamente contaminantes. Tienen mucha facilidad en el lavado y no hay un contacto de la piel con químicos tóxicos. Además de que permite economizar en los costos. “Vivimos en una sociedad de consumo donde todo se usa y se tira. Esta es una apuesta que a algunas les ha llamado la atención, a otras no tanto, a otras les ha sorprendido. Eso es lo que buscamos, generar una sensibilidad diferente”.





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