
El Ministerio de Ecología de Misiones continúa con las actuaciones administrativas sobre una chatarrería ubicada en el barrio Ñu Porá de Garupá, luego de constatar que el establecimiento mantenía residuos y materiales en desuso sobre la vía pública. La intervención, solicitada por la Municipalidad, busca regularizar las condiciones en las que funciona el predio y prevenir posibles consecuencias ambientales y sanitarias.
En diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones, el subsecretario de Ecología y Desarrollo Sustentable, Facundo Ringa, explicó que el procedimiento se encuentra en una etapa de requerimientos administrativos para que el responsable adecue sus instalaciones a la legislación vigente.
“Nosotros llegamos a esta chatarrería que está en el barrio Ñu Porá, acá en Garupá, por un pedido de acompañamiento que nos hace el municipio”, señaló el funcionario. Precisó que parte de la actividad se desarrolla dentro de una propiedad privada, mientras que otra porción de los materiales ocupa espacios públicos.
La cartera ambiental había intimado previamente al propietario a retirar los elementos depositados en la calle en un plazo de cinco días hábiles y presentar un estudio de impacto ambiental dentro de los diez días hábiles. Sin embargo, durante una segunda inspección se constató que esas exigencias no habían sido cumplidas.
Consultado sobre la situación actual, Ringa indicó que el organismo ya notificó al responsable sobre los procedimientos que deberá realizar ante la Subsecretaría de Impacto Ambiental, incluida la presentación de documentación que contemple el manejo adecuado de los desechos generados.
“La intención del municipio y el acompañamiento nuestro va a raíz de que esta persona realice sus actividades, pero con los debidos cuidados del ambiente que corresponden”, manifestó.
Qué deberá modificar el establecimiento
El subsecretario aclaró que el lugar funciona como un espacio de recolección, desarme y comercialización de materiales recuperables, por lo que la actividad puede continuar siempre que se ajuste a las condiciones exigidas.
“No es un acopio ni un basurero, sino un lugar donde el hombre desarrolla la actividad de juntar el material para luego venderlo y realizar con esto un ingreso. Entonces, lo que nosotros le estamos pidiendo es que él tenga eso de manera ordenada”, explicó.
Entre las medidas necesarias mencionó el resguardo de objetos capaces de acumular agua, como cubiertas, botellas y partes de vehículos. Estos elementos, cuando permanecen expuestos a la intemperie, pueden convertirse en criaderos del mosquito transmisor del dengue.
“Lo que pueda juntar agua adentro y prolifere luego el mosquito del dengue, lo tenga bajo techo, lo tenga cubierto con ciertos cuidados para no generar esta contaminación”, detalló.
También hizo referencia al tratamiento de los materiales ferrosos, cuya exposición prolongada sobre superficies de tierra podría generar riesgos de contaminación.
En estos casos, señaló que pueden requerirse pisos adecuados, sistemas de desagüe y barreras de contención para evitar que determinadas sustancias lleguen al suelo o a las napas subterráneas.
Ringa aclaró que las adecuaciones deberán evaluarse de acuerdo con las características del establecimiento y que algunas podrían demandar obras de infraestructura.
Buscan regularizar antes que aplicar multas o clausuras
El funcionario sostuvo que la política del Ministerio apunta, en primera instancia, a orientar a quienes desarrollan actividades vinculadas con el reciclaje y la recuperación de materiales.
“Nosotros, desde la gestión del ministro Martín Recamán, hemos puesto la misión de ayudar al ciudadano a que desarrolle su actividad lo más amigable posible con el ambiente”, expresó.
En ese sentido, remarcó que el objetivo de las inspecciones no consiste exclusivamente en sancionar, sino en conseguir que los establecimientos cumplan las condiciones necesarias para funcionar.
“No busca el Ministerio de Ecología iniciar multas copiosas de dinero y demás, o clausurar, sino ordenar, trabajar con lo que es la ley”, afirmó.
La intervención también contempla la articulación con la Municipalidad de Garupá, que deberá actuar dentro de sus competencias respecto de la ocupación de la vía pública y las ordenanzas locales.
Sobre los plazos para concretar las modificaciones, Ringa explicó que dependen de las características de cada caso. No es lo mismo retirar materiales de una calle que construir un techo o acondicionar superficies para el almacenamiento seguro de determinados residuos.
“Cada caso es particular, pero sí, por supuesto que tienen plazos”, aclaró.
Es la primera intervención específica sobre una chatarrería
Durante la entrevista, el subsecretario señaló que este es el primer procedimiento que el organismo provincial aborda de manera específica y sistemática sobre un establecimiento de estas características, aunque anteriormente se realizaron otras intervenciones relacionadas con residuos.
“De casos particulares de chatarreros, este es el primero en el que estamos avanzando de manera ordenada. Hemos hecho algunas otras intervenciones aisladas, pero no tan específicas de chatarrería”, precisó.
El funcionario explicó que el Ministerio puede actuar tanto a partir de solicitudes municipales o avisos de vecinos como por iniciativa propia, cuando detecta situaciones que requieren intervención ambiental.
Como ejemplo, mencionó procedimientos realizados en sectores donde se acumulan residuos cerca de cursos de agua. También hizo referencia a la presencia de materiales descartados en arroyos de la zona de Posadas.
No obstante, consideró que la expansión de las actividades de recuperación y reciclaje representa una oportunidad para disminuir el abandono de electrodomésticos y otros objetos voluminosos en espacios públicos.
Según su evaluación, cada vez más vecinos optan por acercar esos materiales a recolectores o establecimientos especializados, en lugar de dejarlos en la calle.
Cómo comunicar situaciones similares
Ringa recordó que los ciudadanos pueden informar al Ministerio de Ecología sobre acumulaciones de residuos u otras situaciones que representen posibles riesgos ambientales.
Para ello, mencionó las redes sociales oficiales, el correo electrónico disponible en la página web del organismo y las presentaciones que pueden realizarse mediante comisiones vecinales o dependencias municipales.
“No necesariamente tiene que ser una denuncia, puede ser simplemente un pedido o un llamado”, explicó.
También indicó que los vecinos pueden enviar una ubicación o un punto de referencia para facilitar la inspección y aseguró que el organismo procura resguardar la identidad de quienes comunican estas situaciones.
“Lo que buscamos es mejorar la calidad y no enfrentar a los vecinos”, sostuvo.
Finalmente, el subsecretario aseguró que continuarán con el seguimiento del establecimiento de Garupá para verificar las medidas que adopte su responsable y avanzar con el procedimiento administrativo correspondiente.
“Nos estamos ocupando y vamos a seguir el caso de cerca”, concluyó.





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