Karyna González
Fundadora de Spacio Mujer
whatsapp 3764345130
El entusiasmo como estado de ánimo nos genera un contexto de posibilidad. Cuando estamos entusiasmados, conectamos con naturalidad con el entorno, accionamos en estado de flow (estado de fluidez que las personas experimentan cuando están completamente involucradas en algo) percibimos que el tiempo es productivo y asumimos desafíos sin temores. El entusiasmo nos impulsa a la sonrisa, el gesto amable con los otros, la disposición a recibir otras miradas. Al fin y al cabo, estamos apasionados, comprometidos con lo que hacemos. Le encontramos un sentido a lo que realizamos y lo ponemos en valor.
Estos tiempos, sin embargo, desafían nuestro entusiasmo. Vivimos en medio de dificultades sociales y económicas, un contexto complejo para los vínculos y para el desarrollo personal. Los contratiempos y las decepciones derriban poco a poco el entusiasmo. Empezamos a dudar de nosotros mismos y perdemos de vista quiénes somos realmente. Sin confianza en nuestras propias capacidades, ¿cómo podemos reconstruir el entusiasmo? Afortunadamente, tenemos caminos para resignificar lo que nos pasa y volver a conectar con el entusiasmo. Aquí te dejo algunas acciones para sostener este estado de ánimo empoderante.
Recuérdate que puedes hacerlo
Las personas exitosas reconocen que el fracaso es normal. Llegar a un logro no estará exento de obstáculos. Lo importante es darse cuenta de que el éxito sigue siendo una posibilidad. Aquí es donde te recuerdas a ti mismo tu objetivo y visualizas el éxito nuevamente.
Toma un descanso
Sentarse en el jardín con posición de yoga, ver el amanecer o descansando luego de una jornada de entrenamiento, está muy bien. Llega un momento en el que un respiro es lo mejor que te puedes dar. El entusiasmo flaquea cuando te sientes en soledad y abrumado. Una pausa te ayudará a recuperar la mentalidad positiva cuando te sientas frustrada.
Aprende del pasado
¿En qué has tenido éxito antes? ¿Cómo fue ese proceso? Las experiencias y logros anteriores dejan enseñanzas en las que puedes apalancarte para recuperar el entusiasmo.
Perdona y perdónate
Revisa tu vínculo con la culpa para tomar responsabilidad, aceptar lo que ha sucedido, generar nuevas conversaciones e iniciar un camino que te permita reconstruir el entusiasmo perdido.
Revisa lo que te estás diciendo
El diálogo interno puede ser particularmente destructivo para el entusiasmo. ¿Cómo te hablas a ti mismo? ¿Eres paciente y comprensivo, o tiendes a la negatividad?
Empieza de nuevo
En lugar de repetir lo que falló, renueva la estrategia. Pregúntate cómo puedes hacer las cosas de manera diferente esta vez. Y conecta con alegría con este nuevo comienzo.
Rodéate de personas con mentalidad de crecimiento
La mentalidad de crecimiento es, esencialmente, positiva. Nutre tu círculo laboral y personal de compañeros de camino que te entusiasmen con sus ideas y proyectos, que te alienten en los tuyos y con quienes puedas compartir lo que te sucede. Vivir con entusiasmo no implica perder contacto con la realidad sino conectar con nuestro compromiso, con lo que nos interesa y motiva y con nuestra capacidad de ponernos en movimiento inspirados por lo que podemos lograr.






Discussion about this post