Las transferencias automáticas de recursos del Estado nacional a las provincias y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires totalizaron $5,58 billones en abril, lo que representa una caída real del 3,3% interanual, en un contexto marcado por la debilidad de los impuestos coparticipables.
Si bien en la comparación mensual los envíos mostraron una mejora -con un incremento real del 7,8% respecto a marzo-, el desempeño acumulado del año mantiene una tendencia negativa. Entre enero y abril de 2026, las transferencias sumaron $21,9 billones, con una baja real del 5,7% frente al mismo período de 2025.
El deterioro también se refleja en la comparación con años anteriores: los niveles actuales se ubican por debajo de 2023 (-12,8%), 2022 (-14,1%) y 2021 (-11,4%), superando únicamente el desempeño de 2024.
Los datos surgen de un informe de la consultora Politikón Chaco, elaborado en base a información de la Dirección Nacional de Asuntos Provinciales y el INDEC, que advierte que las transferencias registran su cuarta caída interanual consecutiva y la quinta en los últimos siete meses.
El principal factor detrás de la caída es la evolución de la Coparticipación Federal de Impuestos, que representa el 91% de los envíos y alcanzó en abril los $5,07 billones. Este componente mostró una disminución real del 3,8% interanual.
La baja responde a la caída en tributos clave: el IVA retrocedió 3,3%, el impuesto a las Ganancias cayó 2,5% y los impuestos internos registraron una fuerte contracción del 20,7%. A esto se suma el desplome de otros impuestos coparticipados, que cayeron 42,3% en términos reales.
En contraste, los envíos por leyes y regímenes especiales alcanzaron los $239.352 millones, con una suba real del 7,9%, impulsada por el crecimiento del Impuesto a los Combustibles Líquidos (+23,5%) y el Monotributo (+77,3%).
Por su parte, la Compensación del Consenso Fiscal distribuyó $269.434 millones, con una leve caída del 2,7% real.
El impacto de la caída fue generalizado: las 24 jurisdicciones recibieron menos recursos que un año atrás, aunque con diferencias en la magnitud del retroceso.
Tucumán registró la baja más leve (-0,7%), mientras que Salta tuvo la más pronunciada (-11,1%). La diferencia se explica, en parte, por la aplicación del Régimen de Extinción de Obligaciones Recíprocas (REOR), que en Tucumán sigue vigente y permitió compensar la caída de la coparticipación, mientras que en Salta dejó de aplicarse en abril.
En el acumulado del año, la provincia de Buenos Aires presenta la caída más moderada (-4,5%), mientras que CABA muestra la más significativa (-7,1%).
En términos reales, la merma de ingresos para provincias y CABA asciende a $1,39 billones en lo que va del año, mientras que solo en abril la pérdida de poder adquisitivo se estimó en $189.589 millones frente a la inflación.
El escenario confirma una restricción creciente sobre las finanzas provinciales, en un contexto donde los recursos nacionales pierden dinamismo y obligan a las jurisdicciones a reforzar sus estrategias fiscales y financieras.
Fuente: Agencia de Noticias NA




