Cada vez son menos los estudiantes de la Universidad Nacional de Misiones (UNaM) que logran acceder a la Beca Progresar.
Este año, lograron inscribirse apenas 7.174 alumnos del nivel universitario de Misiones (de ambas universidades nacionales, la UNaM y la Universidad Nacional del Alto Uruguay (UNAU) de los cuales, a juzgar por lo ocurrido en los últimos años, no más del 50% lograrán quedar como becarios.
En diálogo con PRIMERA EDICIÓN, el secretario de Bienestar Estudiantil de la UNaM, Ricardo Oettel, recordó que la Beca Progresar quedó congelada en 35.000 pesos desde agosto de 2024, “de los cuales, al estudiante le llega por mes al bolsillo 30.000 porque la llamada cuota diez recién depositan si se cumplen todos los requisitos y, aún cumpliéndolos, muy pocos logran cobrar ese dinero”.
Además de la pérdida del valor de la beca frente a la inflación –su valor debería rondar los 200.000 pesos para recuperar el poder de compra de 2023– Oettel cuestionó las trabas que el Gobierno nacional pone para el acceso de los estudiantes a esta ayuda.
Cambios constantes de reglamento
“Todos los años cambian el reglamento, suman nuevos filtros y trabas para la inscripción, con el gravante que no hay previsibilidad… nos enteramos de los nuevos requisitos a través de los medios, ni siquiera nos mandan la normativa e información sobre cómo será la inscripción”, cuestionó.
Este año, para colmo, “la incripción se abrió con un mes de atraso por lo que los estudiantes ya perdieron un mes de beneficio”.
Además, según advirtió, “sacaron muchas carreras en el listado por lo que los estudiantes de esas carreras son excluidos de solicitar la beca. Hoy tenemos varias carreras que están fuera de la Beca Progresar y estamos hablando de carreras de la Universidad Nacional de Misiones, no de una institución privada”.
Según precisó, desde el año pasado reclaman por esta situación a las autoridades educativas de la Nación “y este año recién nos dieron una respuesta: que a partir del próximo cuatrimestre, en la segunda inscripción del Progresar, estarían incorporadas en teoría estas carreras. Si eso se cumple, los estudiantes de esas carreras recién podrán empezar a cobrar a partir de esa fecha, es decir perderán cuatro o cinco meses del beneficio”.
Carreras excluidas
Oettel indicó que los más afectados son los estudiantes de las carreras nuevas de la UNaM porque están excluidos de las becas. “La Universidad va acreditando carreras nuevas cada año y estas carreras primero se abren por cohorte, luego de terminada esa cohorte hay un proceso de evaluación de cómo funcionó el programa, el acceso al campo laboral y otras cuestiones… todo eso, antes de abrir como una carrera permanente. El problema es que ninguna de estas carreras que están por cohorte son cargadas a la plataforma del Progresar por lo que sus estudiantes están excluidos del sistema de becas. Una de estas carreras por cohorte es la de Lengua de Señas”, indicó.
No obstante, incluso hay carreras permanentes que no están cargadas a la plataforma del Progresar, como es el caso del Profesorado de Ciencias de la Educación (aprobada por resolución de la Secretaría de Educación de la Nación).
“Tampoco contamos con un contacto directo con el Programa Aprender para hacer estos reclamos, todo se manda vía correo al Ministerio de Capital Humano a través del Rectorado. Precisamente, hace pocas semanas, por esta vía, después de más de un año de mandarles numerosos correos, tuvimos una respuesta diciéndonos que en el segundo llamado, aproximadamente en agosto, este Profesorado de Ciencias de la Educación será incorporado a la plataforma del Progresar”, precisó.
Más postulantes, pero menos becados
Todos estos filtros se reflejan en los números de estudiantes que logran acceder a las becas, “cada vez son menos los que quedan pese a que todos los años aumenta en número de inscriptos, en 2023 teníamos 11.000 becados en la UNaM, en 2024 bajamos a 8.000 becados, el año pasado poco más de 5.000 y este año todavía no tenemos la cantidad de cuántos quedaron seleccionados para esta beca cuya inscripción cerró el 30 de abril”.
El secretario de Bienestar Estudiantil de la UNaM indicó que muchos alumnos que se postulan a la beca “quedan en estado pendiente de evaluación, incluso tenemos estudiantes que se inscribieron el año pasado y en el período de un año su condición seguía diciendo en evaluación. En muchos casos les mandan un mensaje a los estudiantes, una notificación diciendo que la institución educativa en la cual estudian no informó sus datos… como buscando cargar responsabilidad a la Universidad cuando nosotros no cargamos los datos de los estudiantes, lo que hacemos es cruzar los datos que están en el SIU Guaraní que tiene los datos de los más de 30.000 estudiantes de la UNaM, no hay una carga manual por estudiante. Por eso, cuando Nación nos solicita el cruce de datos (interfaz), enviamos todos los datos que están en el SIU Guaraní donde dice materias aprobadas, desaprobadas, regularizadas, carreras que cursa el estudiante, cuando ingresó, es decir todos los datos académicos… los datos socioeconómicos los cruzas con la ANSeS”.
“La plataforma de inscripción no funcionaba”
La directora de Políticas Estudiantiles del Ministerio de Educación de Misiones, Emilia Lunge, anticipó que los que acceden a la beca normalmente representan la mitad de los alumnos que se postulan.
En Misiones apenas lograron inscribirse en el primer llamado 44.000 estudiantes de todos los niveles.
Para Lunge, hay varios motivos detrás de la baja en las inscripciones. El primero, los cambios en la plataforma de inscripción al Progresar, que afectaron su estabilidad y funcionamiento. “La plataforma no andaba, de hecho, nos avisábamos a la madrugada cuando funcionaba y si un alumno nos dejaba sus datos, nosotros cargábamos la documentación”, recordó.
La validación biométrica fue otro gran obstáculo. “Complejizó mucho el trámite. Si tu celular no tiene cámara, o tenés una de mala calidad o mala conectividad, ya no lo podés hacer”, explicó la funcionaria.
La alternativa eran los Puntos Digitales, pero hay menos de 20 en toda la provincia, y el período de inscripción también influyó: esta vez fue más breve.






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