Las universidades del país volvieron a paralizarse ayer por 24 horas en el marco de la huelga nacional convocada por el frente sindical que nuclea a los gremios de los trabajadores docentes y no docentes del sector. Y la lucha seguirá el próximo martes 15 con una jornada nacional de clases públicas que se realizarán en las calles, a la que los tres gremios que nuclean a los trabajadores universitarios misioneros (ADUNAM, UDUM y APUNAM) confirmaron su adhesión.
“Este lunes venció el plazo que el Juzgado Contencioso Administrativo Federal N° 11, a cargo de Martín Cormick, dio al Gobierno nacional para que informe sobre el cumplimiento de la medida cautelar que ordenó la ejecución de la Ley de Financiamiento Universitario, que dispuso la actualización salarial de los trabajadores y el incremento de las becas a estudiantes. En ese marco, el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, aseguró que el Gobierno alcanzó la meta prevista con los aumentos ya otorgados y el aumento a las becas Manuel Belgrano, siempre según las disponibilidades presupuestarias. Pero la verdad es que el Gobierno no está cumpliendo con la ley, específicamente los artículos 5 y 6 de esa norma, que establecieron la actualización por inflación de los salarios del personal y de las becas estudiantiles”, remarcó el secretario general de la Asociación de Docentes de la Universidad Nacional de Misiones (ADUNAM), Rubén Stasuck.
Para actualizar los salarios del sector quedó pendiente un incremento del 32% correspondiente a 2025. En cuanto al año en curso, “la mayoría de las federaciones firmó en junio un acuerdo que incluyó un incremento del 3,4% en septiembre y ahora se sumaría otro 3% en octubre… pero este porcentaje es insignificante respecto al que queda por liquidar para cumplir la ley”, indicó en diálogo con PRIMERA EDICIÓN.
“Se manejan con información falaz”
El dirigente cuestionó las maneras de conducirse del Gobierno nacional, “se maneja con información falaz para confundir a la opinión pública… en su momento, dijeron que las universidades no rendían los fondos cuando están auditadas por dos sistemas, la Sindicatura General de la Nación de la República Argentina (SIGEN) y la Auditoría General de la Nación (AGN), uno responde al Poder Ejecutivo y el otro al Legislativo; y todo el movimiento de transferencias a las universidades se rige por las leyes contables del Estado nacional, por lo que se tiene la obligación de rendir la ejecución de los presupuestos cada fin de año, cuando cierra el ejercicio”.
Señaló además que el 90% del presupuesto universitario es para sueldos de sus trabajadores, “es decir que son fondos que están pautados con nombre y apellido, y se eleva al Gobierno los días 20 de cada mes para que deposite los haberes. No hay margen para que decanos y rectores gasten a sus anchas”.
Stasuck remarcó además que el Gobierno nacional tampoco cumplió hasta ahora el envío del incremento del 20% en los gastos operativos de las universidades públicas -otro de los puntos acordados en junio pasado- “Álvarez decidió no ejecutar este incremento, provocando un nuevo ajuste que impacta en la calidad educativa porque son los presupuestos que faltan para comprar los reactivos de los laboratorios, para salir a campo a los estudiantes de las carreras que necesitan moverse de la facultad y son también restricciones para las acciones de investigación, extensión e incluso académicas porque la Universidad cumplía funciones de circular en el país a través de congresos, jornadas y encuentros… lo que ahora está muy reducido”.
El deseo de Álvarez
El ataque directo al sector universitario por parte del subsecretario nacional de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, llegó a un extremo este lunes cuando, en su cuenta de X, el funcionario abogó por quitar autonomía a las universidades nacionales, “para cambiar la ley necesitamos solo mayoría simple, y eso cambiaría muchas cosas. No hace falta cambiar la Constitución Nacional”, escribió para sumar a la opinión de un seguidor.
“Esto es un ataque directo a la forma de funcionamiento de las universidades que, como tal, mantienen cierta distancia para que las actividades académicas se desarrollen independientemente de las presiones de cada gobierno. La autonomía, junto con la gratuidad y el ingreso irrestricto es lo que caracteriza a la Universidad Pública de nuestro país y la convirtieron en un modelo”, remarcó Stasuck.
Se viene la quinta marcha universitaria
El próximo jueves 17 de septiembre está prevista otra reunión paritaria entre los gremios universitarios y el Gobierno nacional. “Si el Ejecutivo nacional no ofrece una propuesta acorde, seguiremos con la organización de la quinta marcha universitaria que tendrá lugar la primera semana de octubre”, anticipó Stasuck.
“Ni siquiera en los 90, cuando el salario de los docentes de dedicación simple también estaba muy abajo, la Universidad recibió el ataque frontal y desvergonzado que sufre hoy, con funcionarios que hacen comunicados oficiales que parecen bromas”, lamentó el dirigente.
En la actualidad, la carrera docente universitaria comienza con sueldos de 300.000 pesos, “esto es lo que gana un docente que recién se inicia con dedicación simple en la Universidad al que se le exige especializaciones, maestrías y doctorados. Este monto salarial es una burla al que estudia, se prepara y se esfuerza para superarse”.
En este contexto, se refirió al “desbalanceo” en la percepción de la educación como motor de crecimiento social, “uno piensa que si estudia tendrá un campo disponible para el desarrollo profesional, pero nos ofrecen sueldos que están muy por debajo de otros campos laborales que no requieren tanta preparación académica”.









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