La inflación habría interrumpido en julio el proceso de desaceleración que venía mostrando durante el último trimestre. Según las principales consultoras privadas, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) se ubicó entre el 1,8% y el 2,1%, un nivel similar o superior al 1,9% registrado por el INDEC en junio.
Las proyecciones corresponden a distintas consultoras económicas relevadas durante los últimos días. OJF estimó una inflación de entre 1,8% y 2%, Analytica y C&T la ubicaron en 1,9%, LCG proyectó un rango de entre 1,9% y 2%, mientras que EcoGo calculó una variación cercana al 2,1%.
Si estas estimaciones se confirman, julio marcaría el fin de tres meses consecutivos de desaceleración de los precios. Tras alcanzar un pico del 3,4% en marzo, la inflación descendió al 2,6% en abril, bajó al 2,1% en mayo y perforó la barrera del 2% en junio con un registro del 1,9%.
El dato oficial será difundido por el INDEC el próximo 13 de agosto.
Los analistas señalan que julio suele presentar un comportamiento estacional que presiona sobre los precios debido al receso invernal, el mayor gasto en actividades recreativas y gastronómicas, además del impacto del pago del medio aguinaldo.
Entre los rubros con mayores incrementos aparece Esparcimiento, impulsado por las vacaciones de invierno. EcoGo estimó una suba del 4,2% en ese segmento, mientras que C&T agregó que este año también influyó la realización del Mundial de fútbol, que elevó especialmente el precio de los pasajes aéreos.
Detrás se ubicó Vivienda, con un aumento estimado del 2,8%, explicado principalmente por el comportamiento de las tarifas eléctricas, mientras que Educación registró una variación cercana al 2,6% debido a la actualización de las cuotas de los establecimientos privados.
En contraste, Alimentos y bebidas, el rubro de mayor incidencia dentro del índice general, habría mostrado incrementos inferiores al promedio. EcoGo calculó una suba del 1,8%, mientras que C&T la ubicó en torno al 1,6%.

Las consultoras sostienen que la moderación en los aumentos también responde al debilitamiento del consumo. En un contexto de menor demanda, muchos comercios encuentran dificultades para trasladar mayores incrementos a los precios finales sin afectar aún más las ventas.
En ese sentido, los últimos datos de consumo masivo muestran que las ventas en supermercados y comercios de cercanía continúan en retroceso interanual, reflejando que la recuperación del poder de compra todavía no logra consolidarse.
El comportamiento de la inflación durante agosto será seguido de cerca por economistas y el mercado. El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central proyecta un IPC del 1,8% para ese mes, aunque esa previsión parte del supuesto de que julio cierre en torno al 2%. Si el dato oficial resulta superior, también podrían ajustarse al alza las expectativas para las próximas mediciones.






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