La crecida de los arroyos Paranay y Piraí Guazú mantiene interrumpida la circulación sobre la ruta nacional 12, entre El Alcázar y Eldorado, una situación que afecta directamente a Montecarlo. La intendenta Kathia Joerg advirtió que, si las restricciones se prolongan durante varios días, podrían registrarse problemas de abastecimiento de combustible, debido a que los camiones distribuidores utilizan esa vía para llegar a la localidad.
En diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones, la jefa comunal explicó que el cierre comenzó durante la medianoche como medida preventiva, ante el rápido aumento del caudal. La decisión fue adoptada por Gendarmería Nacional y Corredores Viales para evitar riesgos en los sectores comprometidos.
“El puente sigue en las mismas condiciones. Se cortó la circulación, en general, a medianoche por una cuestión preventiva. El río estaba creciendo muy rápido, en poco tiempo”, detalló.
Durante las primeras horas de la mañana todavía fue posible realizar algunos traslados de emergencia, debido a que el agua no había alcanzado la cinta asfáltica. Sin embargo, hacia el mediodía el paso quedó completamente bloqueado para todo tipo de vehículos.
Joerg señaló que uno de los principales inconvenientes es la interrupción de la conexión con Eldorado, ciudad a la que numerosos vecinos concurren habitualmente por motivos laborales, comerciales y sanitarios.
En ese contexto, indicó que se coordinaron acciones con el Hospital SAMIC y el municipio eldoradoense para garantizar la atención de pacientes que necesitan continuar sus tratamientos. También hubo turnos médicos reprogramados ante la imposibilidad de circular.
“Por suerte pudimos organizarnos también con el hospital SAMIC y con la ayuda del intendente de Eldorado para alojar a las personas que están con tratamiento médico”, expresó.
Preocupación por el abastecimiento de combustible
Otro de los puntos que genera inquietud es la provisión de nafta y gasoil. En Montecarlo, algunas estaciones de servicio comenzaron a aplicar cupos para preservar sus existencias, mientras persiste la incertidumbre sobre la duración del corte.
La intendenta aclaró que, al momento de la entrevista, los establecimientos todavía disponían de reservas y no se registraba una situación generalizada de faltantes. No obstante, reconoció que la continuidad de las restricciones podría complicar el suministro.
“Las estaciones de servicio todavía cuentan con combustible, pero hay que entender que el abastecimiento de las estaciones se da por la ruta 12. Por lo cual, si esta situación se prolonga por varios días, muy posiblemente Montecarlo se quede con poco abastecimiento o desabastecimiento de combustible”, manifestó.
En esa línea, sostuvo que el tiempo transcurrido desde el cierre todavía era reducido y que no se habían producido inconvenientes graves en la provisión de mercaderías. De todas maneras, remarcó la importancia de recuperar la conectividad por el movimiento económico que existe entre las localidades de la zona.
Sin familias evacuadas en Montecarlo
Respecto de las consecuencias de las precipitaciones, Joerg confirmó que las instalaciones del club de pesca resultaron afectadas, aunque hasta el momento no fue necesario evacuar viviendas.
La funcionaria explicó que históricamente la ciudad presentaba dificultades en los sectores cercanos a los arroyos Bonito y Bonito Chico, donde residían familias expuestas a inundaciones durante episodios de lluvias intensas.
Sin embargo, destacó que un programa de relocalización permitió trasladar a esos hogares hacia terrenos con servicios básicos y mejores condiciones habitacionales. Las intervenciones también facilitaron la recuperación de espacios verdes y la ejecución de tareas para mejorar el escurrimiento.
“Esto nos permitió recuperar la vera del arroyo como espacio verde y de preservación, y hacer el dragado del arroyo, profundizar su cauce para no tener inconvenientes en esta situación”, explicó.
Además, mencionó trabajos de limpieza de alcantarillas, cabeceras de puentes y sectores donde la acumulación de ramas y residuos podía obstaculizar el drenaje.
“Por suerte, en esta ocasión, no tuvimos que evacuar a ninguna familia”, resaltó.
La bajante del Paraná será determinante para rehabilitar el tránsito
Sobre la evolución de los cursos de agua, la intendenta precisó que los arroyos urbanos permanecían dentro de sus cauces, aunque con niveles elevados por las precipitaciones que continuaban registrándose en la zona.
La mayor dificultad se concentra en la desembocadura de los afluentes hacia el río Paraná, cuyo incremento de caudal impide el escurrimiento normal y provoca que el agua retroceda hacia los puentes de la ruta nacional 12.
“La mayor dificultad se da con la crecida del río Paraná, que hace las veces de represa, si se quiere, y entonces el agua de los arroyos Piraí Guazú y Paranay no puede salir o fluir hacia el río”, describió.
Joerg recordó que las autoridades municipales venían trabajando desde hace meses con Defensa Civil y organismos provinciales ante la posibilidad de nuevos episodios de inundaciones vinculados con el fenómeno de El Niño. También mencionó que una situación similar ocurrió en 2014.
Finalmente, advirtió que la normalización del tránsito dependerá tanto de las condiciones meteorológicas en Misiones como del comportamiento de las lluvias en el sur de Brasil, que inciden sobre el nivel del Paraná.
“En tanto el río Paraná ceda, también van a ceder los arroyos y vamos a poder circular nuevamente”, sostuvo.






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