Las panaderías de Posadas atraviesan una temporada marcada por el aumento del consumo debido a las bajas temperaturas, aunque también por el impacto de la suba de insumos y la pérdida del poder adquisitivo de los clientes. En ese contexto, el sector aguarda la actualización del programa Ahora Pan, mientras los comerciantes intentan sostener las ventas y equilibrar los costos de producción.
En comunicación con FM 89.3 Santa María de las Misiones Miguel Krawczuk, propietario de una panadería de la capital provincial, señaló que con la llegada del frío “es totalmente distinto el ánimo de los clientes hacia la panadería”, ya que aumenta la demanda de productos típicos de la temporada. Sin embargo, advirtió que también “se siente un poquito la falta de plata”, debido a que, aunque la cantidad de compradores se mantiene, “las compras son un poco menos”.
El comerciante explicó que durante esta época del año crecen especialmente las ventas de chipas, facturas y bizcochos. Según indicó, “todo lo que contenga margarina o manteca son los productos que más se venden”, mientras que en verano esos mismos artículos “se resienten mucho en las ventas”.
Al mismo tiempo, Krawczuk detalló que el rubro atraviesa nuevas subas en los costos de producción. “En el mes vamos al tercer aumento de la harina”, afirmó, y precisó que el incremento acumulado ronda el 18% en los últimos 30 días. “No entiendo por qué, porque tenemos récord de cosecha y todas esas cosas, pero la harina sigue subiendo”, sostuvo. A esto se suman aumentos en otros insumos, especialmente en las margarinas, cuyo valor pasó “de 80 mil pesos a 125 mil pesos la caja de 20 kilos” en apenas dos meses.
Frente a este escenario, confirmó que el programa Ahora Pan tendría una actualización en el precio del kilo de pan a partir del 15 de este mes. “Ya son ocho meses que estamos a 2.500 pesos y tuvimos muchas variaciones en electricidad, gas y salarios”, explicó el panadero, quien remarcó que “ya no podemos mantener más un precio de 2.500 pesos porque quedamos muy desfasados”. De acuerdo al entendimiento alcanzado con el Gobierno provincial, el valor pasaría a 2.800 pesos.
A pesar de ello, Krawczuk destacó la importancia del programa para sostener precios accesibles en la provincia y aseguró que “tener un pan de muy buena calidad a 2.500 pesos es algo muy importante”. Además, remarcó que los beneficios energéticos que reciben las panaderías misioneras representan un alivio para el sector y permiten mantener costos menores en comparación con otras provincias.
Sobre la situación general de las panaderías, el comerciante reconoció que algunas debieron cerrar en los últimos meses, aunque aclaró que también hubo aperturas de nuevos locales. “No está nada fácil mantener una empresa con los costos que tenemos”, afirmó. No obstante, consideró que la dinámica económica actual es distinta a la de otros períodos de alta inflación, ya que “los aumentos ya no son tan bruscos como antes” y las modalidades de compra cambiaron dentro del sector.
Finalmente, sostuvo que los comerciantes intentan evitar incrementos constantes para no afectar aún más el consumo, pero que hubo una suba que ronda el 10%. “Tampoco es solución aumentar y aumentar, porque la gente tampoco tiene”, expresó, y señaló que existe “una línea muy delgada” entre sostener la rentabilidad y mantener a los clientes. De cara a los próximos meses, se mostró moderadamente optimista y concluyó que, aunque “la gente no tiene tanto efectivo”, espera que la actividad pueda mejorar durante el resto del año.








