Hay un hilo invisible pero denso que une las picadas rurales de la zona sur con barrios de Posadas: la violencia contra las mujeres y las familias no entiende de geografías, pero sí de metodologías. Entre la noche del viernes y las primeras horas del sábado, tres episodios registrados en Misiones dejaron al descubierto esa trama. El saldo: tres hombres detenidos, un arma tumbera secuestrada, capturas de pantalla incorporadas como prueba judicial y más de 50 gramos de cocaína fraccionada que terminaron bajo el resguardo de la Justicia Federal.
El “Negro Luis” y el fierro tumbero en la colonia
La secuencia comenzó en la noche del viernes en la colonia Santa María, dentro de la jurisdicción de la Unidad Regional VII de Apóstoles. A las 23, la paz rural de una familia se rompió cuando un hombre de 52 años irrumpió a los gritos en la propiedad de un vecino de 24.
No era un desconocido. Quien insultaba y amenazaba con dispararle a todos los presentes era a quien en la zona conocen como “Negro Luis”. Tampoco era una discusión a mano limpia: el agresor esgrimía una escopeta de fabricación casera, calibre 12.
Un llamado al 911 movilizó a efectivos de la Comisaría de Santa María y a personal de la fuerza de Concepción de la Sierra. La patrulla rodeó el sector y logró desarmar y reducir a “Negro Luis”, a quien le incautaron el arma tumbera. Quedó alojado en la comisaría local a disposición de la Justicia.

Extorsión digital en Oberá: cuando el vencimiento de la perimetral reactiva el acoso
Casi a la misma hora, a 130 kilómetros de allí, la División Comando Norte de Oberá ejecutaba una orden de detención contra un hombre de 34 años. El caso, radicado en la Comisaría de la Mujer, expone una situación recurrente en el sistema de protección a las víctimas: el fin de las medidas cautelares y el inicio de nuevos ataques.
Una mujer de 33 años denunció que en mayo pasado había terminado la relación con el acusado tras una serie de episodios de violencia de género. El Juzgado de Familia otorgó perimetrales para ambas partes, pero cuando las restricciones vencieron, el conflicto reapareció, tras una disputa por la vivienda que habían compartido.
En los últimos días, la exigencia del hombre escaló hacia la extorsión: le exigió fotos íntimas a su expareja. Ante la negativa de la mujer, el agresor comenzó a enviarle mensajes de Whatsapp con amenazas directas de muerte hacia ella y su entorno familiar.
Las capturas de pantalla presentadas por la víctima en la comisaría fueron determinantes. El juez de la causa ordenó la inmediata detención del sospechoso. Una patrulla lo interceptó en las inmediaciones de su casa y le secuestró su teléfono Motorola con la tarjeta SIM, elemento clave para la pericia informática.

Noche de furia en Itaembé Guazú
El caso más grave por la edad de la víctima y los elementos secuestrados ocurrió a las 2 de la mañana del sábado en Posadas, dentro del populoso barrio Itaembé Guazú.
Una adolescente de 15 años caminaba por el cruce de las avenidas Jilgueros y Los Lirios cuando fue interceptada y perseguida por su expareja, un joven de 18 años. El agresor intentó atacarla físicamente en plena vía pública, pero ella logró escapar gracias al gesto de un automovilista que pasaba por el lugar, advirtió la situación, la subió al vehículo y la trasladó directo a la Comisaría Decimonovena para ponerla a resguardo.
Con los datos aportados por la menor, la Policía inició un rastrillaje a pie. A pocos metros de la comisaría, los efectivos vieron pasar a un sospechoso a bordo de una motocicleta Keller de 110 cc. Lo interceptaron de inmediato.
Al trasladar al joven de 18 años a la dependencia, la requisa personal reveló una sorpresa: entre sus pertenencias llevaba una bolsa con un polvo blanco. La prueba de campo realizada por la Dirección Drogas Peligrosas confirmó la sospecha: 56,5 gramos de clorhidrato de cocaína.
Además del estupefaciente -cantidad suficiente para decenas de dosis de narcomenudeo-, la Policía le secuestró una balanza de precisión, 36 mil pesos en efectivo y su teléfono celular. La causa se desdobló de inmediato: la tentativa de agresión y la violencia contra la menor quedaron en la esfera provincial, mientras que la posesión de droga para comercialización abrió un expediente en el Juzgado Federal de Posadas. La adolescente, tras ser contenida por los gabinetes de asistencia, fue entregada a su madre.






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