POSADAS. Esta ciudad fue sede del Cuarto Congreso Nacional e Internacional de Agrobiotecnología en el que la protección de vegetales, la tendencia a la apropiación privada de la naturaleza y la proyectada reforma de la Ley de Semillas de Argentina fueron los principales ejes de debate, de especialistas nacionales e internacionales. La puja entre grandes monopolios y el Estado está siendo observada por especialistas e investigadores internacionales. Actualmente existe un posicionamiento muy fuerte de los grandes consorcios internacionales por lo cual ellos mismos advierten que hay que tener en cuenta que sólo son tres empresas las que controlan más o menos dentro del mercado mundial de semillas. Una de ellas quizás lo hace en 20%, controla la mayoría de los organismos genéticamente modificados de semillas, entonces esa capacidad de negociación, les da la ventaja para sentarse a dialogar y justamente con ventajas entre comillas.Rafael Pérez Miranda, docente investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana y UNA México, dio un ejemplo claro de la situación que se puede dar al respecto: “Tenemos tres sujetos que se distribuyen las ganancias extraordinarias y si uno de ellos aumenta la suya, los otros las van a ver reducidas. Si los productores no aceptan reducir su participación en la ganancia extraordinaria, es donde se complica todo el resto, entonces sería hasta tonto que el Estado estuviera legislando en contra de alguno de sus ejes políticos”.“Lo cierto es que hoy se habla de una posibilidad muy cierta de que se modifique la Ley de semillas, que lleva inserta el sistema ´sui géneris´ de obtentores vegetales (forma especial de protección, a una forma que se adecua particularmente a una materia específica o a circunstancias específicas, que se ha concebido especialmente para hacer frente a necesidades, prioridades y realidades específicas). Acá el beneficio en pro o en contra está sujeto sin lugar a duda de lo que se quiera modificar. Unos anuncios o proyectos vinculados en algunos casos a funcionarios gubernamentales señalan que éste, sería muy nocivo, pero hay que esperar”, indicó un tanto cauteloso el docente investigador que llegó desde México para formar parte de este evento que se llevó a cabo en el Centro de Convenciones de esta ciudad. Los expertos en el tema señalan que el objetivo del proyecto que plantea la modificación de la Ley de Semillas, técnicamente es muy difícil de traducir. Sin embargo observan que en Argentina el costo de producción de muchos alimentos humanos o animales como soja, maíz, etcétera producen una utilidad muy superior a la que se obtienen en otros países y muy superior a la tasa de ganancia.Según Pérez Miranda, en este país la ganancia extraordinaria que se obtiene se puede decir que se divide entre sectores: en primer lugar el agricultor que obtiene un beneficio mayor que el que obtendría en otro país, y el Estado -que mediante un sistema de retenciones- se apropia de parte de esa utilidad extraordinaria, lo cual considera que es una medida justa. Priva de una ganancia que no tendría en otro país y lo utiliza para política de gobierno por ejemplo para garantizar o por lo menos programar la eliminación de la pobreza, reducir la tasa de pobreza, resignación de recursos como desarrollo industrial.Y una tercera parte (o se la puede apropiar de acuerdo a lo que diga la Ley), el titular de un derecho de propiedad intelectual. Por ejemplo sobre el producto o si tiene registrado como obtentor ese producto.Entonces especifica que, lo que se está discutiendo en este momento es cuál sería el mejor perfil, cuál sería el deseable para una modificación y cuáles son los intereses del país y de los agricultores, que se verían afectados con la fijación de la Ley de Semillas, por ejemplo el derecho al uso de la semilla que se obtiene de la cosecha para volverla a sembrar.Protección de VegetalesEn este tiempo también toma fuerza el proceso de ´Protección de Vegetales en la Argentina´. Aparece la figura del sistema intelectual que protege a los sujetos jurídicos que obtienen una nueva variedad vegetal, o los jurídicos que intentan patentar directa o indirectamente un vegetal. “A veces el patentamiento es directo, yo patento una planta o una semilla por ejemplo”, comparó el investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana y UNA México y agregó: “En Argentina está prohibido el patentamiento de planta pero en el derecho positivo comparado en algunos casos sí”. Otra forma de patentamiento indirecto que mencionó por ejemplo es cuando se patenta un gen, pero dicho gen modificado al actuar dentro de una planta, hace que indirectamente la planta esté patentada. “Supongamos es el caso de la soja, yo no patento la soja pero sí puedo patentar el glifosato, entonces indirectamente estoy patentando la soja porque no tendría ningún sentido la soja modificada genéticamente si yo no actúo con el glifosato”, añadió Pérez Miranda, uno de los más aplaudidos en la jornada de cierre. Cómo lograr acceso a semillas de calidadEl ingeniero agrónomo Luis Curti, de la Cámara Argentina de Semilleros Multiplicadores (CASEM), afirmó a PRIMERA EDICIÓN, que el primer responsable del acceso a semillas de calidad, es justamente “el semillero multiplicador”.La CASEM fue fundada en el año 1992 en la ciudad de Rosario con socios de cinco provincias (Entre Ríos, Santa Fe, Córdoba, Buenos Aires y San Juan).Está conformada por cooperativas, semilleros, acopios que vieron la necesidad en dicho momento, de “luchar contra las exageradas regalías en trigo que cobraban los criaderos regionales, que después se trasladó a la soja de forma escalonada”, explicó Curti a este diario.Hoy el objetivo de la cámara es que los multiplicadores produzcan sencillamente semillas de calidad, de acuerdo a las necesidades actuales de los productores. “En la cadena de semillas tenemos a los obtentores que son los criadores que obtienen una novedad que puede ser soja”, dijo el referente de la CASEM. Luego explicó que para liberarla al mercado, se las dependen a los multiplicadores que son los semilleros locales, entonces abastecen a los productores localmente. Esto hace que los productores tengan la posibilidad de llegar a nuevas variedades de semilla a través de su cooperativa o acopio local.“Se trabaja mucho por mantener la calidad porque justamente de eso dependen nuestras producciones”, añadió el ingeniero agrónomo, al ser entrevistado por este diario. Si bien esta entidad estaba integrada hasta algunos años por provincias pioneras productoras de soja y trigo del país, fueron incorporándose las provincias del Nea y Noa, como Chaco, Salta, Tucum&aacut
e;n y Santiago del Estero. Respecto a Misiones, dijo Curti que si bien se ha mejorado la variedad de soja allá por la década de los 60´ (por un trabajo realizado en el Inta de Cerro Azul), no es productora por excelencia. No obstante destacó la importancia de cuidar y proteger las semillas de producciones primaria. Esta cámara que en su esencia es cerealera, está integrada actualmente por casi 200 socios aproximadamente, además 1.000 semilleros.El Congreso fue realizado conjuntamente entre el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, acompañado por varios organismos provinciales, entre ellos la Biofábrica que justamente es un ente que a nivel provincial, persigue el perfeccionamiento genético de semillas de determinadas producciones.En ese sentido el ingeniero forestal y gerente de la Biofábrica José Cabral, resaltó la importancia del evento para aportarle al productor los conocimientos necesarios, que persigue el mejoramiento genético.





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