Después de más de un año marcado por la paralización de la obra pública nacional y la incertidumbre en el sector de la construcción, Misiones comienza a mostrar señales de recuperación en materia habitacional. El Gobierno provincial decidió redoblar esfuerzos para finalizar viviendas que habían quedado inconclusas y, al mismo tiempo, poner en marcha nuevos proyectos con el objetivo de sostener el empleo y atender parte del déficit habitacional que arrastra la provincia.
Así lo confirmó el presidente del Instituto Provincial de Desarrollo Habitacional (IPRODHA), Juan Carlos Pereira, quien aseguró que las primeras entregas de viviendas comenzarán entre fines de agosto y septiembre, mientras avanzan nuevos planes que permitirán ampliar la cobertura en distintos municipios.
“La crisis es general y es para todos, pero a pesar de eso seguimos avanzando con un gran esfuerzo del Gobierno provincial para destinar recursos y llegar a la finalización de las viviendas“, afirmó durante una entrevista radial.
Entregas desde agosto y nuevas obras
Pereira explicó que el organismo ya tiene definido el cronograma de las próximas entregas, que comenzarán en la ciudad de Posadas.
“Para fines de agosto y septiembre estaremos entregando en forma progresiva las viviendas de la convocatoria 250 en Posadas“, confirmó en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones.
A ello se suman las 42 viviendas de Apóstoles, cuyo proceso también avanza hacia la etapa final luego de realizar los sorteos de ubicación.
Además, el funcionario detalló que continúan ejecutándose programas de lotes con servicios y módulos habitacionales básicos en Puerto Libertad y obras similares en Oberá, donde prevén entregar unas 150 soluciones habitacionales antes de fin de año.
“Vamos avanzando con los recursos que tenemos en las diferentes obras que quedaron sin financiamiento en su momento”, señaló.
Las 3.000 viviendas que quedaron paralizadas
Uno de los datos más relevantes de la entrevista fue la dimensión del impacto que tuvo el retiro del financiamiento nacional.
Pereira recordó que cuando Nación dejó de enviar fondos, Misiones tenía aproximadamente 3.000 viviendas en ejecución.
“En aquel momento estábamos ejecutando alrededor de 3.000 viviendas. Fuimos terminando y entregando una buena parte, pero ese era el stock que quedó sin financiamiento“, explicó.
El titular del IPRODHA aclaró que esas obras presentaban realidades muy diferentes.
“Había viviendas que recién estaban comenzando, otras tenían un 80 o un 90 por ciento de avance y otras estaban prácticamente terminadas, pero faltaba toda la infraestructura necesaria para poder entregarlas”, indicó.
En ese sentido explicó que muchas veces la comunidad observa viviendas aparentemente terminadas sin comprender por qué aún no son adjudicadas.
“Muchas veces se ve una vivienda con la pintura terminada y parece lista para entregarse, pero todavía falta completar redes de agua, electricidad, cloacas o calles para que realmente pueda ser habitada.”
Reactivar la construcción para recuperar empleo
Más allá de resolver el problema habitacional, Pereira remarcó que la decisión política de reactivar las obras busca también recuperar puestos de trabajo en uno de los sectores más afectados por la crisis económica.
“Una vivienda no solamente representa una solución para una familia, sino que además genera empleo genuino y moviliza las economías locales“, sostuvo.
En ese marco reveló que el gobernador Hugo Passalacqua solicitó al organismo buscar mecanismos para sostener la actividad de la construcción.
“El gobernador nos planteó cómo podíamos generar mayor empleo en la construcción y por eso estamos reactivando obras que estaban paralizadas en el sector IV de Itaembé Guazú y también en el interior de la provincia.”
La meta es recuperar progresivamente entre 500 y 1.000 puestos de trabajo, aunque aclaró que la cifra dependerá de la disponibilidad de recursos.
“Cuando logremos consolidar todas las fuentes de financiamiento que estamos gestionando, ese número seguramente seguirá creciendo”, expresó.
Nueva convocatoria para acceder a viviendas
El presidente del IPRODHA también llevó tranquilidad a quienes esperan poder acceder a una vivienda social.
Confirmó que las inscripciones permanecen abiertas durante todo el año mediante el sistema online del organismo y anunció que ya trabajan en una nueva convocatoria para la capital provincial.
“Estamos preparando una nueva convocatoria para Posadas que estimamos lanzar entre septiembre y octubre“, adelantó.
Pero la planificación no se limita únicamente a las grandes ciudades.
Pereira explicó que el organismo desarrolla proyectos habitacionales para pequeñas localidades del interior con el objetivo de ampliar la cobertura territorial.
“Estamos elaborando proyectos junto a los municipios para construir grupos de cuatro, seis, ocho y diez viviendas. Queremos que el primer semestre del próximo año nos encuentre trabajando en localidades donde hace muchos años no llegábamos.”
Un recupero récord de cuotas
Otro aspecto destacado por el funcionario fue el comportamiento de las familias adjudicatarias respecto al pago de las cuotas.
En un contexto económico complejo, el recupero mensual alcanza niveles considerados muy altos.
“Debemos agradecer el enorme esfuerzo que hacen las familias misioneras para mantenerse al día. En momentos de crisis es cuando más valor se le da a la vivienda“, afirmó.
Según precisó, el recupero oscila entre el 90 y el 95 por ciento de la facturación mensual.
Ese nivel de cumplimiento permite financiar programas como Regularización Dominial, Viviendas Rurales, Arreglo Mi Casa y Construyo Mi Casa, además del funcionamiento cotidiano del instituto.
Un déficit habitacional que sigue siendo enorme
Pese a la reactivación de las obras, Pereira reconoció que el desafío habitacional continúa siendo uno de los principales problemas estructurales de Misiones.
El titular del IPRODHA estimó que la provincia necesita alrededor de 80.000 a 90.000 viviendas nuevas para eliminar el déficit habitacional existente.
“Son números muy grandes. Hoy el costo de la construcción es muy elevado y eso nos obliga a desarrollar distintas estrategias para llegar a más familias”, explicó.
Entre esas alternativas destacó el programa de lotes con servicios y módulos habitacionales básicos, que permite a las familias completar progresivamente sus viviendas con asistencia del Estado.
Como ejemplo mencionó la experiencia de una de las últimas convocatorias, donde los beneficiarios terminaron sus viviendas pocos meses después de recibir los lotes.
“Días atrás una misión del FONPLATA recorrió esos barrios y pudo comprobar cómo las familias construyeron los dormitorios y hoy ya viven allí”, comentó.
El impacto del retiro de Nación
Pereira también volvió a cuestionar las consecuencias que tuvo la interrupción del financiamiento nacional para las políticas habitacionales.
“Cuando la Nación se retiró del financiamiento de viviendas, todo el esfuerzo pasó a depender exclusivamente de la Provincia, justo en un contexto donde también disminuyeron los recursos provinciales.”
Aun así, aseguró que el Gobierno provincial decidió sostener la inversión para evitar una paralización total de las obras.
Más allá de las viviendas
El funcionario recordó que el IPRODHA también desarrolla infraestructura para otros organismos del Estado y confirmó que durante el receso invernal se intervienen alrededor de 150 establecimientos educativos con reparaciones de sanitarios, instalaciones eléctricas, filtraciones y otras mejoras edilicias.
Según explicó, el instituto mantiene una planificación que incluye obras vinculadas a educación, salud, seguridad e infraestructura pública, aunque reconoció que el ritmo de ejecución dependerá de la disponibilidad presupuestaria.
“La entrega de una vivienda les cambia la vida”
Finalmente, Pereira destacó el valor social que tiene cada adjudicación.
“La entrega de una vivienda marca un antes y un después en la vida de una familia. Es un momento que recuerdan para siempre porque sienten que les cambia la vida“, concluyó.
Con la reactivación gradual de las obras, la provincia busca no solo reducir el déficit habitacional, sino también devolver dinamismo a un sector clave de la economía misionera, golpeado por la caída de la obra pública nacional y la retracción de la actividad de la construcción.








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