La película “Gente de la ruta”, del director obereño Lucas Koziarski, tuvo un estreno provincial con una convocatoria que superó las 450 personas y obligó a habilitar una segunda sala para recibir al público que no pudo ingresar al Cine Teatro Oberá.
Filmada íntegramente en Oberá, con actores, actrices y equipo técnico de la ciudad, la producción fue elegida para inaugurar la 23ª edición del Festival Oberá en Cortos y terminó convirtiéndose en uno de los principales momentos de la apertura.
El Cine Teatro Oberá quedó colmado y, ante la cantidad de espectadores, se habilitó una segunda sala en el Casino Oberá. La respuesta fue similar: el espacio también quedó lleno para acompañar la proyección de una historia rodada en escenarios reconocibles para los propios vecinos.
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El estreno puso en escena el vínculo entre el cine regional y la comunidad. Calles, paisajes y personajes de Oberá llegaron a la pantalla grande y fueron reconocidos por un público que acompañó masivamente una producción realizada en su propia ciudad.
“Gente de la ruta” es una ficción dramática realista que aborda como eje central la violencia de género. Durante este año, la película también tuvo participación en distintos festivales, fue presentada en el MALBA y formó parte de la programación del BAFICI, donde tuvo su estreno.
Una nueva edición de Oberá en Cortos
La apertura de la 23ª edición del festival comenzó con el descubrimiento de una placa en la entrada del Cine Teatro Oberá, con la presencia de la actriz y guionista cubana Mirtha Ibarra.
Luego se realizó la ceremonia de inauguración, que contó con la sala completa, y se proyectó previamente el cortometraje “La luna despojada”, dirigido por Roly Ruiz y filmado en la provincia de Chaco.
La producción incorpora interpretación en lengua de señas en pantalla y forma parte de las actividades vinculadas con la inclusión y accesibilidad al cine que propone esta edición del festival.
“Es un honor que nuestra producción esté en la apertura”, expresó Ruiz desde el escenario. Luego cerró su intervención con un reconocimiento al festival: “Viva el Oberá en Cortos y viva el cine regional”.
También hubo interpretación simultánea en lengua de señas argentina durante la ceremonia. Fabián Cardozo, persona no oyente y asesor lingüístico del cortometraje, destacó la importancia de avanzar en producciones accesibles: “Pienso que podemos hacer cine accesible y queremos avanzar”.
El festival, nacido en Oberá, cuenta actualmente con 22 sedes distribuidas en Misiones, Santa Fe y Formosa, además de espacios en Cuba, Paraguay y Brasil. La nueva edición se extenderá durante una semana con propuestas vinculadas al cine, la identidad regional, la diversidad y la accesibilidad.






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