Durante años se instaló con fuerza la idea de que Brasil contaba con la energía eléctrica más barata de la región y que Argentina, en comparación, era un país con tarifas elevadas. Sin embargo, los datos más recientes desarman ese supuesto. Un informe regional sobre precios de la energía eléctrica muestra que Argentina y Paraguay se encuentran entre los países con los valores más bajos de Sudamérica, tanto en el segmento residencial como en el industrial.
El relevamiento, elaborado por AED en base a datos de SEG Ingeniería, compara el precio promedio de la energía eléctrica medido en dólares por megavatio hora (US$/MWh) en cinco países: Chile, Paraguay, Uruguay, Brasil y Argentina. Los resultados son contundentes: Paraguay registra el menor costo regional, seguido por Argentina, mientras que Chile, Uruguay y Brasil exhiben precios más altos.
En el uso industrial, Argentina presenta un valor cercano a los 92 US$/MWh, claramente por debajo de Brasil (117 US$/MWh), Uruguay (142 US$/MWh) y Chile (175 US$/MWh).
En el segmento residencial ocurre algo similar: los hogares argentinos pagan en promedio unos 109 US$/MWh, menos de la mitad de lo que se paga en Uruguay (269 US$/MWh) y muy por debajo de Brasil (206 US$/MWh) y Chile (260 US$/MWh). Los números, reflejados en el gráfico adjunto, desarman uno de los lugares comunes más repetidos del debate energético regional.
El dato no es menor si se lo observa en el contexto económico actual, donde las tarifas de servicios públicos ocupan un lugar central en la discusión sobre el costo de vida y la competitividad productiva.
Lejos de ser una excepción, Argentina aparece alineada con Paraguay como uno de los países que sostienen precios eléctricos más bajos. Sin embargo, este año se prevé una nueva quita de subsidios que elevará significativamente el valor.

Comparación provincial
Ahora bien, la mirada regional se completa con el análisis interno. Un informe nacional sobre tarifas eléctricas por provincia -correspondiente a diciembre de 2025- permite observar que, para un consumo residencial de 265 kWh mensuales, Misiones se ubica en la mitad de la tabla nacional en las categorías de ingresos bajos (N2) e ingresos medios (N3). Esto implica que no se encuentra entre las provincias más caras, pero tampoco entre las más baratas.
En términos concretos, la factura promedio nacional para diciembre fue de $45.912 para los hogares de ingresos bajos y $53.420 para los de ingresos medios. En Misiones, los valores se alinean con ese promedio, a diferencia de lo que ocurre en otras jurisdicciones donde el componente del Valor Agregado de Distribución (VAD) y la carga impositiva elevan el monto final de las boletas.
Este posicionamiento adquiere relevancia social en un escenario de ingresos ajustados. Que Misiones se mantenga en una franja intermedia del ranking nacional implica que el impacto de la tarifa eléctrica sobre los hogares de menores recursos es contenido. Los datos muestran que el esquema vigente atenúa el peso del servicio sobre el bolsillo de los sectores de ingresos bajos y medios.
El informe también advierte que la dispersión tarifaria entre provincias responde a múltiples factores: estructuras de costos diferentes, características de las redes, marcos regulatorios locales y cargas impositivas disímiles.
Por eso, una comparación aislada puede resultar engañosa si no se la contextualiza. Aun así, el lugar que ocupa Misiones en el ranking nacional refuerza la idea de una política tarifaria que busca equilibrio, sin trasladar de manera abrupta los costos al usuario final.
En síntesis, los números permiten afirmar dos cosas. Primero, que se derrumba el mito de que Brasil tiene la energía más barata que Argentina. Y segundo, que dentro del país, Misiones se posiciona en un punto intermedio para los hogares de ingresos bajos y medios, lo que en los hechos se traduce en tarifas que no están entre las más altas, echando otra versión por tierra que decía que la provincia contaba con la energía más costosa del país.










