Con la entrega de los primeros pedidos de semillas y una jornada técnica destinada a productores y extensionistas, el INTA Cerro Azul dio inicio a una nueva campaña de siembra de Bautista INTA, una variedad de maíz desarrollada íntegramente en Misiones para las condiciones productivas de la provincia.
Durante el encuentro, especialistas del INTA brindaron recomendaciones sobre las perspectivas climáticas para el nuevo ciclo agrícola y compartieron pautas de manejo orientadas a maximizar el rendimiento del cultivo. La actividad reunió a representantes de municipios, organismos provinciales y productores que ya incorporaron la variedad en campañas anteriores.
El director regional del INTA y de la Estación Experimental Agropecuaria Cerro Azul, ingeniero agrónomo Horacio Babi, destacó el valor estratégico del desarrollo: “Estamos poniendo a disposición del sector productivo una variedad desarrollada en Misiones para los productores misioneros. Nos genera mucha expectativa que el colono pueda incorporar esta herramienta en su unidad productiva”.
La comercialización de las semillas está a cargo de la Cooperadora del INTA Cerro Azul. Su vicepresidente, Walter Kinsizim, remarcó que la disponibilidad de Bautista INTA representa una innovación tecnológica que fortalece la producción de las chacras misioneras y consolida el trabajo conjunto entre investigación y productores.
Desde el Gobierno provincial también valoraron el aporte del nuevo material genético. La ministra de Agricultura Familiar de Misiones, Marta Ferreira, afirmó que “hace mucho tiempo los agricultores de la provincia estaban esperando un maíz que sea nuestro y mejorado”. Además, recordó que la variedad ya fue evaluada en campañas anteriores con resultados alentadores y adelantó que la cartera buscará ampliar la distribución de semillas entre los productores familiares.
Las experiencias a campo también respaldan el desarrollo. Luis Cuenca, productor y técnico que participó de los ensayos, destacó que el material presenta una buena adaptación al sistema productivo local. “Es más dulce, tiene buena espiga y una altura adecuada para la cosecha manual. Estamos muy conformes con las experiencias previas con esta variedad”, expresó.
Un desarrollo pensado para la agricultura familiar
Bautista INTA es el primer maíz convencional de polinización abierta mejorado y desarrollado en Misiones por un equipo de investigadores del INTA Cerro Azul. Su principal diferencial es que permite al productor cosechar y conservar parte de la semilla para volver a sembrarla en campañas posteriores, una característica que contribuye a reducir costos y fortalecer la autonomía de los sistemas productivos familiares.
“El productor cosecha y puede guardar su propia semilla, mejorada y desarrollada con las características propias de la provincia, como el suelo y el clima”, explicó Silvina Fariza, investigadora del equipo de Cultivos Anuales e integrante del grupo responsable del mejoramiento genético.
El trabajo de investigación buscó reunir en una sola variedad los atributos más valorados por los productores misioneros y corregir limitaciones presentes en materiales locales. El resultado es un maíz de granos dentados colorados obtenido a partir del cruzamiento de materiales tropicales y locales, con un ciclo intermedio de aproximadamente 120 días y plantas de alrededor de 2,5 metros de altura.
Las mazorcas presentan 16 hileras de granos de buen tamaño y una destacada cobertura de chala, una característica que contribuye a disminuir los problemas de pudrición provocados por las elevadas precipitaciones propias del clima misionero.
Otro aspecto sobresaliente es su contenido proteico, cercano al 11%, superior al de muchos materiales disponibles en el mercado. Esta condición incrementa su valor para la alimentación animal y amplía las posibilidades de uso dentro de los sistemas productivos mixtos de la provincia.
El lanzamiento de la nueva campaña marca el comienzo de una etapa de mayor difusión de Bautista INTA entre los productores misioneros. Después de varios años de investigación, evaluación y validación en campo, la variedad comienza a consolidarse como una alternativa adaptada a las condiciones locales y como un aporte concreto de la ciencia y la innovación para fortalecer la agricultura familiar.
Colaboración: Francisco Pascual y Martín Ghisio.






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