En medio del debate sobre presión impositiva nacional y provincial, el Gobierno de Misiones salió a exponer una batería de indicadores económicos y fiscales con el objetivo central de desmontar la idea de que la Provincia posee la carga tributaria más alta del país y sostener que, pese al contexto adverso, mantiene niveles de actividad, empleo y crecimiento por encima de gran parte de la Argentina.
Uno de los datos más contundentes fue presentado por el gobernador Hugo Passalacqua en el discurso de apertura de sesiones el 1ª de mayo en la Legislatura, cuando dijo indicó cuál es la posición de Misiones en el ranking de presión fiscal de las 24 jurisdicciones. Según explicó, tomando como referencia las alícuotas sobre el rubro comercio, la Provincia se ubica en el puesto 13 a nivel nacional, con una tasa del 4,5%. Es decir, hay doce provincias argentinas que cobran impuestos más altos sobre esa actividad.
“A veces se escucha decir que las empresas huyen de Misiones por los impuestos. Pero los números dicen otra cosa”, afirmó Passalacqua ante la Cámara de Representantes.
Los datos oficiales de las direcciones de Rentas provinciales contradicen el planteo de que Misiones expulsa inversiones. Y el principal argumento es la evolución del padrón de Convenio Multilateral, el régimen que agrupa a empresas que operan en más de una jurisdicción del país. Ahí se detalla que, desde diciembre de 2023 el padrón en Misiones creció un 10%, incorporando unas 4.600 nuevas firmas entre empresas, PyMEs y contribuyentes unipersonales.
El dato cobra mayor relevancia al compararse con el escenario nacional: mientras Misiones sumó contribuyentes, en el resto del país el padrón cayó en casi 18 mil empresas. “Mientras Misiones suma, la tendencia nacional es drásticamente opuesta”, remarcó el mandatario, quien interpretó ese crecimiento como una señal de confianza en la economía provincial.
Otro de los ejes centrales es el posicionamiento económico de la provincia. En esa línea, el Gobierno provincial se ubica como la octava economía del país según el ranking de Valor Agregado Bruto elaborado por la CEPAL. En ese contexto, cuatro de las siete provincias que superan a Misiones en volumen económico debieron recurrir en los últimos años a endeudamiento internacional mediante emisión de bonos por entre 300 y 800 millones de dólares.
En contraste, desde la Provincia defienden el esquema financiero basado en equilibrio fiscal y bajo nivel de endeudamiento. “Nosotros, con un enorme esfuerzo propio, elegimos el camino del orden, cumpliendo nuestras obligaciones sin hipotecar el futuro”, señaló el Gobernador.
Indicadores económicos
Entre los indicadores que publicó el Gobierno hay otros de actividad económica que reflejan un desempeño superior al promedio regional y nacional.
En materia energética, Misiones se ubicó en 2025 como la séptima provincia del país en demanda eléctrica, un indicador que el Ejecutivo interpreta como reflejo del movimiento comercial, industrial y residencial. Solo fue superada por Buenos Aires, Ciudad de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Mendoza y Entre Ríos.
En el plano laboral, Misiones concentra el 37% del empleo privado formal de todo el NEA y, en los sectores económicos más dinámicos, la mitad de los trabajadores privados formales de la región se encuentran en la provincia. Además, figura históricamente entre las ocho provincias con menor proporción de empleo público cada 100 mil habitantes, un dato utilizado para responder a las críticas sobre el tamaño del Estado provincial.
Otro indicador utilizado para reforzar la idea de dinamismo económico fue el volumen de préstamos al sector privado. Según detalló el mandatario, Misiones lidera el NEA y ocupa el puesto 11 a nivel nacional en financiamiento privado, con casi 5 billones de pesos otorgados durante 2025.
Y se expuso también el consumo de combustibles como termómetro de actividad: la provincia fue la novena del país en despacho de combustibles durante 2025 y representó el 40% de todo el volumen expendido en el Nordeste argentino.
Herramienta de autonomía
Passalacqua vinculó estos resultados con una política fiscal sostenida durante más de dos décadas y con la necesidad de sostener autonomía financiera frente a un esquema de coparticipación que calificó como desfavorable para Misiones. Según indicó, los misioneros aportan cada mes alrededor de 476 mil millones de pesos en impuestos nacionales, pero la Provincia recibe solo 170 mil millones en transferencias automáticas.
En paralelo, defendió las medidas provinciales de alivio fiscal implementadas en los últimos meses. Entre ellas mencionó la exención total de Ingresos Brutos para productores agropecuarios, la reducción de alícuotas para sectores industriales y combustibles, beneficios para profesionales y la eliminación del pago a cuenta en controles fiscales para el 95% de las empresas misioneras.
La exposición del gobernador se apoyó además en indicadores financieros internacionales. Passalacqua destacó que Misiones mantiene una calificación BB+ de Moody’s y ocupa el cuarto lugar nacional en solvencia crediticia, solo detrás de la Ciudad de Buenos Aires, Córdoba y Mendoza.
Para el Gobierno provincial, ese conjunto de datos busca consolidar una idea política y económica central: que Misiones logró sostener equilibrio fiscal, crecimiento relativo y atracción de inversiones sin ubicarse entre las provincias con mayor presión tributaria del país.





