El esquema de subsidios energéticos que impulsa el Gobierno nacional atraviesa una etapa de transición marcada por indefiniciones operativas y ajustes de último momento que tienen un impacto particular en Misiones. Aunque Nación anunció la creación de un régimen único de Subsidios Energéticos Focalizados que elimina la segmentación N1, N2 y N3, su implementación efectiva fue postergada y, al menos por ahora, no comenzará en enero sino en febrero, sin que exista una comunicación formal a las provincias que despeje todas las dudas.
El nuevo sistema establece solo dos situaciones posibles para los usuarios residenciales, hogares con subsidio y hogares sin subsidio. El criterio central será el nivel de ingresos, fijado en menos de tres Canastas Básicas Totales, junto con cruces patrimoniales y territoriales. En ese marco, Misiones quedó comprendida dentro de las zonas “muy cálidas”, lo que habilita topes de consumo subsidiado más altos durante el verano, aunque con límites temporales que generan preocupación.
Pamela Ordoñez, representante de Misiones ante la Asociación de Distribuidores de Energía Eléctrica, confirmó que la provincia está incluida sin discusión en esa categoría climática y explicó que el reconocimiento llegó luego de reclamos conjuntos del NEA y el NOA.
“La buena noticia es que se amplió a 550 kWh en los meses de verano (estaba previsto en 300), que serían diciembre, enero y febrero”, señaló. Sin embargo, aclaró que ese tope aún no se está aplicando porque el nuevo régimen no entró en vigencia.
Según la información disponible, enero seguirá facturándose con el esquema anterior, que contempla un bloque subsidiado que cubre el 65% de un consumo de hasta 350 kWh para los usuarios de ingresos bajos y el 50% de hasta 250 kWh para los de ingresos medios.
La postergación del arranque del nuevo sistema obedece a demoras en la migración de datos desde el Registro de Acceso a los Subsidios Energéticos al nuevo padrón, denominado ReSEF.
“Nación salió a explicar que todavía no habían completado la migración y entonces no creían que lo iban a poder implementar a partir de enero, o sea que seguramente sea a partir de febrero”, indicó Ordoñez.
En ese escenario, el cambio recién se reflejaría en las facturas que llegarán a los hogares misioneros durante marzo. Cuando el sistema comience a regir, el subsidio será único del 50% y se aplicará solo sobre un bloque básico de consumo. Para Misiones, ese esquema prevé 550 kWh mensuales en diciembre, enero y febrero, 300 kWh en los meses de invierno (mayo, junio, julio y agosto) y 150 kWh en los meses considerados templados, entre ellos marzo y noviembre. Este punto es el que concentra la mayor inquietud en la provincia.
“La mala noticia es que no se ampliaron los meses que se considera en la temporada verano. Marzo va a ser un salto muy grande”, advirtió Ordoñez, al recordar que el año pasado el pico máximo de consumo eléctrico en Misiones se registró justamente en ese mes.
Pese a tratarse de un período históricamente marcado por temperaturas extremas, la normativa nacional lo clasifica como templado, lo que reduce de manera abrupta el bloque subsidiado.
“Ciento cincuenta no se corresponde con nuestro clima, no es templado nuestro marzo”, remarcó. La consecuencia directa será que una parte sustancial del consumo hogareño quedará fuera de la bonificación en uno de los momentos de mayor demanda del año. Según explicó la referente, el mecanismo no implica la pérdida total del subsidio, sino que todo lo que supere el bloque subsidiado se paga a tarifa plena, lo que incrementa de forma significativa el monto final de la factura.
En hogares con consumos de 400 kWh o más, habituales en marzo, el impacto será inmediato. Desde la provincia ya se iniciaron gestiones para que Nación revise ese criterio y evalúe la incorporación de marzo al período de verano.
“Ya se empezaron las tratativas para ver si podemos incorporar marzo también a la temporada que ellos consideran verano”, confirmó Ordoñez, aunque admitió que hasta ahora no hubo cambios en la normativa. Mientras tanto, la incertidumbre domina el escenario. El tope de 550 kWh existe, pero solo se aplicará cuando el nuevo sistema esté en marcha. Enero seguirá bajo las reglas anteriores y febrero aparece como el mes clave, aunque sin confirmación oficial.





