El incremento sostenido del precio de la carne vacuna, sumado a la apertura de las exportaciones, está generando un cambio en los hábitos de consumo y empuja a cada vez más familias a optar por la carne porcina como alternativa, tanto por precio como por disponibilidad. Así lo afirmó Ricardo Saraceni, presidente de COFRA, en una entrevista con FM 89.3 Santa María de las Misiones.
Según explicó, desde noviembre el consumo de cerdo registra un fuerte repunte, con picos históricos de venta en el sector industrial. “En diciembre batimos un récord histórico: 275 toneladas contra 240 del año pasado. En enero no repetimos el récord porque directamente no teníamos carne”, señaló.
Saraceni remarcó que hoy el cerdo dejó de ser solo un complemento ocasional del asado para convertirse en un sustituto real de la carne vacuna, impulsado por una diferencia de precios significativa. “Un kilo de costilla vacuna ronda los 20.000 o 22.000 pesos, mientras que el kilo de costilla de cerdo está entre 10.000 y 11.000 pesos”, comparó.
El titular de COFRA destacó que la cooperativa cuenta con un sistema de integración productiva que abarca todas las etapas: desde la producción de lechones hasta la industrialización y la comercialización final. Actualmente, el sistema incluye dos plantas de alimento balanceado y abastece a unos 50.000 animales, distribuidos entre granjas propias y productores asociados.
“Si coordinamos bien todas las etapas del proceso productivo, el sistema es virtuoso. No es sencillo, pero nuestro crecimiento en los últimos años demuestra que funciona”, explicó.
Ese esquema permitió atravesar distintas coyunturas, incluida la importación de carne porcina, que tuvo un pico alarmante durante el primer semestre del año pasado. “Llegó a crecer a un ritmo del 500% anual, pero luego cayó y cerramos el año con un aumento del 136%, partiendo de un piso muy bajo”, detalló.
Además, Saraceni indicó que Brasil, principal competidor regional, incrementó sus costos, lo que hoy vuelve a la producción argentina más competitiva en dólares.
Desde el segundo semestre, y especialmente desde noviembre, la demanda creció al punto de generar faltantes temporales, una situación que hoy comenzó a revertirse. “Estamos entregando más capones al frigorífico y con mayor peso por animal, lo que nos permite garantizar materia prima y evitar faltantes”, afirmó.
En ese sentido, explicó que el aumento del peso promedio de faena -de 100 a 115 kilos por capón– tuvo un impacto directo en la rentabilidad. “Cuando ingresan 1.100 o 1.200 capones por semana, esos 15 kilos extra por animal representan muchísima plata que antes se perdía y hoy se transforma en carne”, sostuvo.
Además, Saraceni subrayó que, a diferencia de la carne vacuna, los precios del cerdo crecieron por debajo de la inflación. “Los márgenes cayeron muchísimo. El mercado nos puso un límite y la gente no compra si el precio se dispara”, afirmó.
Por ese motivo, el sector cambió su lógica de trabajo. “Antes nos juntábamos una vez por semana para definir precios. Hoy nos reunimos todos los días para ver cómo bajar costos y mejorar la eficiencia”, explicó.
Cambio cultural y comparación internacional
En otro tramo de la charla con FM de las Misiones, el presidente de COFRA consideró que el contexto actual también abre la puerta a un cambio cultural en el consumo de carne. “En Argentina somos consumidores de carne vacuna por tradición, pero en Europa y Estados Unidos lo que más se consume es cerdo. La carne vacuna es casi un lujo”, comparó.
Además, destacó que la producción actual poco tiene que ver con la imagen histórica del cerdo graso. “Hoy nuestros cerdos son magros, con productos de calidad y más saludables”, afirmó.
En el plano productivo, COFRA atraviesa una etapa de transición genética. La cooperativa cuenta con 2.200 madres y se encuentra en pleno proceso de recambio hacia genéticas de primer nivel nacional e internacional. “Cambiar todo el plantel lleva casi tres años. Recién cumplimos uno y ya empezamos a ver mejoras importantes”, señaló Saraceni y recordó que COFRA tiene un fuerte anclaje social y productivo en Misiones. “Venimos del sector tabacalero. Hoy tenemos 150 productores, muchos de ellos extabacaleros, y 270 colaboradores, desde tareas operativas hasta profesionales”, indicó.
Si bien Misiones concentra el mayor volumen de ventas, la cooperativa también abastece a Corrientes, Chaco y Formosa, que hoy representan el 20% de la venta total, frente al 15% de años anteriores.
De cara al segundo semestre, COFRA planea lanzar una segunda marca, orientada a sectores de la población a los que hoy no llega. “El mercado es heterogéneo. Nosotros estamos en un nivel alto de calidad, pero queremos cubrir otros segmentos, como hacen todas las empresas líderes”, explicó.
Finalmente, Saraceni se mostró optimista pese al contexto macroeconómico. “Nos guste o no, es la realidad que hay y tenemos que adaptarnos. Si mejoramos productividad y eficiencia, vamos a poder sostener la actividad. Arrancamos el año bien y creemos que va a ser mejor”, concluyó.



