“El que se duerme hoy muere”. La amenaza resonó en la vivienda en una esquina del cruce de calles 210 y 141 (manzana A, casa 1) del barrio Sol de Misiones de Posadas, y la lanzó a los gritos Ramón César Alfredo Antúnez Batista (35) minutos antes de rociar combustible y encender el fuego al inmueble de madera y techo de zinc con su pareja aterrorizada adentro y abrazada a sus dos niños de 7 y 9 años.
El ataque tuvo héroes clave y fueron los vecinos de las víctima, incluso familiares del violento, quienes rescataron de las llamas a los menores y la madre de 26 años.
Esto sucedió entre la noche del jueves 29 y madrugada del 30 de diciembre de 2022 y hace pocas horas, el encartado por el intento de matar a sus hijos y a su compañera, aceptó su participación en el hecho y firmó una condena de 15 años de prisión efectiva ofrecida por el fiscal del Tribunal Penal 2 de la Primera Circunscripción Judicial, Vladimir Glinka.
En audiencia de visu para explicar el monto de pena y la calificación del delito al acusado, participó la defensora oficial 2, Criseida Moreira y el representante de la acusación mencionado.

Antúnez Batista comprendió sin rodeos y rubricó su culpa en el acuerdo por “homicidio calificado por el vinculo y por mediar violencia de género, tres hechos en concurso ideal, en grado de tentativa”, todo establecido en el artículo 80 incisos 1 y 11, en función de los artículos 42 y 54 del Código Penal Argentino. Las heridas del fuego en los niños y su madre obligaron a acciones rápidas de bomberos policiales y paramédicos de emergencia y los galenos del Hospital de Pediatría y el Madariaga para salvarles la vida.
El menor de 9 años ingresó a la guardia de emergencia con quemaduras tipo AB/B con compromiso de miembro superior y miembro inferior izquierdo. Atravesó más de un mes de curaciones e intervenciones en el servicio de cirugía plástica y quemados, para recuperarlo de las infecciones y cuidar la evolución de los injertos de piel, en total diez operaciones.
Su hermano de 7, ingresó al mismo sector con lesiones del fuego con compromiso en los ojos y vías aéreas, con asfixia por la inhalación de monóxido, humo, que necesitó varias semanas de asistencia mecánica respiratoria. Sufrió desprendimiento de piel en todo el tronco, miembro superior izquierdo y ambos muslos, debieron amputarle las primeras falanges de cuatro dedos de la mano derecha: índice, mayor, anular y meñique. Quemaduras AB/B en el 60 por ciento del cuerpo. Atravesó 18 días de internación con intervenciones periódicas por las infecciones y los injertos. Fue derivado el 17 de enero de 2023 al Hospital Garrahan en CABA en avión sanitario. Regresó tras más de 30 días de tratamientos y operaciones para salvarle la vista y la vida.
Las secuelas en la madre fueron similares en cuanto a quemaduras. Permaneció internada más de veinte días con infecciones del fuego en partes blandas.
Los testigos que declararon en la causa en etapa de instrucción fueron coincidentes en que la violencia de género y familiar era habitual y protagonizada por Antúnez Batista.
El fuego arrasó con todas las pertenencias de la pareja y sus hijos. Tanto Ramón Antúnez como su concubina se dedicaban a múltiples labores o changas, la principal es la elaboración de muebles económicos con madera y tapicería.
Tal como lo cronicó PRIMERA EDICIÓN, respecto a lo material el daño fue total. En la calle quedaron tirados chapas y retazos de heladera, cocina y los roperos con la ropa de toda la familia. Testigos destacaron que el arrojo de la propia madre de ingresar al fuego y humo junto a su cuñado fueron determinantes para la vida de los niños atrapados. Mientras esto ocurría, Ramón Antúnez Batista había logrado llegar por sus medios al Hospital Madariaga para ser atendido con quemaduras. De inmediato quedó detenido por orden del juez de Instrucción 2, Juan Manuel Monte.





