La variabilidad climática es un término no tan conocido, pero necesario de entender para anticiparse a eventos climatológicos que pueden ser catastróficos en cualquier punto del planeta y en Argentina en particular.
El ingeniero Juan Borús, del Instituto Nacional del Agua (INA) y con más de 30 años de seguimiento de la Cuenca del Plata, hace años viene advirtiendo las consecuencias del cambio climático en los grandes ríos: una variabilidad climática sectorizada, intensa y dinámica con cambios bruscos, de un extremo a otro. “Es probable que necesitemos estar muy listos para afrontar los dos extremos: una situación de aguas tremendamente bajas -como las que vivimos desde marzo del 2020-, y una situación brusca de recuperación de los ríos y pasando al otro lado, pasando el exceso, que puede darse perfectamente y en poco tiempo”, explicaba el ingeniero a PRIMERA EDICIÓN en abril de 2023.
Casos como el de Corrientes, el pasado 25 de diciembre, donde la cantidad de precipitación y la crecida del río Uruguay hicieron estragos en varias localidades, es muestra de lo que menciona Borús. La variabilidad climática se presentó y dejó daños importantes.
En comunicación con la radio FM 89.3 Santa María de las Misiones, el ingeniero Borús advirtió que el principal desafío no está tanto en los ríos, sino en la ocurrencia de lluvias intensas en áreas urbanas, producto de una atmósfera con alta humedad disponible. “Hay que acostumbrarse a una variabilidad climática muy dinámica e intensa. La humedad está disponible y puede activarse en forma rápida”, afirmó.
En ese sentido, recomendó seguir diariamente el sistema de alertas del Servicio Meteorológico Nacional y el monitoreo por radar, especialmente para defensas civiles municipales y provinciales. Esta práctica de seguimiento del pronóstico “inmediato”, según Borús, “uno empieza a entender, ver un poco mejor cómo es esa dinámica, una dinámica que responde de alguna manera en forma indirecta, pero muy evidente, al cambio climático que ya a esta altura del partido me parece que no se lo puede negar”, apuntó.
El cambio climático observado en la región, “se traduce en una variabilidad climática muy dinámica, muy intensa, y, recordando que la provincia de Misiones está ubicada en un lugar que realmente invita a pensar en lo meteorológico inmediatamente, esa es la práctica que hay que tener permanente”, recomendó el especialista.
En este tramo, el especialista remarcó que la variabilidad climática genera realidades muy contrastantes: regiones con anegamientos persistentes y otras con déficit hídrico, incluso dentro de una misma provincia. “Ya no se puede pensar en esquemas fijos. Una zona puede pasar rápidamente de sequía a exceso hídrico y viceversa”, alertó.

Las lluvias y los grandes ríos: se mantienen fuera de los extremos
Tras un diciembre marcado por lluvias intensas y eventos extremos, el responsable del pronóstico hidrológico del Instituto Nacional del Agua (INA) explicó que los ríos Paraná, Iguazú, Paraguay y Uruguay se mantienen en niveles medios, sin señales de crecidas ni bajantes críticas en el corto plazo.
Borús señaló que a lo largo de 2025 las precipitaciones se concentraron de manera irregular en la Cuenca del Plata, con mayor actividad en el este de Formosa y Chaco, el norte de Corrientes y la provincia de Misiones.
Si bien se registraron eventos destacados, como el récord de 470 milímetros en seis días en Corrientes, el especialista aclaró que, en términos hidrológicos, los grandes ríos alcanzaron valores cercanos a los promedios históricos. “Hoy tanto el río Paraguay como el alto Paraná en Brasil y el Iguazú están en aguas medias, con una leve tendencia descendente, no significativa”, explicó.
En este tramo, se refirió al río Uruguay, que fue el curso de agua más activo durante el año, con crecidas importantes, aunque actualmente también se ubica en niveles medios o medio-altos, analizó.
Para el primer trimestre del año, la proyección es similar al resto de los ríos: “La tendencia es descendente, pero sin extremos. Estamos lejos tanto de las bajantes severas del período 2020–2022 como de las grandes crecidas de años como 2015–2016”.
Misiones, con lluvias acotadas en el próximo trimestre
Por otra parte, en relación con Misiones en particular, el ingeniero explicó que la provincia se encuentra en una de las zonas históricamente más lluviosas de la Cuenca del Plata, junto al noreste de Corrientes. Sin embargo, para los próximos meses no se espera un escenario marcadamente húmedo. “Es probable que durante este primer trimestre las lluvias sean acotadas y que prevalezca el efecto del asoleamiento y la evapotranspiración”, señaló técnicamente. Es decir, el proceso combinado de evaporación del agua del suelo y transpiración de las plantas hacia la atmósfera, crucial para la agricultura y el ciclo del agua, ya que determina cuánta agua se pierde y se necesita reponer.
Consultado sobre la posible presencia de una Niña atenuada, Borús explicó que el Pacífico ecuatorial se mantiene en una condición mayormente neutral, con anomalías térmicas muy leves. “Cuando el Pacífico está neutral, la región depende más de forzantes climáticos regionales. Eso obliga a mirar el pronóstico de corto plazo y no tanto lo que pasa a escala global”.











