
Cada 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, una jornada destinada a generar conciencia, promover acciones concretas y reducir la mortalidad por esta causa en todo el mundo.
La fecha fue establecida en 2003 por la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio (IASP), en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS), con el objetivo de visibilizar la problemática y fomentar estrategias de prevención basadas en evidencia. En este marco, las cintas amarillas se convirtieron en uno de los símbolos utilizados para llamar la atención sobre la importancia de abordar el suicidio y acompañar a quienes atraviesan situaciones de crisis.
En diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones, María Cristina Guillán, integrante de la Asociación Civil Defender la Vida, recordó cómo cambió el abordaje de la problemática durante las últimas dos décadas.
“La tecnología, la familia, la economía, la cultura, todo cambió. Hace 22 años, cuando comenzamos con la Asociación Civil Defender la Vida, no se hablaba del suicidio. No se podía poner en palabras”, señaló.
Según explicó, durante muchos años el tema estuvo atravesado por el silencio, tanto en las familias como en la sociedad.
“Hay algo importantísimo y es que el duelo por suicidio impone el silencio, y la muerte por suicidio también. Entonces era muy difícil”, sostuvo.
Guillán recordó además que en aquellos años prácticamente no existían registros ni un abordaje extendido de la salud mental y social. En ese contexto, destacó una herramienta que considera fundamental para la prevención: la palabra.
“Hay una palabra espectacular, que es hablar. Aunque depende de cómo uno la use”, expresó.

Escuchar, acompañar y recuperar el contacto humano
Para Guillán, el silencio también puede convertirse en una forma de comunicación, especialmente cuando una persona atraviesa una crisis y encuentra dificultades para expresar lo que le ocurre.
Por eso, remarcó la importancia de disponer de tiempo, generar confianza y tener paciencia para acompañar a quien necesita ser escuchado.
“Sentarse, hacer uso del tiempo, de la confianza y de la paciencia es parte del trabajo de los voluntarios”, explicó.
La referente advirtió que el ritmo de vida actual también presenta nuevos desafíos. La velocidad de las rutinas, el uso permanente de los teléfonos celulares y la tendencia a concentrarse en las propias preocupaciones pueden reducir los espacios de diálogo y de contacto interpersonal.
Sin embargo, destacó que durante los últimos años también hubo avances significativos.
“Se avanzó en el tema de la salud mental, que tomó mucha preponderancia, y las instituciones públicas están trabajando en eso, al igual que varias organizaciones que surgieron a partir de esta temática”, indicó.

“La prevención del suicidio no es de un grupo específico”
Desde sus comienzos, la Asociación Civil Defender la Vida desarrolla actividades de prevención en distintos ámbitos de la sociedad.
“Llevamos charlas a las escuelas, a los padres y a los docentes. Además, realizamos diferentes capacitaciones, porque el tema de la prevención del suicidio no pertenece a un grupo específico”, explicó Guillán.
En ese sentido, insistió en la necesidad de fortalecer nuevamente el contacto humano y trabajar sobre los factores protectores desde la infancia.
Consultada sobre las edades en las que debería prestarse mayor atención, explicó que la prevención debe comenzar desde los primeros años de vida.
“Hay que atender a los niños desde el nivel inicial, estimulando los factores protectores y las habilidades para la vida”, señaló.
Luego mencionó otros grupos que requieren especial atención, entre ellos los preadolescentes, adolescentes y jóvenes de hasta aproximadamente 20 o 25 años, además de los adultos mayores.
Guillán subrayó que una conducta suicida no aparece necesariamente de manera repentina, sino que puede desarrollarse a lo largo de un proceso en el que existen oportunidades para intervenir.
“El suicidio se construye. No es que un día me enojé con mi papá o mi mamá y voy y lo hago. Esto se construye, y ahí está lo favorable: en ese camino, si uno está atento, puede intervenir. Ahí entra el escuchar, mirar y hablar”, advirtió.
Reprogramaron la actividad en la plaza 9 de Julio
En el marco del Día Mundial para la Prevención del Suicidio estaba prevista para este jueves una actividad en la plaza 9 de Julio de Posadas, pero debió ser suspendida debido a las malas condiciones climáticas.
El encuentro fue reprogramado para el próximo martes, desde las 8, en el mismo lugar.
Además, la Asociación Civil Defender la Vida llevará adelante una actividad el próximo 23 de septiembre en la Escuela de Enfermería de la Universidad Nacional de Misiones (UNaM), como parte de las acciones de concientización y prevención que desarrolla durante este mes.








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