Familias desalojadas en Picada Guaraní: el Gobierno mediará para la compra de tierras

El objetivo es la adquisición en cuotas de un terreno productivo en Dos de Mayo. El Ejecutivo colaboraría también en la construcción de las viviendas.

14/07/2021 14:51

Después del conflicto surgido el pasado 18 de junio con un desalojo ordenado por la justicia en Picada Guaraní, de Fracrán, las 14 familias productoras que habían perdido todo recibieron este miércoles la noticia de que el Gobierno provincial mediará entre los agricultores y los propietarios de un lote productivo ubicado en Dos de Mayo para que adquieran la tierra a plazos, con montos accesibles y a valor producto.

El Estado, en tanto, se comprometió a asistir en la construcción de las viviendas que fueron destruidas en el desalojo, mientras que las familias pondrán la mano de obra.

El acuerdo surgió luego de una segunda reunión en la Casa de Gobierno de Misiones con el ministro coordinador de Gabinete, Víctor Kreimer; la secretaria de Tierras Sonia Mello, los legisladores Hector Cacho Bárbaro e Isaac Lenguaza (ambos del PAyS) y los productores.

Las familias, una vez reasentadas, se organizarán en algún tipo de producción colectiva que además les posibilite la sostenibilidad y la salida económica adecuada.

“Estamos felices. Vamos a tener la posibilidad de trabajar la tierra, que es lo único que siempre quisimos porque somos productores. Y vamos a poder comprar para asegurarles el futuro a nuestros hijos“, señaló Miriam, una de las madres desalojadas. “Siempre dijimos que no queríamos nada de arriba, nosotros pagamos nuestras chacras, por eso estamos entusiasmados por la posibilidad” admitieron.

Para el diputado nacional Héctor “Cacho” Bárbaro, la solución alcanzada “es muy importante para las familias porque se les reconoce su calidad de pequeños productores que estaban afincados por boletos de compra venta, no de usurpadores como despectivamente los llamaron”. Y agregó que “es una nueva oportunidad en tierras productivas, para que hagan lo que hicieron toda la vida, que es plantar y cosechar en vez de ir a parar a la periferia de las ciudades para vivir hacinados y sin trabajo, como lamentablemente les pasó a otros miles de productores y a sus hijos”.