Regresó la misionera que habría sido raptada y abusada en Tucumán

La policía concretó el encuentro con su familia tras ser rescatada en San Miguel de Tucumán. Asegura que la llevaron para “trabajar y allá la mantuvieron cautiva y la abusaron sexualmente”.

30/09/2021 11:42

LABOR. Trabajaron en conjunto la División Trata de Personas de la Policía de Misiones y sus pares de Tucumán.

Si bien resta la declaración ante el juez federal de Eldorado, quien investiga el caso como posible “rapto o trata de personas”, la mujer insiste en que fue abusada sexualmente por un hombre que le mandó el pasaje desde Tucumán para que fuera a trabajar a esa provincia.

La mujer de 33 años regresó ayer a Wanda donde la esperaban su concubino y sus tres hijos menores. El traslado estuvo a cargo de la División Trata de Personas de la Policía, cuya comitiva integrada por oficiales y un médico, fueron hasta San Miguel días atrás a buscar a la misionera.

Respecto a su estado de salud, fuentes consultadas señalaron una mejoría en el ánimo de la mujer aunque por momentos se quiebra y no puede dialogar, “lo poco que dijo es que uno de los hombres que estaba en esa casa la abusó sexualmente”, añadió una fuente.

Las próximas horas o días serán clave para que la víctima declare en Cámara Gesell frente al magistrado y ratifique en principio lo que dijo a la policía tucumana y a los efectivos misioneros.

 

Exposición y denuncia

La investigación del caso comenzó el viernes 17 de agosto con la exposición de un hombre de 34 años quien dijo que su pareja abandonó el hogar familiar dejando a sus tres hijos menores de edad y él quería asentarlo en la policía para poder tomar la custodia de los pequeños.

Radicó dos días después una denuncia en la comisaría de Wanda en la que expuso que su pareja se comunicó con él a través de un mensaje de texto (WhatsApp) y le dijo que estaba secuestrada. Al enviar su ubicación, le figuraba la ciudad de San Miguel de Tucumán.

Los uniformados dieron intervención a la División Trata de Personas en Posadas, quienes solicitaron colaboración a sus pares tucumanos para comprobar si ese domicilio era real. Acudieron al lugar que marcaba el geolocalizador satelital y en una propiedad a unos metros, hallaron a la misionera, encerrada en una habitación.

La policía dialogó con la mujer y ella habría dicho que estaba “por la fuerza y fue engañada para ir hasta ese lugar”. Según dijo, uno de los hombres (hijos de la dueña) le pagó el pasaje, pero al llegar se encontró con otra realidad, diferente a la que le describió por redes sociales. Supuestamente iba para trabajar, trascendió después que se conoció el caso.

Por pedido de colaboración de sus pares misioneros, la policía tucumana halló el domicilio de una mujer de 67 años en donde estaba la misionera. Supuestamente ésta declaró que la había traído uno de sus hijos, pero no conocía mayores detalles.

Uno de esos hombres sería el apuntado como el que la abusó. Ambos desaparecieron de la zona y hasta el momento no hay una orden de detención.