Más de 100 pacientes con insuficiencia renal de Misiones que requieren de diálisis para poder vivir sufrieron 36 horas de angustia porque -una vez más- el instituto privado de nefrología donde realizan este tratamiento como beneficiarios del Programa Nacional Incluir suspendió la prestación por demora en los pagos por parte del Estado.
Finalmente ayer, cerca del mediodía, el Instituto Misionero del Riñón volvió a encender la máquina de diálisis y a atender a los desesperados pacientes, luego que el Ministerio de Hacienda de la provincia liberara un pago pendiente.
¿Quién es el deudor? La situación es compleja, si bien los pacientes son beneficiarios del Programa Nacional Incluir como desde 2023 los fondos nacionales para la atención de estos pacientes con enfermedades crónicas y de alto costo llegan con mucho retraso, la Provincia se hizo cargo. En esta ocasión, al igual que lo ocurrido en enero pasado, el Ministerio de Hacienda se demoró en liberar estos pagos a través de Rentas Generales y los prestadores decidieron cortar el servicio porque -aducen- no poder continuar asumiendo el costo de los insumos y recursos humanos sin recibir el pago correspondiente.
En el medio, como rehenes, quedaron nuevamente los pacientes, que si no se dializaran reducen su esperanza de vida de horas a unas pocas semanas, dependiendo de su estado general y la presencia de otras enfermedades.
Liberaron los pagos
Ayer, luego de varias horas de gestiones encabezadas por el subsecretario de Salud, Javier Fernando Mattivi, el ministro Adolfo Safrán liberó el pago y se restableció el servicio.
Según contó una de las pacientes afectadas, Cristina Ferreira, a PRIMERA EDICIÓN, “el domingo nos avisaron que estaba suspendido el servicio de traslado al centro de nefrología pero seguían dializando normalmente; pero este miércoles -sin aviso previo a los pacientes- cuando fuimos al Instituto en nuestro turno correspondiente nos dijeron que estaban de paro hasta que se regularizaran los pagos del Incluir”.
En su caso, está en espera de un segundo trasplante de riñón y se dializa hace seis años, “el lunes me dialicé sin problemas pero el miércoles, cuando llegué al servicio, nos dijeron que estaban de paro. Éramos diez pacientes y nos quedamos toda la mañana, hasta las 13, por las dudas que se reactivara el servicio. Me comuniqué con la gente de Incluir Salud y me dijeron que estaban tratando de solucionar el problema, pero para los pacientes cada minuto cuenta… hoy (por ayer) ya empecé a sentir un poco de dificultad para respirar porque la máquina nos quita las impurezas del cuerpo que se concentrar en la orina y, cuando eso no sucede, esas impurezas pueden ir a los pulmones, al corazón… podemos sufrir consecuencias graves”.
El año pasado, esta paciente presentó un recurso de amparo ante la Justicia y, según recordó ayer “en esa oportunidad, los referentes del Incluir se comprometieron a que no se repitiera el cese de la prestación del servicio de diálisis, hasta ahora venían cumpliendo pero esta semana ese compromiso se rompió”.
Al igual que los otros pacientes, Cristina aseguró que “no sabemos si es la Nación o la Provincia la que incumple con el prestador, lo que sí te puedo decir es que los pacientes no estamos en condición de esperar a que lo resuelvan porque en 15 días terminaremos todos en el cementerio”. Según contó, “en el Instituto, nos dijeron que si alguno se sentía mal que fuera a la guardia del Hospital Madariaga pero en el hospital nos dijeron que no tienen capacidad para atendernos, ellos están colapsados”.
En Alem
También en el Hospital SAMIC de Alem se suspendió desde el miércoles la diálisis a los 23 pacientes que regularmente siguen este tratamiento crónico en ese nosocomio, por lo que ayer a la mañana un grupo de pacientes visibilizaron la situación ante la opinión pública.
“Desconocemos de dónde viene el problema, pero los pacientes dependemos para mantenernos con vida de la diálisis, que esas máquinas cumplan la función que nuestros riñones no hacen. Hoy (por ayer) todavía estamos bien pero mañana ya no sabemos en qué condiciones nos vamos a encontrar… por supuesto que sabemos que nos sentiremos peor. La empresa no nos dio ninguna respuesta, el Hospital SAMIC se está moviendo para ver si podemos tener alguna solución”, contaron ayer.
Una de las pacientes, María, quien hace 8 años se hace diálisis, contó que nunca faltó al tratamiento en estos años pero esta es la segunda vez que no accede a la diálisis por suspensión del servicio. “Si me paso un turno, al día siguiente ya me empiezo a sentir mal, me falta el aire… tengo problemas del corazón. No sabemos cuándo volverán a dializarnos o si tenemos que esperar la ida y nunca más volver”, confesó angustiada.
La principal fuente de financiamiento de los tratamientos
Según el Registro Nacional de Insuficiencia Renal Crónica Terminal (IRCT) en Misiones hay 633 pacientes en diálisis crónica y 30.722 en todo el país.
En cuanto a la tasa de incidencia en diálisis crónica por financiador del paciente, la obra social de jubilados y pensionados (PAMI) es la que más afiliados tiene en tratamiento con un 38,8% del total de los pacientes en diálisis de la provincia.
Le sigue con un 26,6% los beneficiarios del subsidio provincial, el 19,8% IPS, el 15,2% Incluir, 9,1% obras sociales sindicales, 3% otras obras sociales y un 2,3 prepagas.
El promedio de inicio a diálisis en Argentina es de 59,04 años y, en Misiones, 58,75 años.
Esta edad promedio de los incidentes en 59 años es uno de los valores más bajos de los últimos 17 años.
Descendió desde el año 2013. La edad de inicio al tratamiento varía en el país, Capital Federal, desde el año 2006, es el distrito con mayor edad promedio de ingreso y alto porcentaje de pacientes mayores de 65 años.
Trasplantados y dializados
Hasta fines de 2024 (últimos datos oficiales disponibles) en el país había un total de 43.943 pacientes en tratamiento sustitutivo renal, de los cuales 13.221 accedieron al trasplante y 30.722 están en diálisis crónica.Durante ese año, ingresaron a diálisis crónica 7.457 nuevos pacientes.







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