La madre de Ilan Mareco Vázquez, niño de 8 años que murió a puñaladas y golpes durante la mañana del lunes 13 de julio en una vivienda de Santa Ana, se abstuvo de responder preguntas sobre la imputación provisoria notificada ayer en audiencia de indagatoria en el Juzgado de Instrucción 7 de la Primera Circunscripción.
La mujer de 30 años está detenida como única sospechosa de causarle la muerte a su hijo y, amparada en su derecho de guardar silencio y que no sea usado en su contra, decidió abstenerse de declarar ante el juez Miguel Mattos y sus secretarios. Acto seguido, le comunicaron que se la imputa por “homicidio agravado por el vínculo”, previsto en el artículo 80 del Código Penal Argentino.
También ayer, la defensora oficial Celina Silveira Márquez, solicitó la excarcelación para la madre aprehendida el mismo día del crimen y tras intentar quitarse la vida con un cuchillo provocándose cortes el cuello. El recurso de la defensa será analizado y se aguarda una posible respuesta para hoy.
Ilan Mareco Vázquez fue hallado hace diez días sin vida y con lesiones compatibles a un ataque de arma blanca y golpes, en un hogar del barrio Nueva Ciudad del Este de Santa Ana. El crimen fue alertado a la policía por vecinos y de dos hermanas de la víctima, también menores de edad. Acudieron efectivos de la comisaría local y hallaron a la progenitora con cortes en varias partes del cuerpo, principalmente en el cuello, por lo que fue trasladada al Hospital Ramón Madariaga donde le asignaron una custodia policial por orden del juez Mattos, ya en condición de detenida como presunta autora.
Cabe recordar que la intervención de la policía se registró a las 10 y a los pocos minutos que dos hermanas (de 10 y 15 años) de Ilan acudieran a sus vecinos por ayuda tras despertarse por los ruidos y gritos en la vivienda.
Al arribar al lugar, se constató que Ilan ya no tenía signos vitales. En la misma habitación fue hallada su madre en estado de shock y con lesiones cortantes. Fue asistida instantes después por una ambulancia local y luego trasladada desde el hospital de Santa Ana hacia el Ramón Madariaga donde tras la observaciones y curaciones se le dio el alta al día siguiente y fue trasladada a una comisaría.
Los investigadores de la Unidad Regional XIII de San Ignacio recogieron testimonios y analizaron distintos elementos de interés para reconstruir las horas previas al hecho y sumar testigos al sumario a remitirse al juez Mattos. Se incorporaron antecedentes policiales y judiciales vinculados al entorno familiar, entre ellos actos previos y denuncias que actualmente son analizadas como contexto en el que ocurrió el homicidio.
Fueron secuestrados en el inmueble un cu chillo y una maza con manchas de sangre que habrían sido utilizados para el ataque al menor. Respecto a la detenida, testigos señalaron que el día anterior ya se habría manifestado violenta y con algún tipo de rasgo de alteración mental. Entre gritos y amenazas prendió fuego un televisor y una semana antes habría echado en una discusión a su concubino, ciudadano paraguayo y padre de los tres hijos.









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