
Las pequeñas y medianas empresas argentinas atraviesan un escenario de dificultades económicas marcado por el cierre de establecimientos, la pérdida de puestos de trabajo y una disminución en la creación de nuevos emprendimientos. Desde la Confederación Federal PyME Argentina advirtieron sobre el deterioro del sector productivo y reclamaron medidas urgentes al Gobierno nacional para evitar que la situación se profundice durante los próximos meses.
En diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones, el presidente de la Confederación, Mauro González, describió el panorama como uno de los más complicados de los últimos años y aseguró que el sector PyME atraviesa una situación “caótica, dramática”. Según explicó, las proyecciones de la entidad indican que más de 45 mil empresas podrían cerrar sus puertas hacia finales de 2026.
El dirigente señaló que uno de los principales problemas es que actualmente desaparecen más empresas de las que se crean. En ese sentido, sostuvo que “en Argentina, en los últimos dos años, son más las empresas que mueren que las que nacen” y remarcó que esta tendencia negativa afecta directamente a la producción y al empleo.
Respecto al mercado laboral, González afirmó que “se han perdido casi 400.000 puestos de trabajo formales en los últimos tres años”, una cifra que atribuyó al deterioro de la actividad económica. También advirtió sobre el incremento de los concursos preventivos y las quiebras, al considerar que los indicadores actuales muestran señales preocupantes que, según su evaluación, se asemejan a las registradas antes de la crisis de 2001.
El presidente de la entidad explicó que las dificultades no se limitan a una actividad específica, sino que alcanzan a distintos sectores económicos. Al respecto, señaló que “no es solo la industria, es la industria, es el comercio, son las economías regionales”, y recordó que detrás de cada empresa que cierra también se ven afectados trabajadores, proveedores y familias.
Ante este panorama, la Confederación Federal PyME propuso declarar una emergencia para el sector durante 180 días, con medidas destinadas a aliviar las obligaciones financieras de las empresas. González planteó la necesidad de “detener las ejecuciones y los embargos” y establecer planes de pago, asistencia económica y líneas de crédito con tasas subsidiadas que permitan sostener la actividad y preservar los puestos de trabajo.
Otro de los cuestionamientos estuvo dirigido a la presión tributaria y a los procedimientos de cobro impulsados por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). El dirigente consideró que las pequeñas empresas enfrentan dificultades para cumplir con sus compromisos y sostuvo que “lo que tiene que hacer Argentina hoy es sostener el empleo”, especialmente en un contexto en el que, según afirmó, cada vez más personas necesitan contar con más de un trabajo para cubrir sus gastos.
Al analizar las políticas económicas nacionales, González cuestionó el tratamiento que reciben las empresas argentinas frente a las corporaciones extranjeras. Según su evaluación, las medidas oficiales no favorecen al entramado productivo local y las dificultades también comienzan a alcanzar a las grandes compañías. En ese sentido, expresó que “las empresas argentinas la están pasando mal” y manifestó sus dudas sobre la posibilidad de que el Gobierno modifique su orientación económica.
El representante empresarial también se refirió a las gestiones realizadas ante distintos organismos nacionales para plantear los problemas del sector. Como ejemplo, mencionó el caso de una cámara de la industria naval que buscó resolver dificultades vinculadas con financiamiento y embargos. Según relató, los reclamos fueron derivados entre ARCA y el Ministerio de Economía sin obtener una solución concreta, mientras las dificultades de las empresas continuaban agravándose.
En relación con las medidas que considera necesarias para revertir el escenario, González insistió en la importancia de reducir los costos que enfrentan las empresas para producir y competir. Al respecto, reclamó “quitar la carga impositiva al sector productivo” y sostuvo que los aumentos en los costos operativos dificultan la competitividad de las pequeñas y medianas empresas frente a los productos provenientes del exterior.
Por otra parte, adelantó que la Confederación continuará exponiendo la situación del sector en el Congreso de la Nación mediante las presentaciones mensuales del Observatorio de Empresas. Explicó que esta iniciativa reúne a entidades empresariales y legisladores de diferentes espacios políticos, y señaló que fue impulsada por la diputada Marcela Pagano. Según indicó, el objetivo es visibilizar los indicadores que reflejan la reducción de empresas activas y el deterioro del empleo.
Pese al panorama que describió, González manifestó que las pequeñas y medianas empresas mantienen su intención de continuar produciendo y generando puestos de trabajo. En ese sentido, aseguró que “con producción, con trabajo argentino salimos adelante” y reafirmó el compromiso de la entidad de seguir reclamando políticas que permitan sostener y recuperar la actividad económica nacional.









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